NOVELA MIBONACHI / GEORGE PEREC EN CLAVE SIETE

Una nueva expresión del mibonachi, propuesta de juego escritural del autor quindiano Carlos Alberto Villegas. 

 

Por / Carlos Alberto Villegas U.

La maravillosa casa de las setenta probabilidades

Setenta y siete títulos para el lector

Setenta y siete mibonachis en Clave siete

Setenta veces siete para contarte algo oulipiano

George Perec no me pongas tanto pereque

Borges y George Perec encuentros entre trenes

Setecientos trenes subatómicos para encontrarse con ellos

El juego de Borges entre los laberintos

Borges: las siete mil rayas del tigre

Borges y su horror a los espejos

Jorge Luis Borges: La escritura del dios

El pudoroso argentino: la secta del fénix

Borges: El hombre de la esquina rosada

La historia de Rosendo Juárez la contraparte

Emma Zunz: venganza, setenta y siete pormenores

Siete probabilidades de la novela de Binet

Simon Herzog: ¿Quién asesinó a Roland Barthes?

Umberto Eco: no fui yo querido Sherlocks

Foucault: sólo entiendo de palabras y cosas

Shepard: precisamente de eso va la vaina

Ferdinand de Sausurre: Roland Barthes se suicidó

Jacobson: buscaba la séptima función del lenguaje

Werner Heisenberg: nada sé solo tengo incertidumbres

Mark Plank: estaba dando un salto cuántico

Erwin Schrodinger: yo estaba buscando mi gato

Los gatos siempre sueñan con física cuántica

Los perros regularmente sueñan con mundos paralelos

Belen  Gache adalid de las escrituras nómada

Encuentros con  los señores de la brevedad

El mejicano Lauro  Zavala en breves palabras

El guatemalteco Monterroso y su legendario animal

Cuando despertó el dinosaurio aún estaba allí

Búscame bajo la caparazón de la tortuga

El excopulario del quindiano Jaime Lopera Gutiérrez

El farsante del escritor Fabio Osorio Montoya

Las uvas del filósofo muy brevemente digeridas

Julio Cortázar un cronopio cerca del OULIPO

Setenta y siete veces OULIPO, usted perdone

Setenta divertidas variaciones sobre treinta metros cuadrados

La W o recuerdos de la infancia

Déjeme la letra E en total tranquilidad

Les revenentes un monovocalismo con la E

El secuestro un lipograma con la A

La difícil tarea de traducir L’ desaparitión

Ana Libia Plurabele encuentros, traducciones y traiciones

Atentos: el escritor como suma de voluntades

Un mibonachi para introducir las voluntades

La voluntad sentir en doscientas diez palabras

Un mibonachi para la voluntad de pensar

Nuevo mibonachi para la voluntad de obrar

Cerramos parcialmente con la voluntad de persistir

Raymond Queneau aquí mis ejercicios de estilo

¿Dónde te  encuentras añorado Guillermo Cabrera Infante?

Si una noche de invierno un viajero

Otra noche de lunas y gatos  subatómicos

La eternidad borgesiana en clave de Mibonachi

Bienvenido al juego literario monsieur Le Lionais

Dos ingenieros de la “Nacho” también juegan

Anne Garréte: están alejados del propósito original

Lewis Carrol y Wittgenstein juegan con Alicia

Restricciones de carácter oulipianas propuestas desde Latinoamérica

Luibanoffismo una denominación para dejarnos sin palabras

Haikuentos la denominación que fue misteriosamente suprimida

Tankuentos esas flores exóticas de fragancias asiáticas

Mibonachi, la adecuación de un matemático italiano

Recuerdo inventado propuesta con aroma de evocación

Doscientos diez lamentos por la anhelada Libertad

Liberté, igualité, soladiradité propósitos del nuevo mundo

Libertad se escribe con L mayúscula: Montesquieu

Berta Marsé: cada vez podemos elegir menos

La posible elección no garantiza  la libertad

La probable elección tampoco garantiza la democracia

Las letras: los átomos de la literatura

Perec y Heisenberg encuentros entre trenes subatooómicos

Reglas y constricciones para conciliar esos mundos

Recuerda:  la literatura es un juego serio