¿Creer o entender? Podrían ser las preguntas que se hace un niño cuando se enfrenta a las costumbres, creencias, ideologías de su familia, de su país. Por imposición o por convicción, el individuo se forja sobre bases para entender o por lo menos tratar de entender el por qué de las cosas. ¿Obra divina? ¿Ciclo del universo?

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Por: Jhonwi Hurtado

En varias ciudades del país, incluida Pereira, se está fortaleciendo una asociación de ciudadanos que en épocas medievales terminaría en la hoguera, o muertos por la espada. La Asociación de Ateos de Pereira, entidad sin ánimo de lucro, que trabaja por el laicismo, reunió en un salón de hotel, por curiosidad frente a la catedral de Pereira, a un grupo de personas, en su mayoría ateas, para escuchar una conferencia sobre la influencia del Darwinismo en la sociedad. Recordemos que Darwinismo es un término con el que se describen las ideas de Charles Darwin en relación a la evolución biológica por selección natural.

La conferencia estuvo  a cargo de Pablo Alzate, médico egresado de la Universidad Tecnológica de Pereira, especializado en el campo investigativo y temas sociales. “La ciencia no aspira  a verdades definitivas, el que crea eso, revísese porque está más parado en el dogma”, decía el conferencista. Temas como la teoría de la evolución, el método científico y los avances científicos que ha protagonizado la sociedad fueron mencionados en dicha conferencia. Entre los asistentes se encontraban desde una niña de aproximadamente 10 años, hasta adultos mayores.

Como una fuerza que aspira sumar su impacto en la sociedad, los ateos hablaron sobre la importancia de seguir creciendo, de seguir reuniéndose y de mostrarle al mundo que la época de la inquisición terminó. Necesitamos un ateísmo militante”, decía una de las asistentes.

Previo a la celebración de la semana santa la asociación de ateos de Pereira demandó al alcalde Enrique Vásquez Zuleta por emitir una circular donde obligaba a los empleados y contratistas de la Alcaldía a asistir a eventos de la semana mayor.

“Llegué aquí con una idea muy diferente lo que iba a ser la charla; el nombre de la sociedad indica ateos,  la verdad no pensé que fuera algo tan importante, tan interesante”, dice María Raquel González, asistente  a la conferencia.

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Para ella, estamos en tiempos donde la gente está regresando al oscurantismo, donde las masas se están organizando con fines religiosos, no científicos. “Yo pienso que el fin de las religiones es esclavizar la forma de pensar de las personas, para un fin, para conseguir algo. Yo creo en la ciencia y en los animales”.

Días después, Pablo Alzate concedió una cita. Él es integrante de la Corriente progresista de intelectuales del Eje Cafetero, dice ser un soldado de la pluma, le gusta pensar y escribir. Ha trabajado en investigación científica muchos años en Pereira, formó parte del equipo que hizo el informe de desarrollo humano del eje cafetero, con él hablamos un poco sobre ciencia, religión, ateísmo y evolución.

J.W.H.M: Desde su perspectiva, aunque no pertenece a la asociación de ateos de Pereira ¿cómo va el ateísmo en la ciudad?

Pablo Alzate: Al ateísmo le pasaba lo mismo que a la homosexualidad, no había salido del clóset. Pereira siempre ha sido de una tradición muy liberal, de izquierda, inclusive comunista. No sé si ustedes saben que acá hay un cementerio laico. Que tal vez es uno de los primeros cementerios laicos en Colombia. Entonces la ciudad ha tenido cierta trayectoria en eso, pero la ciudad de un tiempo para acá se ha vuelto muy conservadora; y el movimiento de izquierda se vino abajo, se opacó y el ateísmo no se veía. Entonces ahora está saliendo del closet, y me parece bueno que eso suceda.

J.W.HM: En la religión hay mucho fanatismo, ¿también lo hay en la ciencia?

P.A: Como yo dije en la charla, citando a Estanislao Zuleta, “hasta el libro más científico es susceptible de convertirse en dogma”, y él lo decía a raíz de la lectura sobre El capital de Marx, que él consideraba uno de los libros más científicos que se han escrito, pero cualquier disciplina es susceptible de convertirse en dogma. ¿Por qué? Porque una de las raíces del dogma es considerar la verdad como establecida y definitiva y no estar abierto a las críticas y a los desarrollos de las teorías científicas o de las ideas que se tiene. En los religiosos es típico, porque el religioso de por sí es dogmático, pero la ciencia puede prestarse a dogmatismos y dentro de la ciencia hay mucha lucha contra el dogmatismo.

