Un grupo de médicos de diferentes partes de Colombia que realizaban actividades académicas y laborales en La Habana, Cuba, llevan más de un mes intentando por diferentes medios lograr que la Cancillería y el Gobierno colombiano les den respuesta a las solicitudes que han extendido para poder regresar a Colombia. Sus recursos se agotan.

 

Por: Jhonwi Hurtado

El 19 de marzo el Presidente de Colombia, Iván Duque, tras una presión de diferentes sectores nacionales -entre ellos el sector de la salud- anunciaba cierre del espacio aéreo en Colombia como una de las medidas para evitar el contagio de los colombianos por Coronavirus. El primero de abril, durante una reunión gubernamental, el primer Ministro cubano Manuel Marrero anunció el cierre de las fronteras para Cuba por los mismos motivos. Ambos lo hicieron después de que, tanto en Colombia, como en la isla, ya se habían presentado casos de infectados.

Muchos fueron los colombianos que quedaron “varados” en diferentes países del mundo. Cada país fue tomando medidas en tiempos diferentes, medidas que eran de ejecución inmediata, lo que llevó a que colombianos que se encontraban fuera del país por motivos laborales, turísticos, familiares, en viajes temporales o incluso quienes se encontraban residiendo en otros países como estudiantes, no tuviesen la posibilidad de regresar.

Un grupo de médicos de diferentes partes de Colombia que realizaban actividades académicas y laborales en La Habana, Cuba, llevan más de un mes intentando por diferentes medios lograr que la Cancillería y el Gobierno colombiano les den respuesta a las solicitudes que han extendido para poder regresar a Colombia. Sus recursos se agotan.

En el momento, la lista de médicos que busca regresar llega a 136. A través de cartas y entrevistas con el Consulado colombiano en Cuba, han solicitado un vuelo humanitario para venir a Colombia, además de algunos problemas económicos, aseguran que algunas personas que se encuentran en la lista tienen enfermedades crónicas. Muchos quieren venir a aportar desde su conocimiento a Colombia. Todos quieren estar con sus familias.

Entre los médicos que piden un vuelo humanitario se encuentra Leonardo Sierra Patiño, quien ha sido uno de sus voceros y líderes en esta tarea de insistir para que sean escuchados. Han vivido todo un viacrucis.
Leonardo nació en Pereira, realizó su pregrado en Medicina en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, después de ello regresó a Colombia y trabajó en diferentes clínicas en Neiva y en Tolima.

Tras vivir lo complejo y las pocas garantías que se ofrecían a la hora de ingresar a especializaciones médicas en Colombia, decidió regresar a Cuba a realizar la especialización en neurocirugía, de la cual ya cursa cuarto año. Con él hablamos sobre la incertidumbre que ha vivido durante más de un mes junto a otros médicos colombianos, una lista que aumenta día a día.

Algunos de los médicos ubicados frente a la Embajada colombiana en Cuba. Fotografía  / Cortesía

Burocracia diplomática

El 24 de marzo Leonardo, junto al primer grupo de 120 médicos colombianos, remitieron una carta dirigida al embajador de Colombia en La Habana, Juan Manuel Corzo Román, y a la Presidencia de Colombia, en cabeza de Iván Duque.

En esa carta, los médicos expresaban su necesidad de regresar al país, ya que las condiciones bajo las que se encontraban en Cuba no eran óptimas en una situación como la que se vive a nivel mundial a causa del Covid-19.

“De esas cartas llegó la única respuesta de Cancillería, que decía que debíamos enviar una lista con los datos personales y una dirección de sitio en Bogotá donde deberíamos cumplir el protocolo establecido de cuarentena de 14 días. Nosotros nos dispusimos a hacer esa lista, insistimos en el vuelo humanitario, y nos dijeron que esto debíamos pagarlo nosotros. Al principio la mayoría no estaba en condiciones de poder adquirirlo, entonces la lista se desintegró parcialmente y tuvimos que hacer un grupo mixto de personas que estuviéramos en la necesidad de volver a Colombia de forma casi que inmediata”, cuenta Leonardo Sierra Patiño. Esta carta sería la primera de 7 que han enviado hasta el momento a la embajada.

En la respuesta de la Cancillería, con fecha del 26 de marzo, se lee: “para repatriaciones se está considerando actualmente la posibilidad de acudir a vuelos chárter de aerolíneas comerciales costeados por los propios interesados. De hallar esta alternativa viable, el Consulado puede adelantar las gestiones correspondientes para su materialización, sin que esto implique que el Gobierno Nacional dispondrá recursos que financien el procedimiento”. Además de los gastos del viaje, la carta fue clara en que los gastos asumidos por cuestión de hospedaje, alimentación y demás, durante la cuarentena a la que deberían someterse a su llegada a Bogotá, también correría por cuenta de cada uno de ellos. Ver Respuesta cancillería

Días después de esta respuesta, exactamente el 30 de marzo, la cuenta de Twitter de la cancillería colombiana trinó, refiriéndose a los vuelos humanitarios que estaban ingresando al país:

Minutos después un nuevo trino:

 

Ante estas medidas, y haciendo la cuenta de que a cada uno le podría costar el vuelo unos 500 dólares, los médicos iniciaron el proceso de cotización el 27 de marzo, a través de la aerolínea Wingo, la cual cotizó un vuelo de 186 pasajeros, en clase económica, por USD 51.400 dólares, la cual fue remitida al Consulado con la nueva lista en la que estaban incluidos solo quienes podían costear sus viáticos. Mientras tanto, el dinero, los medicamentos y la comida de todos los que habían firmado las cartas, y de los que no firmaron, seguía agotándose. Ver cotizacion de wingo

Mientras en Colombia y en Cuba aumentaban los casos de contagiados por Covid-19 y a la par aumentaban las medidas de contención, el 6 de abril, vía correo electrónico, la Cancillería respondió que todos los vuelos a territorio nacional estaban restringidos por instrucción directa de la Presidencia, por lo que se descartaba también la posibilidad, hasta ese momento, del vuelo chárter.

