Mis años al lado de Toya en el Centro han sido de múltiples y permanentes aprendizajes, pues este escenario es una cátedra permanente que cualifica nuestras vidas, nuestro pensamiento y nuestra reflexión sobre la sociedad.

 

Por Martín Rodas

Hace 15 años trabajo en el Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud de la Universidad de Manizales y el Cinde como asistente editorial de la Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud. Este tiempo para mí ha sido de aprendizajes permanentes al lado de un equipo de personas enfocadas en la formación, la investigación, la diseminación y la incidencia en políticas con la misión y la visión de mejorar el bienestar de los niños y las niñas de América Latina y el Caribe.

Al frente de este proyecto ha estado Sara Victoria Alvarado, “Toya”, como directora del Centro, quien al lado del pedagogo e investigador Héctor Fabio Ospina, su esposo y Director-Editor de la revista, y otras personas de la Universidad de Manizales y el Cinde, han potenciado una institución que hoy en día tiene un impacto local, nacional e internacional fuerte y fructífero.

El doctorado en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, que hace parte de esta alianza entre la Universidad de Manizales y el Cinde, es el cuarto más importante en Colombia y el primero en el campo de las Ciencias Sociales. También pertenecen a él la Maestría en Educación y Desarrollo Humano y un Posdoctorado en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud del cual hacen parte importantes Universidades y centros de investigación de América Latina como Clacso (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales); Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales); El Colegio de la Frontera Norte, México y la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, Brasil.

Ilustración / Martín Rodas

Toya y Héctor Fabio llegaron desde Bogotá hace 37 años, con la misión por parte de los fundadores del Cinde, Glen Nimnicht y Marta Arango, de crear en Manizales la primera maestría de la ciudad, con énfasis en educación y desarrollo humano. Este propósito se tradujo en la materialización de un sueño que hoy presenta logros indiscutibles en el desarrollo educativo y social de importantes poblaciones de educadores y comunidades en la ciudad, el departamento y el país, con alcances internacionales en varios países de América Latina.

Las huellas de Toya se arraigan vitalmente muy temprano a partir de labores al lado de poblaciones negras, indígenas y campesinas en territorios con alta vulnerabilidad social, sustentadas estas huellas desde una sensibilidad política e ideológica que siempre la ha acompañado, buscando la equidad, la paz y la justicia. Paralelo a este trabajo entendió que para lograr sus metas también era preciso adquirir una formación que le permitiera liderar procesos desde niveles a los cuales muchas personas no tienen acceso, y por lo tanto también obtuvo una sólida formación académica, intelectual e investigativa que la llevó a graduarse como psicóloga en la Universidad Javeriana, obtener su magíster y luego el Doctorado en Educación con Nova University de Estados Unidos y después estudios Posdoctorales en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud.

Mis años al lado de Toya en el Centro han sido de múltiples y permanentes aprendizajes, pues este escenario es una cátedra permanente que cualifica nuestras vidas, nuestro pensamiento y nuestra reflexión sobre la sociedad. En tan enriquecedor contexto he podido desarrollar muchas de mis capacidades, lo cual hubiera sido imposible en otros ambientes.

En este transcurrir de crecimiento tanto intelectual como emocional, el tener la posibilidad de compartir con Toyita, quien ha sido nombrada por el Gobierno Nacional como integrante de la Misión de Sabios 2019, es una gran satisfacción.

Siempre he admirado su capacidad y enorme talento para estar al frente de un proyecto que durante estos años se ha consolidado como uno de los más importantes a nivel internacional en los temas de la niñez y la juventud.

Toya es de verdad una sabia, y eso lo he vivido en el día a día de mi pertenencia a este escenario, al lado de las personas que, también con su esfuerzo y dedicación, hacen posible lo que somos hoy en día.

Ya son dos “sabios” los que hacen parte de la historia del Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud de la Universidad de Manizales y el Cinde. El primero de ellos, Carlos Eduardo Vasco, quien al lado de Gabriel García Márquez, Rodolfo Llinás, Manuel Elkin Patarroyo y otros destacados pensadores nacionales conformaron la primera Misión de Sabios, en el año de 1993.

El doctor Carlos Eduardo Vasco ha sido profesor del Doctorado en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud y fue uno de los fundadores de la Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud y su primer Director.

Toya, nuestra sabia, que con su “savia” ha nutrido nuestras almas y nuestros corazones, ahora hace parte de esta segunda Misión de Sabios, integrada por un equipo de 43 pensadores nacionales e internacionales de los más altos perfiles morales e intelectuales y que se encargará de trazar los rumbos de la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación en Colombia durante los próximos años.

Toyita, qué orgullo ser tu compañero de trabajo y para ti solo mi agradecimiento y admiración, pues esto que está sucediendo te lo mereces y por eso hago reconocimiento público de este sentimiento.