Con toda clase de cuestionamientos al candidato favorito, cuya campaña se señala por la compra de votos, y también por falta de transparencia del proceso electoral, esto último por parte de otro candidato, se desarrolla la campaña para elegir el representante de los egresados ante el Consejo Superior de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP). 

La UTP es la universidad pública más importante de la región y cuenta en la actualidad con 17 mil estudiantes. Su rector, Luis Enrique Arango, lleva 14 años en el cargo y ha sido reelecto cuatro veces.

La UTP es la universidad pública más importante de la región y cuenta en la actualidad con 17 mil estudiantes. Su rector, Luis Enrique Arango, lleva 14 años en el cargo y ha sido reelecto cuatro veces.

Por: UNIDAD INVESTIGATIVA

Nada va más en contravía de una sana idea de democracia que esa vieja práctica de comprar votos, una práctica de la cual, según las denuncias, ni los centros de conocimiento se han salvado. Se ha vuelto vox populi en pasillos de la Universidad Tecnológica de Pereira que uno de los candidatos a la representación de los egresados ante el Consejo Superior está haciendo reuniones, ofreciendo dinero y prometiendo prebendas laborales a cambio de votos a su nombre. William Salazar es su  nombre, según testimonio y prueba aportados por uno de los más de 27 mil egresados de esta institución.

Andrés Mejía Gallego, egresado del programa de Ingeniería Industrial, afirma que a través de la red social Facebook una de sus conocidas le hizo una particular invitación, en la que lo citaba el martes 5 de agosto a una reunión en las instalaciones de un centro comercial para escuchar las propuestas del candidato. Andrés dice que aún no conocía su nombre, pero que en la reunión éste expondría sus propuestas y que ofrecería plata por su voto electrónico. Quien invitaba le solicitó a Andrés ayudarle a invitar egresados para dicho fin. Este es el audio de su declaración:

William Salazar, candidato al Consejo, considerado como el favorito.

William Salazar, candidato al Consejo, considerado como el favorito.

El mismo día, en horas de la noche, Andrés dice haber recibido una llamada en la que se le explicaba más a fondo, según sus propias palabras, “el negocio”. En el mensaje en Facebook, la amiga escribe: “Para ir a escuchar lo que él propone, conocer gente y según entiendo si le conseguimos votos el paga por eso si te interesa (sic)“.

Dice el egresado que la persona al otro lado del teléfono -cuyo nombre prefiere mantener al margen de esta publicación- manifiesta que ella le estaba ayudando a conseguir votos al candidato Salazar, “que la situación estaba muy difícil y que él (Salazar) tenía muy buenas palancas a nivel regional en las empresas, y ella necesitaba ese tipo de ayudas”. 

Las últimas palabras de esa conversación parecieran tener eco en las propias palabras del candidato Salazar en sus declaraciones al periódico La Tarde, días antes de las elecciones (ver aquí). En la publicación, Salazar hace énfasis en la necesidad de direccionar los programas universitarios según las necesidades del mercado.

Juan Guillermo Ángel, exrector y miembro del Consejo Superior de la UTP.

Juan Guillermo Ángel, exrector y miembro del Consejo Superior de la UTP.

Según el medio, Salazar tiene 10 años de experiencia en la docencia universitaria en la Facultad de Ciencias Básicas. Llama la atención la no mención de ninguno de los otros candidatos al mismo cargo y el hecho de que la gerencia del periódico recaiga sobre Juan Guillermo Ángel, miembro del mismo Consejo Superior al que aspira Salazar y reconocido dirigente político nacional. Con posterioridad, en el mismo medio, Meneses se declaró inconforme por la falta de transparencia en el proceso electoral (ver aquí), lo cual encendió las alarmas.

Lo grave es que el tono político de una posible representación del candidato William Salazar  puede llegar a ser determinante en la próxima elección de Rector. Nada despreciable si se tiene en cuenta, como ya lo informó la Unidad Investigativa de Tras la Cola de Rata, que solo para el 2013 la Universidad tuvo un presupuesto de 124 mil millones de pesos, mucho más de todo lo que para el mismo año manejó el municipio de Santa Rosa de Cabal (ver La clientela de Luis Enrique). Con un presupuesto de esa naturaleza, hasta ahora ordenado por el Rector Luis Enrique Arango y el Consejo Superior, el poder en materia de contratación es mucho más que atractivo. 

Así las cosas, el candidato Salazar aspira a participar de un ente donde, además de llegar a ser juez y parte en materia de contratación, tendría -junto con los demás miembros del Consejo- a su disposición más dinero que un Municipio de mediana categoría; su voto tendrá peso específico en las decisiones presupuestales de la universidad.

 DENUNCIA_2

No hay transparencia

Ante cantidad de irregularidades que, a su parecer, existen en el presente proceso electoral, el candidato Hernán Roberto Meneses se ha dirigido a la Ministra de Educación, a la Viceministra (de Educación Superior) y al mismo Consejo Superior para que se detenga el proceso y no se realicen las elecciones previstas para el sábado 16 de agosto. “No puede haber democracia, construida desde la universidad, con estas circunstancias, tanto el gobierno universitario como la propia elección de este representante deben analizarse a profundidad”, enfatiza.

Al comentar sobre el voto electrónico, que es la modalidad usada en la presente elección, el candidato Meneses hizo varias consideraciones, a partir de las cuales deja evidentes sus dudas sobre la transparencia del proceso de votación y determina una consecuencia para la democracia universitaria.

