Toda la población asentada a las orillas del Otún, tanto del lado de Dosquebradas como de Pereira, están en riesgo por la cercanía al río y la inestabilidad de la ladera. Como lo explica el ingeniero geólogo Héctor Vásquez, los antecedentes sobre la zona del reciente desastre están marcados por “toda la historia de tragedia que hemos tenido a lo largo de todo el tramo urbano del río Otún, del deslizamiento del barrio Risaralda en los años 70, de las crecientes del río y las inundaciones”, además “del canal de conducción de la hidroeléctrica de Dosquebradas [que] fue cerrada por la autoridad ambiental, pero no tuvo un cierre ambiental, […] porque ese canal sigue recibiendo, almacenando y conduciendo aguas lluvias y muy seguramente muchas aguas de residuos”.
Fotografías / Sandra Bejarano Aguirre – Texto / Maritza Palma Lozano



