Estadio Julio Martinez Prádanos (Estadio nacional Chileno) 1973, campo de exterminio y tortura durante la dictadura de Pinochet; actualmente se disputa la Copa América.

Estadio Julio Martinez Prádanos (Estadio nacional Chileno) 1973, campo de exterminio y tortura durante la dictadura de Pinochet; actualmente se disputa la Copa América.

MATEO MATIAS1Por Mateo Matías:
No está situado a 43 km de Cracovia-Polonia, el recinto multidisciplinario se ubica en el sector oriental de la urbe capitalina, en la comuna de Ñoñoa; pueblo de indios, colonias y caciques de sangre ancestral y no Alemana. Indios, todo lo contrario a los arios, de chicha y otros fermentos; -Hao- y no -Sig Heil-. Julio Martinez Prédanos, nombre oficial para el Estadio nacional de Chile, principal testigo de innumerables rasgos patentados en la historia: Hechos políticos, proyectos deportivos, procesos de elecciones populares, fiestas de identidad nacional y espectáculos de masas; un espectáculo de naturaleza de mármol y tiempo que no se doblega ni se altera, ¡La mano infame de la dictadura Pinochetista! quien castó la democracia y la libertad de un pueblo. Un pueblo censurado de manera arrogante y orgullosa por el mismo punta pie que derrocó la UP del palacio de la moneda, la Salvador Allende y junto a él todas las ideas Marxistas y el polo de izquierda en busca de la germanización del socialismo; el guayo del autoritarismo del 73.
Algunos ciudadanos mantuvieron el vigor obstinado y la indiferencia en alto, no osaron a tomar represalias contra la dictadura. Otros, de hoz y martillo protestaron incansablemente contra las acusaciones del militarismo. El descontento de la dictadura contra la UP tomó cartas de sangre en el asunto: cruelmente cargaron los obreros -como los integrantes de algunos grupos étnicos apresados por Alemanes, conducidos por las ferrovías de Auschiwtz-   los comunistas y demás protestantes chilenos fueron arrastrados contra voluntad propia, cargados de injurias e infamias, hasta llegar al Auschwitz santiaguino y sus verdugos pinochetistas. Formados en filas, muchos recaían a la mano dura del fusil y el gatillo. A la desvergonzada tortura. 
Habrán goles, folclor por  cada selección y festejos. También estarán latentes los llantos, los gritos de piedad y lucha; el compromiso y la rabia de las 28.259 victimas del la dictadura del 73 y 81. Los prisioneros políticos y 2.298 ejecutados y los múltiples despojados de la historia que aun no dan rastro.
Un gol de memoria, por ellos, por los mapuches y los innumerables estudiantes en el transcurso de la historia; Exequiel Barbarán y Diego Guzmán en Valpo.
¨Un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro,
ya que están condenados sin remisión a repetir sus errores.¨
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