Los resultados en Risaralda (en las elecciones regionales del 27 de octubre) eran previsibles en corporaciones ejecutivas como Alcaldía y Gobernación; y algo sorpresivos, aunque explicables, en Concejo y Asamblea. 

 

Por: Miguel Ángel Rubio Ospina

Acaban de terminar las elecciones regionales 2019 en Colombia, en las cuales se eligieron alcaldías, gobernaciones, concejos municipales, asambleas departamentales   y juntas administradoras locales en todo el país. Los resultados de las grandes ciudades no pueden ser más sorpresivos y aunque gratos al corazón, debemos ponderarlos con el beneficio de la duda y la cautela, las mismas que la clase política colombiana nos ha hecho aprender a punta de fracasos y expectativas no colmadas.

Los resultados en Risaralda eran previsibles en corporaciones ejecutivas como Alcaldía y Gobernación;  y algo sorpresivos, aunque explicables, en concejo y asamblea.  Empezaremos por decir que la coalición Liberal Conservadora, (Gaviria/ Merheg) mantiene la alcaldía de Pereira en la persona de Carlos Maya, sin la contundencia de los votos de Juan Pablo Gallo en el 2015.

Carlos Maya. Fotografía / ARH.

Maya logró llegar en medio de los escándalos de participación evidente en política del actual alcalde Gallo y el tema peliagudo de la aplicación Kontacto, con la cual constreñían el secreto electoral a contratistas del municipio, y que ocasionó la muy polémica suspensión del burgo maestre en su mayor momento de popularidad y buena imagen ante la ciudadanía pereirana.  Eso sin contar con la demanda interpuesta contra Maya por el hoy nuevo diputado por el Polo Democrático Daniel Silva, por conflicto de intereses.

La gobernación del departamento quedó en manos del antes gobernador Víctor Manuel Tamayo, quien respaldado por el nuevo partido de congregaciones cristianas, Colombia Justa Libres y la ASI Alianza Social Independiente , quien  despejó las dudas sobre su doble militancia, pues su extracción es del oficialismo conservador; logró derrotar al candidato de la coalición Liberal Conservadora, Diego Naranjo, por una diferencia de 63.929 votos, casi el equivalente de la votación sacada por

Victor Manuel Tamayo. Fotografía / Cortesía

Maya -60.497-, lo que a su vez representa la mitad de la votación lograda por Juan Pablo Gallo en 2015  (126. 075).

Víctor Manuel Tamayo aumenta votación respecto a su aspiración de 2015 en 14.509 votos, pero no supera a la del actual gobernador Sigfredo Salazar, la cual fue de 183.789.  Sin embargo, la victoria de Tamayo frente al candidato Naranjo, quien claramente se pintó como el candidato oficial de la administración departamental, fue apabullante, debido a las recientes capturas de los alcaldes de Dosquebradas y a algunos concejales de esta coalición, así como del actual alcalde de Santa Rosa; apoyados por la coalición Liberal Conservadora y por el brazo de los Merheg y Gaviria en el departamento. A esto sumémosle que en los audios filtrados, donde el alcalde Gallo interviene en política, menciona a Naranjo, lo que lo salpica en el escándalo reciente de la política local.

 

Los ganadores

Lina Arango. Fotografía / Campaña Lina Arango.

Estos son los triunfadores; ahora miremos los ganadores. La primera ganadora es Lina Arango, candidata del partido Alianza Verde, tercera votación a la gobernación, con una cifra  muy interesante de 40.491 sufragios, que la posicionan como la líder política con más futuro del departamento y que puede aumentar en el 2023, para lograr una alcaldía de Pereira.

La lección que deben aprender los Verdes y Lina, así como la Concejal Carolina Giraldo y otros líderes del Verde, así como el ala fajardista, es que es necesario tender puentes de unidad que permitan lograr un cambio de las hegemonías tradicionales en la ciudad para que se pueda gobernar con criterios de unión con los demás partidos de centro e izquierda.

La reticencia de Lina y los fajardistas para unirse con la Colombia Humana UP y el Polo Democrático, no permitió una votación mayor y una posible curul nada despreciable en la Asamblea, así como  el posicionamiento de la izquierda democrática en la ciudad y el departamento.

Alejandro García. Fotografía / El Politicón

Para la alcaldía el caso es el mismo, El candidato Alejandro García, el más joven de la contienda; sacó una votación importante de 27.063 votos, siendo también la tercera votación en la alcaldía de Pereira, lo que para un candidato tan joven y desconocido, es un triunfo del cual debe aprender lo mismo que Lina Arango: a tender puentes de unidad, a recibir organizaciones disimiles y diversas, y a no pensar que solo Fajardo y sus tesis son la salida para Colombia. Felicitaciones  a la Alianza Verde, que además de estas  buenas cifras, pusieron dos concejales en Pereira.

