Es más que evidente que la destinación del terreno se está planificando de espaldas a la ciudadanía y con intereses económicos para el Ministerio distintos al interés público –objeto esencial del Estado.

 

Por: Adriana González Correa

A cuenta gotas han salido las pretensiones reales que sobre los terrenos del batallón San Mateo se están tejiendo entre el Ministerio de Defensa y el Municipio de Pereira.

Es más que evidente que la destinación del terreno se está planificando de espaldas a la ciudadanía y con intereses económicos para el Ministerio distintos al interés público –objeto esencial del Estado–.

Hagamos un breve recorrido para verificar esta hipótesis.

Desde el año pasado, cuando los ciudadano/as pereiranos nos enteramos que el Batallón sería trasladado, se organizaron varios colectivos con el fin de recuperar ese terreno constituido por 60.9 hectáreas para construir un gran parque para la ciudad, debido al enorme déficit en espacio público y la ausencia de zonas verdes en Pereira.

La propuesta del POT de Vásquez y Gallo apuntó a utilizar el 45% del terreno para la construcción de vivienda y locales comerciales. El primer escándalo se dio en octubre de 2016, cuando producto de la torpeza de dos concejales, se hizo casi en “secreto” una proposición de exoneración del pago de plusvalía a varios proyectos, entre ellos San Mateo.

Fue tan evidente la violación a la ley, que Gallo decidió recular y objetó por ilegal la exoneración de plusvalía.

En el acercamiento entre la Administración y los colectivos ciudadanos, inicialmente se acordó utilizar el 30 por ciento del terreno en construcción de vivienda y utilización comercial.

Aquí aparece el segundo escándalo. Subrepticiamente, el Alcalde firmó un convenio interadministrativo entre el Municipio y la Agencia Nacional Inmobiliaria para proyectar el número de viviendas que podrían construirse; obviamente este convenio se constituyó en  un conejo que el Alcalde le hacía a la ciudadanía y sus intereses colectivos.

Mientras el Alcalde sostenía reuniones con los colectivos ciudadanos, también llegaba a acuerdos con el Ministerio y la Agencia Nacional Inmobiliaria contrarios a los convenidos con la ciudadanía, tanto es que dicho convenio propuso la módica cantidad de 8.147 viviendas construidas en los terrenos del Batallón.

En el marco de tal situación, los colectivos decidieron realizar un foro al que asistieron Villegas y Gallo, al unísono –y creería que hipócritamente– el Ministro y el Alcalde se comprometieron a consensuar un proyecto para los terrenos del Batallón.

Debido al escándalo, Gallo nuevamente pillado en su mentira, unilateralmente canceló el Convenio Interadministrativo.

Pero vuelve y juega. El 13 de julio salió a la luz pública un nuevo conejo de Gallo. Ahora se trata del comunicado que fue publicado en la web del Ministerio de Defensa, en el que claramente se afirma que el Alcalde y el Ministro están acordando los parámetros para establecer los lineamientos de la AUI –Actuación Urbana Integral– del Batallón.

Este comunicado deja nuevamente al descubierto al mandatario, quien se compromete públicamente con los ciudadanos para una cosa y taimadamente pacta los verdaderos intereses, generalmente alejados del interés colectivo.

En la comunicación queda claro que los lineamientos serán los acordados entre Ministerio y Alcaldía, y no los propuestos por los colectivos que juiciosamente y producto del estudio serio han ido construyendo en abierta discusión con los gremios y la Administración local.

Corolario. El Alcalde le hace honor a su apellido: mama gallo a toda propuesta ciudadana con la que se compromete públicamente.

@adrigonco