Incertidumbres como la comida y el techo son las que viven diariamente muchos trabajadores informales en este sistema de transporte, si bien es cierto que estas realidades se presentan todos los días, la costumbre a esta situación muchas veces parece hacer que pasen desapercibidas o simplemente hagan parte del día a día y al llegar la noche se olviden.
Escribe / Lina Jimena Barrera Rodríguez – Fotografías / Lina Jimena Barrera Rodríguez – Ilustración / Stella Maris
Por diferentes circunstancias que se presentan cada día en la vida cotidiana, ciudadanos que residen en la cuidad y cuentan con discapacidades físicas empiezan a trabajar y generar ingresos en el sistema de transporte Transmilenio.
El sistema público de transporte Transmilenio es uno de los más concurridos en su máxima capacidad por los habitantes de la capital. Según datos de la empresa Transmilenio (Transmilenio.gov.co) en este medio de transporte se movilizan aproximadamente 2.560.000 usuarios al día, de los cuales, muchos de ellos son vendedores informales que se movilizan constantemente en las rutas que ofrece; vendiendo diferentes productos y/o servicios a cambio de un valor monetario voluntario, en su gran mayoría de veces.
Las diferentes e individuales circunstancias que obligan a las personas a utilizar este espacio como su trabajo, son muchas. En muchas ocasiones esto es a consecuencia de su discapacidad, ya que conseguir un empleo formal se vuelve aún más difícil de lo normal. El DANE indica que, en el periodo entre enero-marzo de 2022, solo el 22,4% (470.000) de personas con discapacidad en edad de trabajar, consigue empleo, a pesar de que, en el país, existe el decreto 2011 de 2017, que busca incentivar la inclusión laboral.
En ese sentido, como muchas personas con discapacidades no consiguen empleo, la alternativa es salir a trabajar de manera informal, pues esto de alguna manera les asegura un sustento.
La empresa que presta el servicio de transporte público a los ciudadanos asegura que, quienes incumplan con las normas, una de ellas es vender al interior del sistema, serán retiradas inmediatamente. Sin embargo, esta como muchas otras normas del reglamento de la empresa parecen estar únicamente escritas.
Según un informe elaborado por la defensoría del pueblo, en el 95% de los accesos al sistema y dentro del mismo sistema de transporte se encontrará la presencia de los vendedores informales, no solo son aquellos que se desplazan, si no también, todos aquellos que se ubican en un punto fijo a vender (los diferentes túneles o puentes que conectan unas estaciones con otras).
En un día normal en el Transmilenio podemos ver una cantidad variada de distintas situaciones durante el día, y sobra mencionar, que son situaciones difíciles, para José Héctor Guzmán trabajar en el Transmilenio se ha convertido en un sustento seguro para su familia. “La verdad a mí nunca me ha faltado la comida, tengo dos hijos y siempre puedo llevar el sustento a mi hogar, pero, es solo para sobrevivir, es muy limitado”. No solo es la incertidumbre en lo que ganan en un día laboral, también es la cantidad de tiempo que estas personas permanecen en el medio trabajando, como para Carlos Julio Arango que prefiere no descansar y tener una larga jordana de trabajo. “Normalmente estoy aquí de 7:00 am a 5:00 pm; estoy aquí sin parar porque de qué sirve venir e irse con los mismos cinco mil pesos porque la situación esta dura”.
Incertidumbres como la comida y el techo son las que viven diariamente muchos trabajadores informales en este sistema de transporte, si bien es cierto que estas realidades se presentan todos los días, la costumbre a esta situación muchas veces parece hacer que pasen desapercibidas o simplemente hagan parte del día a día y al llegar la noche se olviden.
Las personas con discapacidad visual también ingresan al sistema, pues a falta de oportunidades de empleos formales por su condición, su única salida es este medio de transporte como es el caso de José Héctor Guzmán quien cuenta porque trabaja en este sistema. “La verdad mi dificultad más grande es la condición visual porque es muy difícil conseguirme un trabajo, un empleo formal. A veces mucha gente que colabora y de pronto a veces hay mucha gente que hasta lo ignoran a uno…” pero afirma trabajar y luchar por sus dos hijos que lo esperan en casa.
Se puede evidenciar un caso parecido con el de Carlos Julio Arango quien tuvo cáncer de piel y gracias al rápido actuar de los médicos pudo cambiar de empleo, pero, por su condición de discapacidad física no tuvo más opción que empezar a trabajar en el Transmilenio quien afirma que no es para nada fácil, y menos por ser una persona invidente, “ A veces es bueno y otras veces es muy duro por la policía, esto está prohibido, sin embargo, en muchas ocasiones hay policías buena gente que me colaboran y otros que son muy groseros, hasta me han dañado mi equipo de trabajo, me insultan y por mi falta de visión no puedo defenderme.”
Las autoridades afirman tener la situación bajo control, para esto, buscan siempre ubicar a policías en las estaciones donde el flujo de trabajadores informales sea elevado. Se encuentra una contradicción ya que desde el COVID 19 y el decretarse la pandemia en el año 2020, las cifras de desempleo aumentaron, así que el número de trabajadores informales indudablemente creció, según el IPES (Instituto para la Economía Social) desde el 2020, alrededor de 2.000 personas en a delante adoptaron este nuevo medio de trabajo, entre ellas por supuesto, las que tienen discapacidades físicas.
Los trabajos informales en este medio de transporte están desde hace bastante tiempo, y aunque no se lleve un control estricto sobre la situación, lo cierto es que, esto por mucho tiempo le ha proporcionado comida y un sustento a muchas personas y sus familias.
De igual manera ha permitido analizar un panorama general del comportamiento de la gente y de las situaciones que se presentan, es importante registrar, analizar detenidamente este medio de trabajo que se ha creado desde la informalidad, y aún más importante, el por qué sigue siendo este un medio que cada día que pasa crece más.







