ADRIANAGONZALEZCOLUMNALos argumentos administrativos para sustentar la decisión de la liquidación, fueron realmente pobres y desnutridos, irónicamente podríamos decir que el más serio y contundente fue el alegado por el Secretario de Hacienda, y justo fue la presentación de sus títulos académicos.

 

Por: Adriana González

Se ha vuelto viral un audio del candidato a la alcaldía de Pereira Juan Pablo Gallo, en el Foro de Cultura que se realizó en el mes de julio de 2015, en el cual aseguraba que fortalecería el Instituto de Cultura de Pereira y que sin duda era un craso error convertirla en Secretaría.

Pero como en Colombia los candidatos a cargos de elección popular, sin duda, hacen un curso intensivo de “Pinochos”, al parecer Gallo no fue la excepción.

Amaneció, y antes que cantara el “gallo”, el Alcalde del Cambio “cambió de opinión”, acorde a su slogan –por tratarlo con delicadeza–. Hoy los pereiranos estamos ad portas de la liquidación del Instituto Municipal de Cultura, con Decreto a bordo: el 837 de 2016, contradiciendo sus propias palabras cuando se comprometió no solo a NO liquidar el Instituto, sino además a fortalecer el sector cultural con mayor presupuesto.

La semana pasada las personas que firmamos la carta enviada al Alcalde fuimos citadas por él para exponerle los argumentos en favor de mantener el Instituto Municipal de Cultura como ente descentralizado del Municipio.

Debo confesar que en la reunión el Alcalde y sus acompañantes, el Secretario de Hacienda, la Secretaria Jurídica y la Secretaria de Desarrollo Administrativo, salieron con el rabo entre las patas, y que además la reunión estaba hecha solo para escuchar, no para reconsiderar la decisión.

La Secretaria Jurídica y la Secretaria de Desarrollo Administrativo fueron absolutas convidadas de piedra, su único escudero fue Maya, el Secretario de Hacienda.

Los argumentos administrativos para sustentar la decisión de la liquidación debo aclarar fueron realmente pobres y desnutridos, irónicamente podríamos decir que el más serio y contundente fue el alegado por el Secretario de Hacienda, y justo fue la presentación de sus títulos académicos de “contador, administrador público de la ESAP” y magister en Gobierno, Políticas Públicas y Relaciones Internacionales”, todo como justificación esencial para la liquidación del Instituto.

Es evidente que cuando uno acude a sus títulos para justificar una decisión, es porque carece de argumentación seria para sustentarla y esto fue lo evidente en la reunión de la pasada semana.

Alega Maya “Secretario” que el presupuesto del Instituto es de 10 mil millones, de los cuales el 70% se destina a gastos de funcionamiento.

Ya lo ha afirmado la Corte Constitucional en Sentencias como la C-151/95, C-375/10, C-218/15, entre otras, que aquellos gastos destinados al pago de actuaciones propias de entidades que no tienen como fin producir dividendos económicos, no se pueden catalogar como gastos de funcionamiento, sino de “inversión”.

Asusta la mirada desdeñosa de contador “banal” del Alcalde y su Secretario, frente a la cultura. Y asusta porque el único argumento para justificar la liquidación no es más que los recursos del Instituto.

Mienten, además, cuando afirman que buscan aumentar los recursos de la cultura. Y afirmo que es una mentira, toda vez que en el cambio de Instituto a Secretaría los recursos seguirán siendo los mismos 10 mil millones de pesos, solo que en su discurso reduccionista afirman que la destinación tendrá un mayor éxito toda vez que la Secretaría tendrá menos cargos y por lo tanto demandará menos gasto en salarios.

Finalmente, el Alcalde en la reunión cree sacar un as bajo la manga: invita a que el sector cultural postule un nombre para ser el futuro Secretario de Cultura. Un acto ofensivo para los asistentes, que no buscan un cargo burocrático, sino la defensa de un sector que le aporta a la sociedad pereirana.

Ofrecer un cargo burocrático no es más que el lenguaje vulgar de un político vulgar, que está convencido de que los problemas de ciudad se resuelven feriando puestos.

@adrigonco