“Esa respuesta vino el 6 de abril y a los dos días -8 de abril- el gobierno saca la resolución 1032 por la cual estipula el mecanismo para realizar vuelos a Colombia, de carácter humanitario, con las especificaciones de cómo deben hacerse y la solicitud (ver Resolución de repatriación).

“Lo que nos llamó la atención con esta solicitud fue que el 6 recibimos esta respuesta del consulado, y vemos en las noticias que aparecen vuelos de Perú, de Arabia, entonces nos preguntamos si es que estamos siendo discriminados por la ubicación geográfica o si es por algún tinte político de ellos por una cuestión del sistema político cubano. Eso es algo que no está en nuestro conocimiento, pero que genera dudas”, señala Sierra Patiño.

En algunos medios nacionales para el día 10 de abril, se leían los siguientes titulares: “112 colombianos atrapados en Perú regresarán en vuelo humanitario” (El Heraldo), “Más de 100 colombianos regresan de Perú en vuelo humanitario” (Blue Radio).

La Cancillería colombiana, a través de su página web, ha publicado comunicados de prensa cada vez que se realiza un vuelo humanitario. En ellos, a manera de plantilla, solo cambiando el país de procedencia, señala que quienes regresan al país “se inscribieron en el registro consular como viajeros temporales que habían requerido apoyo para su eventual regreso a Colombia”.

Andrea Peña, médica colombiana en Cuba. Fotografía  / Cortesía

Esto ha aumentado la sensación de ser discriminados por estar en dicho país o por tener un estatus de residentes colombianos en Cuba. Lo que no tiene sentido, dice Sierra Patiño, pues es la misma situación de colombianos que se encuentran en Canadá estudiando idiomas o trabajando, a quienes el gobierno ya les autorizó un vuelo humanitario. Ver Vuelos humanitarios de repatriación: Revelan itinerarios de próximos viajes, nota publicada el 26 de abril.

“Ese término de viajeros temporales deja mucho a la deducción, porque entonces cómo puede ser que un futbolista que está en Arabia Saudita (ver caso Gustavo Cuéllar) efectivamente no es un viajero temporal, y a él sí le amplían la solicitud y hace una cantidad de escalas donde efectivamente hay muchos riesgos de contagio. Es decir, son una serie de cosas que no tienen lógica, pero que sustentan lo que estamos pensando. Nosotros estamos registrados todos y estamos en calidad de estudiantes, esa es nuestra visa aquí”.

 

La situación de algunos médicos

A la fecha han aumentado los colombianos que han contactado este grupo de médicos para ser incluidos en la lista que solicita el vuelo humanitario, ya que de manera individual las respuestas de la cancillería, que son similares a las que reciben los médicos, enfatizan en lo mismo: “estamos valorando prioridades, vamos a ver qué posibilidades hay de realizarlo”. En esa ambigüedad llevan más de un mes.

La situación se hace compleja debido a que, a pesar de estar en condición de residentes, por tener visa de estudiantes se les impide trabajar de manera remunerada, por lo que sus ingresos provienen de remesas que se les hace desde Colombia, de ahorros que algunos tienen o de los préstamos con entidades bancarias que asumieron a la hora de iniciar su proceso de especialización, medidas que se han agotado, en el caso de los ahorros, y que se han suspendido por las medidas de prevención.

El médico Sierra Patiño concluye: “acá hay personas que tienen diferentes enfermedades crónicas que no son transmisibles, pero que requieren unos medicamentos y necesitan abastecerse de ellos, ya que los que tenían fueron traídos desde Colombia y se agotaron, aquí es imposible adquirir esos medicamentos prácticamente, La situación de las medidas que toman los estados para proteger del tema del virus y evitar el contagio, pues también limita la capacidad de abastecimiento, Cuba tiene sus características y no es como hallar los productos en un supermercado, no, aquí hay que movilizarse, caminar, estar yendo a una tienda por un producto porque no se ofertan en todas las tiendas todos los productos disponibles”.

La última carta remitida desde el consulado la recibieron el 17 de abril, allí la incertidumbre sigue presente. Acá la carta:

Frente a la posibilidad de que sean repatriados y se presente la alternativa de vincularse al sector de salud para atender la pandemia, Leonardo es claro en decir que es una decisión personal, que muchos de ellos sí están dispuestos a vincularse siempre y cuando se presenten las medidas adecuadas para desarrollar su trabajo. “El tema de vincularnos, claro que sí, es que todos nosotros tenemos tarjeta profesional, todos somos médicos generales y por ende estamos capacitados para trabajar en todo el territorio nacional”.

*La entrevista con Leonardo Sierra Patiño fue realizada vía WhatsApp, todos los archivos adjuntos fueron enviados para ser usados en esta publicación.