Ahora, eso es propio del ejercicio científico, de ahí a decir que la ciencia es dogmática, que es el nuevo dogma de occidente como dicen los posmodernistas, yo no estoy de acuerdo. Porque la ciencia tiene características propias. ¿Cuáles? Por ejemplo, la autocrítica: la ciencia se revisa a sí misma, si yo digo algo, cualquier cosa que sea, por prestigioso que sea: Stephen Jay Gould, Stephen Hawking, Isaac Newton, Francisco José de Caldas, por mencionar una figura nuestra; ese planteamiento, independiente de quien lo diga, tiene que ser verificado y confirmado por otros pares, en otras latitudes y con los mismos métodos. Entonces tarde o temprano, a pesar de que esas verdades se acepten, por razones de interés político,  por prestigio científico, tarde o temprano la ciencia termina corrigiendo esos planteamientos erróneos.

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J.W.H.M: ¿Cómo defender la ciencia, sin caer en el mismo ejercicio de la religión?

P.A: Yo pienso, que más que enseñando conocimientos científicos, que era la línea de Carl Sagan en Cosmos, es enseñando a la gente a pensar, y agarrar el método científico. Porque si usted gana las habilidades de pensamiento crítico y el método, usted puede dar la lucha contra esos dogmatismos, sino no. Entonces en la ciencia ha habido una discusión vieja ¿Qué hay que enseñar? Conocimiento científico o métodos de pensar y de investigar, yo soy de los que pienso que es más importante lo segundo. Yo le puedo dar a usted mucha información, por ejemplo les pregunto: ¿A qué distancia está la  estrella más cercana al sol y cómo se llama? “Alfa Centauri, está a 4.7 millones  de años luz. Eso es un conocimiento, a uno lo juzgan mucho en la sociedad nuestra por repetir conocimientos, pero eso no es lo más importante, lo más importante es que ustedes, por ejemplo, se pregunten: ¿Y qué es una estrella? ¿Y con qué métodos han llegado a ese conocimiento? ¿Cómo saben que está a un millón de años? No tanto el conocimiento en sí, sino la manera como se llegó a ese conocimiento. Eso requiere habilidades de pensamiento científico y crítico y eso es lo más importante.

J.W.H.M: ¿Entonces la educación ha fallado en el modelo educativo que ha ejercido con respecto a  la ciencia?

P.A: Totalmente, la educación nuestra es muy mala. Inclusive la educación nuestra adolece de las dos cosas:no enseña conocimiento científico y tampoco enseña a pensar, ni siquiera los dos caminos. Porque uno diría, bueno, por lo menos que enseñen ciencia, uno se puede motivar con eso e ir averiguando cómo se hace la cosa, pero aquí se enseña muy poquita ciencia. Lo que yo decía en la conferencia; por ejemplo la ciencia de la evolución no se enseña, o la enseñan mal.

J.W.H.M: En la conferencia usted mencionó sobre evolucionistas conservadores y evolucionistas revolucionarios…

P.A: Richard Dawkins, por ejemplo, es un evolucionista conservador, es una autoridad científica, tal vez está catalogado como el científico más importante junto con Stephen Hawking en este momento, pero él es de la escuela dogmática, es de la escuela conservadora. Dawkins defiende la posición del determinismo biológico, que fue lo que yo expliqué en la charla, el determinismo biológico es una escuela que dice que la sociedad se puede explicar por conductas biológicas de los individuos, o sea que nos explicamos más por nuestros genes y nuestra herencia, que por nuestra cultura y nuestra historia. Esa escuela chocó fuertemente con la otra escuela en biología, que es la de Stephen Jay Gould y Richard Lewontin, que fueron la contraparte, que dicen que si bien nosotros tenemos una base biológica innegable, a nosotros ya no nos explica la biología, ni estamos subordinados a ella, no tenemos por qué estar esclavizados a programas genéticos, y dan sustentaciones muy importantes.foto 6

J.W.H.M: Para Freud la familia fue el medio para apaciguar y disciplinar instintos biológicos. ¿La religión no podría llegar a parecer una especie de control para el ser humano con el fin de mantener una conducta “adecuada”?

P.A: Primero, usted habla del control como una cosa buena en sí misma, pero el control puede ser bueno, o puede ser malo.  Y se lo pongo con un ejemplo de la planificación familiar: hoy en día se considera muy buena la planificación familiar; pero cuando usted va a una comunidad indígena y le pregunta: ¿oiga y a ustedes por qué les están haciendo programas de control natal? No sé, porque nosotros necesitamos reproducirnos, no ve que estamos en extinción. O sea para una comunidad indígena la planificación familiar es negativa.  Entonces, primero, quitémonos el hecho de que el control es bueno, porque llevamos el policía dentro de la cabeza; segundo, lo que hay que hacer es liberar todas las potencialidades humanas y si alguna de esas potencialidades llega a ser contraria a la misma humanidad o a la naturaleza, que el control sea racional. No que sea un control mítico, mágico, porque ese control está basado en cosas que no existen. Yo puedo darme cuenta que su vida es tan valiosa como la mía y no tengo derecho a quitársela, racionalmente. No porque haya un Jehová que me dice ¡no matarás!

