Lo que ha escrito el autor es una declaración de principios en torno a la existencia, como un caleidoscopio de sentencias o escolios, al mejor estilo de este género oculto en las sombras del tiempo…

 

Por Martín Rodas*

«Esta es la historia íntima de mi vida. No aquella que el mundo conoce, sino la que se vive únicamente dentro de esa caja hermética denominada por los conocedores de su funcionamiento como: Yo, o interioridad. Amigos, soy un profano, un ser dado a un continuo y constante cavilar, un loco quizás y, sin embargo, alguien que busca más allá de toda posibilidad, un punto sobre el cual apoyarse para poder vivir.

De vivir, de eso se trata.»

Don Adán López es el autor de las líneas anteriores que he transcrito de su reciente libro Balcón hechizador, en las cuales, considero yo, se resume el trasegar literario de un escritor que a los ochenta años cumplidos, nos asombra con una obra poderosa y profunda. De don Adán tuve la fortuna de editar su libro Recuerdos de un pueblo desaparecido, el cual hace parte de la colección bolsiLibros de la editorial «ojo con la gota de TiNta (una editorial pequeña e independiente). Ahora él nos sorprende con esta obra en la cual se plasman disquisiciones sobre la vida, la muerte y el amor.

Dibujo carátula elaborado por Adán López.

Lo que ha escrito el autor es una declaración de principios en torno a la existencia, como un caleidoscopio de sentencias o escolios, al mejor estilo de este género oculto en las sombras del tiempo y rescatado por don Adán en formato de cuentos pletóricos de la sabiduría de una persona que ha vivido intensamente y de manera creativa y arriesgada las pruebas que le deparó el destino. Hoy don Adán es un ser maduro y sabio, de una parsimonia proverbial e impecabilidad que ilumina a quienes nos consideramos afortunados de ser sus amigos.

En la literatura ha encontrado el autor el remanso que le permite contemplar lo vivido, sin remordimientos y con una visión inspiradora y natural. Yo no me considero un Homo Sapiens, sino un Homo Imaginalis, y creo que don Adán hace también parte de este último grupo, pues nuestra magia creativa surge de la imaginación que nos conecta con mundos de ensueño y misterio, y esto se refleja claramente en el siguiente párrafo de su libro Balcón hechizador:

Una noche, cosa bella, mi imaginación tomó el camino que nunca falla, el de percepción intuitiva. Por ahí nos adentramos en lo desconocido; se cavila y se descubren cosas ocultas a los ojos, y sin sacar una conclusión errónea, armando cabos se extrae la verdad como se saca la esencia de una planta macerándola…

 

el maleTíN (microlibrería)

Referencia bibliográfica: López, A. (2018). Balcón hechizador. Manizales: Adán López.

 

*  Poeta, anacronista y pintor; editor de «ojo con la gota de TiNta (una editorial pequeña e independiente)».