Así, comenta que “para que sea transparente es necesario que el proceso eleccionario pueda ser rastreado, pueda ser verificado, pueda ser documentado y, en ese sentido, en la medida en que la oficina de Sistemas de la UTP haya elaborado el programa (de computación) que se instale en sus propios computadores, que no haya sido verificado ni haya sido auditado, que haya sido sometido a pruebas que aseguren con la verificación de terceros que el software funciona correctamente (…) en la medida en que no se satisfagan esos puntos, hemos dicho que no hay transparencia, eso es una caja negra por donde entran votos y sale un acta de escrutinio”.

Hernán Roberto Meneses, candidato al Consejo.

Hernán Roberto Meneses, candidato al Consejo.

Las direcciones IP también tienen un plan de numeración (igual que los teléfonos fijos y los celulares). Colombia tiene unos números asignados, las regiones y las empresas tienen unos números asignados. Para Meneses, “entonces resulta muy sospechoso, sería bueno que el servidor de comunicaciones también esté afuera. ¿Será que se filtran los votos provenientes de lugares más lejanos porque esos votos no han sido influidos por la administración? Algo que no  puede resolverse con los procedimientos actuales y en ese sentido no hay transparencia”.

Otro punto “hace referencia a un asunto quizá aún más grave, que es el hecho de que debe haber inviolabilidad del voto… si no hay votaciones libres, si no hay voto secreto, pues no hay democracia”.

Además, dice el candidato, “los profesores y algunos administrativos me han manifestado que quisieran votar por mí, pero no lo hacen porque sienten que tienen la obligación de votar por otra persona porque la administración podrá saber por quién votaron. En ese orden de ideas, nos están violando derechos, no se están dando las garantías para que el voto sea secreto, para que haya inviolabilidad del voto. Eso se traduce en la violación de un derecho fundamental”.

El tercer asunto tiene que ver con la manera como fue promocionada la elección, la participación de los 27.000 egresados de la UTP. “Tengo una comunicación del Observatorio del egresado, donde a una pregunta que le hacemos para saber qué hicieron para promocionar (las elecciones) y qué presupuesto le asignaron en los últimos dos años, responden que no hicieron ninguna inversión y tampoco hubo asignación de presupuesto”.

Comparándolo con los auxilios y partidas oficiales empleadas por el Gobierno del presidente Santos para asegurar su reelección, llamados popularmente como “mermelada”, Meneses asegura que “la administración puede, con mermelada, hacer que las personas voten, pues va  a ocurrir lo mismo que ocurrió en la elección pasada (de representante de egresados), que con 260 votos una persona resulta elegida para representar a 27 mil. O sea que estamos frente a un tema que desdibuja la gobernabilidad de la universidad. Con los mismos votos, la administración quiere elegir al representante de los egresados, con la misma mermelada elegir al representante de los profesores y con la misma mermelada elegir al representante de los estudiantes… con una sola galleta y una misma tazada de mermelada se puede acceder a tres cargos en el Consejo Superior”.

Se declara preocupado por la manera como se maneja la universidad, en la cual, según sus palabra, la administración (Rectoría) domina los diferentes ámbitos electorales internos para lograr apoyos dentro del Consejo Superior y mantener así la capacidad de tomar decisiones sin tener en cuenta al mismo Consejo, que sobre el papel es el ente jerárquico superior ante el cual deber rendir cuentas. “Ahí se está desdibujando la estructura de gobierno de la universidad porque son los estamentos de la universidad quienes deben elegir libremente su representación y no atados a la administración. El Rector (Luis Enrique Arango) se debe al Consejo Superior, quien es quien lo nomina, pero aquí estamos asistiendo a un acto mediante el cual la administración controla el proceso de elección y se invierte la manera como se estructura el gobierno de la universidad. Entonces ya no es el Rector quien se debe al Consejo Superior, sino quien controla el Consejo Superior, o, por lo menos, aumenta su capacidad de maniobra, con lo cual se desdibuja la estructura que está prevista en la Ley 30”

Como consecuencia, “se desdibuja, se caricaturiza de cierta manera la estructura de gobierno de una universidad que es pública, que maneja un presupuesto de 130 mil millones de pesos y que debe estar al servicio de la sociedad y no al servicio de la administración”.

 

El rector Luis Enrique Arango ha sorteado con éxito múltiples protestas estudiantiles que cuestionan la legalidad de sus reelecciones. Foto: Olga Ríos

El rector Luis Enrique Arango ha sorteado con éxito múltiples protestas estudiantiles que cuestionan la legalidad de sus reelecciones. Foto: Olga Ríos

Denuncias sin eco

Meneses asegura que ha denunciado los hechos ante instancias como la Secretaría General de la universidad, que a su vez es secretaría del Consejo Superior, sin obtener respuesta alguna. Precisa que “el 8 de agosto de este año nos dirigimos al Consejo Superior manifestando lo que acabo de mencionar (los tres puntos y la consecuencia de tal proceder) con la esperanza de que fuera estudiado en un Consejo Superior que estaba citado para ayer (miércoles 13 de agosto) a las 8 de la mañana. Extrañamente, quién sabe por qué razones, que no las conocemos, tengo una certificación de que el Consejo fue aplazado porque algunos consejeros no podían asistir (…) el Consejo fue aplazado para después de elecciones. Entonces, estamos frente a una fórmula, que el Consejo Superior, que debería estudiar estos asuntos, los aplaza”.

La carta de Meneses fue entregada con nueve copias, una para cada uno de los miembros del Consejo, con la petición expresa de que se las hicieran llegar, “para que la deliberación en ese Consejo pudiera ser después de la lectura juiciosa y el análisis de las peticiones que estábamos haciendo sobre el aplazamiento. La solicitud no fue enviada a los consejeros, sin ninguna razón, pero además fue aplazada”, añade.