Ahora bien, las cifras para los verdes son súper  favorables  en Santa Rosa de Cabal;  pues el joven exconcejal Rodrigo Toro logró la alcaldía del tercer municipio del Departamento con una victoria nada despreciable y que posiciona a los verdes como una fuerza llamada a liderar la alternativa en Colombia; Toro obtuvo un total 14.079 votos.

Sin embargo, la suma de los votos de Alejandro García, Lina Arango y Rodrigo Toro por los Verdes, sumados a los votos a la alcaldía de Carlos Alfredo Crosthwaite de 8.501, casi igualan a la cifra sacada por el segundo a la gobernación (98.363), Diego Naranjo, que aceptó ser diputado del departamento. Saquen ustedes una conclusión obvia de este proceso.

La Victoria de Claudia López, Carlos Mario Marín en Manizales, Jorge Iván Ospina en Cali, Carlos Caicedo en Magdalena y otras en varias regiones del país, sobre el uribismo, indican que Mockus es hoy el gran elector en Colombia, y que la centro izquierda predomina en los grandes núcleos urbanos del país. Pero esto será objeto de otra columna.

 

Los derrotados

El primer derrotado es sin duda alguna el Centro Democrático, partido que llegó dividido a las elecciones tanto para alcaldía de Pereira como para Gobernación de Risaralda; y que teniendo dos candidatos muy interesantes, el exliberal Eduardo Cardona y la empresaria Adriana López, quienes en sus discursos se apartaron de las tesis fundamentales de su partido, las cuales iban contra el acuerdo de paz, entre otros, les quedó muy difícil mostrarse como buenas opciones, teniendo en cuenta que el Gobierno Nacional va en contra vía de lo que ellos proponían en los debates como su visión de ciudad y departamento.

Eduardo Cardona y Adriana López. Fotografía / El Diario

El Centro Democrático debe replantear puntos tan álgidos como la reforma tributaria, llamada ley de financiamiento, o las reformas que pretende hacer en la contratación laboral; así como la omisión en la defensa y protección de los líderes sociales asesinados todos los días en el país, si quiere mantenerse a futuro en el poder regional.

Su bancada para Risaralda tampoco ayuda, y nadie puede creerle al Centro Democrático que lucharán contra la corrupción cuando su representante en Risaralda, Gabriel Jaime Vallejo Chujfi, hundió la ley anticorrupción y ha sido el principal opositor al acuerdo de paz en la región. Por ende, Cardona y López, deberán buscar partidos más de centro izquierda para fraguar sus aspiraciones y no llegar catapultados por la figura en debacle del primer expresidente llamado a juicio por las cortes.

La derrota a nivel nacional del Centro Democrático, empezando por su baluarte Medellín, debe estar poniendo a pensar a más de un arrimado a este partido, en si mantenerse en él o cambiar a otras colectividades.

Carlos Alfredo Crosthwaite. Fotografía / Area Política

El segundo derrotado es el Polo Democrático. No logra alcaldía de Pereira, puesto que aun cuando Crosthwaite era de lejos el mejor prospecto para  regir los destinos de la ciudad, con una honestidad probada, su figura y sus apoyos dentro del Polo representan lo más viejo de la izquierda MOIR, pues rompieron el acuerdo con las fuerzas alternativas del petrismo y no lograron concitar un apoyo con los Verdes, como sí lo hicieron en  Bogotá, para sumar.

Además, su curul en el concejo de Pereira se pierde, al obtener una votación baja debido a que su cabeza de lista no se apersonó de la campaña como debía ser al, dar debates en contra de los criterios de unidad. Es momento para que el PD entregue sus banderas a nuevos liderazgos en la región, que oxigenen el partido, pues ni siquiera pueden darse como ganadores en Bogotá apoyando en coalición a Claudia.

En conclusión, fuerzas tradicionales y de raigambre cristiana y confesional llegan al poder en los cargos ejecutivos más importantes del departamento. Los verdes tienen mucho futuro, solo falta que entiendan la coyuntura y tiendan puentes de unión con las fuerzas tradicionales de la izquierda. El uribismo no es hoy una opción política eficaz, pues se demostró que no basta con la figura paternal y mesiánica de Uribe para llegar al poder, lo que induce a creer que el presidente Duque debe darle otros rumbos al país. Y la izquierda tradicional, representada en el Polo Democrático y la coalición Colombia Humana UP, deben reorganizarse, relevar generacionalmente sus mandos y  aprender que unidos, como lo demuestra Bogotá, se logra llegar al poder.

@rubio_miguel

Fuente de las cifras electorales: https://resultados2019.registraduria.gov.co/concejo/26/colombia/risaralda