Charla con Pepe Sánchez: “la programación de tv está llena de historias tontas”

Pepe Sánchez ha hecho grande la pantalla chica. Los televidentes lo vieron nacer en blanco y negro con sus personajes y situaciones que cada fin de semana provocaban miles de carcajadas. Ahora, cuando la televisión es a color, el recuerdo sigue vivo.

 

El director en la Biblioteca Departamental del Valle del Cauca.
El director en la Biblioteca Departamental del Valle del Cauca.

Por: Franklyn Molano Gaona*

Pepe es memoria amplia. En sus producciones se aprecia una actitud abierta a una multiplicidad de posiciones. Es un director que inaugura en la década de los 70  una época de producciones que explora lo ‘local’, lo propio y que propone una narrativa auténtica para televisión, que se divorcia de esa televisión-radial que se había hecho durante los años 50 en el país.

Con Pepe, el televidente conoce los exteriores, ve el campo y aprecia en esa pequeña caja negra, la belleza de los paisajes. Es director de las series Don Chinche (1985), Romeo y Buseta (1987) y La Posada (1988). En su larga trayectoria como artista dio rostro a personajes como: Eutimio Pastrana Polanía, al maestro Taverita, a doña Bertica, a la señorita Elvia, a Rosalbita, al Dr. Andrés Patricio Pardo de Brigard Pardito y otros más, los cuales recogieron con humor inteligente la cotidianidad del colombiano.

Pepe estaba en Cali, los flash de las cámaras le caían en el rostro, lo perseguían los autógrafos y decenas de jóvenes lo saludaban y pedían que contara los secretos sobre cómo hacer televisión. Él sonreía y entregaba respuestas que atraparon la atención del público que ese día vino a verlo y escucharlo. Aquí su pensamiento y su punto de vista.

 

Franklin Molano: ¿Quién le enseña a usted a hacer televisión?

Pepe Sánchez: En esa época (1956) nadie sabía nada de hacer televisión. Entonces fue un aprendizaje absolutamente empírico. Todos jugábamos a hacer televisión. No se sabía muy bien qué era televisión: si era teatro o si era radio… todos experimentábamos y lo que aprendimos, lo hicimos de manera empírica.

 

FM: ¿Y en qué momento se da cuenta que la televisión es lo que le gusta hacer?

foto Pepe Sánchez 2PS: Siempre me molestó esa cámara encerrada que venía con la antigua televisión. Ese era un problema tecnológico, porque eran cámaras presadas, difícil de moverlas y sacarlas del estudio. Pero cuando llegaron las cámaras portátiles en la década de los 60,  me doy cuenta que tengo un compromiso con la televisión. Además estaba muy tocado y muy influenciado con la imagen del neorrealismo italiano (Roberto Rossellini, Luchino Visconti, Vittorio De Sica y Michelangelo Antonioni, entre otros) entonces yo veía que eso era mi forma de expresión. Era una discusión  más artística. Llega, entonces, el momento de sacar las cámaras y hablar con la gente de la calle tal como era y me doy cuenta que me interesa la dirección y la realización de televisión.

FM: ¿Cómo siente que ha evolucionado la televisión en Colombia?

PS: La televisión en Colombia ha tenido desde lo tecnológico una evolución similar a lo que ha sucedido en otras partes. La tecnología está cada vez más al alcance de todos. Pero en cuanto a los contenidos, considero que se ha involucionado. Estamos echando para atrás. La parrilla está llena de historias tontas o violentas. No hay programas de opinión y no hay espacios donde se ventilen los problemas nacionales de una manera justa.

FM: ¿Usted dónde considera que estuvo el problema?

PS: Desde que empezó la televisión comercial, la programación pasó a ser manejada por las empresas, por el capital y se ha convertido en esa vitrina de exhibición y de consumismo, y ese es el único propósito que tiene le televisión. La única alternativa que hay es la televisión ‘oficial’ como: Señal Colombia o los canales regionales, que son las que tienen el deber de recuperar la televisión, pero es difícil porque tienen que luchar contra el gran capital, pero es una lucha que vale la pena enfrentar.

FM: ¿Qué le molesta de la televisión actual?

PS: Sería muy esquemático decir que todo. Pero el enfoque. Luchar por el raiting.  Hay una televisión que se hace a toda carrera. En mi campo, que es el de escribir novelas, se escribe y se graba a toda. Se hace en el menor tiempo para sacarle más plata. Una cosa hecha a la carrera no sale bien.

FM: Durante su carrera, ¿alguna vez intentó hacer cine?

PS: Siempre lo quise hacer, pero del cine no vive a nadie. El cine es una ilusión. No pierdo la esperanza de tratar de hacer un par de cosas, pero tengo que estar amarrado a la televisión que es lo único que me produce más o menos un sueldo.

 

FM: ¿Qué director de la nueva generación le llama la atención?

PS: Hay varios, Rodrigo Triana por ejemplo, lo que pasa es que el sistema los absorbe y los obliga a hacer estas cosas que pide la televisión.

 

FM: ¿Cómo encuentra estas nuevas carreras dedicadas al audiovisual y el documental?

PS: Me parece muy interesante. Es el camino natural que debe tomar la nueva tecnología. Lo importante es que lo muchachos salgan de las academias de comunicación con la conciencia de que la cosa no es como está marchando. Que no salgan repetidores de lo mismo que está pasando. Que salgan con el deseo de dar la lucha por cambiar.

 

FM: Usted ha trabajado siempre desde el humor, ¿para usted qué es el humor?

PS: El humor es crítica. Es la transgresión de la realidad. Es una lectura jocosa de una banalidad. Es una relectura jocosa de la realidad. Por eso el humor es siempre subversivo.

 

FM: ¿Y que es ‘mamar gallo’?

PS: Es desentrañar  la verdad  de la realidad una manera muy jocosa.

 

FM: ¿En qué proyecto está trabajando ahora?

PS: En este momento, nada. Estoy escribiendo una comedia para teatro. Y estoy esperando que salga algún proyecto.

*fmolano@funandi.edu.co