José Emilio Pachecho (México, 1939). Poeta, narrador y ensayista. Ganador de  diversos reconocimientos, entre ellos: Premio de poesía Octavio Paz (México, 2003); Pablo Neruda (Chile, 2004);  José Asunción Silva (Colombia, 1996). De su obra poética se destacan «Los elementos de la noche» en 1963, «El reposo del fuego» en 1966, «No me preguntes cómo pasa el tiempo» en 1969, «Irás y no volverás» en 1973, «Islas a la deriva» en 1976, «Desde entonces» en 1980, «Trabajos en el mar» en 1983, y «El silencio de la luna» poemas de 1985 a 1996.

http://el-libro-de-los-itinerarios.blogspot.com/

http://el-libro-de-los-itinerarios.blogspot.com/

5

Generación que vas como las hojas…
como las hojas no, como las ondas
o círculos concéntricos taladrados
por la gota de lluvia en la masa de agua,
hasta que al ensancharse se hacen un todo
con el río que nunca pára
porque es distinto siempre.
Las aguas pasan,
el río sigue su curso
sigue su cauce.
Generación
de los nacidos entre las tumbas
al resplandor
del incendio del mundo.
Tanto trabajo de las células
y en poco tiempo
ser alimento de gusanos
en grandes fosas o en las ruinas del bombardeo.
Generación
de millones de muertos.
La sobrevida
será para los otros muerte en alma.
Y su tarea
dejar escrito en agua su testimonio.

Seleccionado de “Jardín de niños”

6

La única antorcha recibida
iluminó el entierro de sus muertos.
Desplazamientos
que por mil noches terminaron en humo.
crujir de huesos,
rumor de casas incendiadas,
¿A quién le debo
haber estado a salvo
mirando todo
desde la otra orilla?
Gran aventura
es la guerra como espectáculo,
a menos
que uno lleve como pecado original esta culpa.

 Seleccionado de “Jardín de niños”

http://www.sacalejugoalalectura.com/

http://www.sacalejugoalalectura.com/

8

El lactante o lechón entre dos orificios:
boquita bien dispuesta para llenarse de placer
con el líquido que lo construye y lo hace egoísta,
y lo cloaca
que lo ata al suelo como globo cautivo
y le recuerda: eres también destructor
y has profanado la limpieza del mundo.
No eres un ángel
sino algo más hermoso y terrible.
Por ser humano
estás sujeto a tu grandeza y tragedia.
Que tus ojos sin dolor te descubran
la hermosura de esto que vives, la sordidez
de haber nacido entre la injusticia, el terror,
el microbio o bacilo que puede fermentarnos en lobos
de nuestros semejantes.

 Seleccionado de “Jardín de niños”

10

Entre el amor que puede ser asfixia y produce
plantas de sombra que se calcinan en la realidad sensitivas
y el desamor que engendra monstruos dolientes,
cuál es el punto medio, cuál es el punto
donde se erigen los que deben ser seres
de verdad humanos, no caricaturas
ni proyectos abandonados.
La violencia nace en la casa, el dulce hogar
reproduce lo que hay fuera. El maltrato,
como toda crueldad, es inconsciencia
y da forma a quienes serán
los crueles inconscientes del mañana.
La sobreprotección
es un efecto del pesimismo:
si el mundo es malo
y nada hacemos por cambiarlo –se dicen–
al menos retrasemos en lo posible
la hora y fecha del pago.

 Seleccionado de “Jardín de niños”

http://www.fondodeculturaeconomica.com/

http://www.fondodeculturaeconomica.com/

 

Alta traición

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

Seleccionado de “No me preguntes cómo pasa el tiempo”