J.W.H.M: ¿Usted considera la biblia como un libro de fábulas, como un libro que en realidad tiene una verdad, o simplemente como un libro cualquiera?

P.A: No, yo creo que la biblia es un libro más, que es una demostración más de que todos los pueblos tuvieron un mito de origen, que todas las culturas tuvieron mitos de origen; unos se transmiten por tradición oral, otros están escritos en libros sagrados, otros escritos en piedras. Todos hablan de los mitos de creación

J.W.H.M: ¿En el pensamiento de una persona llamada “intelectual” o “científica” no cabe la posibilidad que exista un ser superior, una fuerza que ejerza algún poder sobre el universo?

P.A: Esa pregunta, indirectamente, es la pregunta por la caracterización de las creencias, entonces yo le voy a explicar cuál es el espectro de las creencias: Están los teístas, que es el extremo religioso absoluto; está el deísta, que es el que cree que Dios hizo el mundo y lo echó andar con sus leyes, pero solamente es un acto de creación, él ya no volvió a intervenir; está el teísta cree que cada caída de una hoja tiene que ver con Dios, se mete en sus pensamientos, es un dios que todo lo mira, todo lo juzga; después de los deístas siguen los agnósticos, el agnóstico es el que usted está diciendo: es el científico que se plantea la hipótesis de dios, no la niega, pero en sus investigaciones no la encuentra.

Vea esta anécdota de Bertrand Russell que me parece fantástica: A él le preguntaron ¿usted es ateo, y toda la cosa, pero supongamos que usted se muere, y efectivamente Dios existía, y usted llega a las puertas del cielo, qué le diría usted a  Dios? Él, toda la vida combatió la idea de Dios, porque era ateo, pero como él era agnóstico, cuenta la  anécdota que la respuesta de él  fue: “Apenas vea a Dios le digo: señor, no había suficientes pruebas, no las había”. Para un científico como él, yo puedo creer en Dios, pero la evidencia no me dice que Dios existe por ningún lado.

Y está también el ateo, que niega tajantemente que dios existe, no quiere ni siquiera contemplar esa posibilidad, y yo le añado una última categoría, aún más consecuente, que es el materialista; yo soy materialista, es más radical por qué, ¿yo por qué no soy parte de la Asociación de ateos? Porque yo no me defino en relación a Dios.

Yo no creo en nada que exista por fuera de la materia. ¿Ah, y entonces el amor? Eso es materia,  hecha conciencia, explicable, cuantificable; podemos saber cuáles son los neurotransmisores del amor: la oxitocina, deme una inyección de oxitocina si quiere que me sienta enamorado.

J.W.H.M: En la conferencia alguien habló de “ateísmo militante” ¿Es necesario para el ateísmo? ¿No estaría cayendo el ateísmo en el extremo que critica?

P.A: Yo comparto el ateísmo militante, pero yo lo pondría como materialismo militante, y lo comparto porque “militante” quiere decir comprometido, no dogmático. Yo pienso que las personas deben ser comprometidas con lo que creen, con lo que piensan, y en ese sentido si usted acepta la visión científica del mundo, que como digo Carl Sagan: “no es perfecta, pero es la mejor que tenemos”, si yo la acepto, entonces yo la defiendo y la encarno, porque usted no me va a ver a mí salir de acá y entrar a un sitio de Tarot, o leyendo el horóscopo, o que empezó a temblar y yo me eche la bendición. A eso llamamos un materialismo militante.

J.W.H.M: ¿Se puede discutir con un teólogo?

P.A: Yo estaría dispuesto a discutir con un teólogo ante la gente, no con él solo, yo no pretendería cambiarlo a él, aunque no me niego a prioripero en general es tiempo perdido, pero un debate público puede ser muy aleccionador.

J.W.H.M: ¿Qué nos podría hablar acerca de la Asociación de ateos de Pereira?

P.A: Yo lo que veo es que hay un sector de la inteligencia pereirana, lo cual saludo y me parece bueno. Sé que se acabó de fundar, que no tiene más de tres meses. Vi que entre la asociación solamente hay una mujer, lo cual me pareció triste, debería haber más mujeres. Y los veo con mucho impulso, mucho ánimo y me pareció muy exitosa la actividad, la asistencia desbordó las expectativas y el ambiente fue muy fraternal.

J.W.H.M: ¿Cuál es su perspectiva de la ciudad, de los ciudadanos, de las universidades en términos intelectuales?

P.A: Yo siempre he ido en contra corriente de ese lugar común de la filosofía oficial que empezó inclusive con Aristóteles, que dice que el hombre es un animal político y ese animal político es urbano, yo veo que todos se regodean de hablar de la ciudad como una cosa maravillosa, hermosa, el sitio de encuentro y yo voy a decir una frase muy radical: para mí las ciudades son un engendro  de la humanidad, para mí la ciudad es monstruosa, y, si se quiere, antihumana.