Ex-libris Martín-ChocoloAmo y perro se acompañan, se miman, se acarician; lamen sus pieles, ven televisión, se enamoran de las mismas chicas, comen del mismo plato, tienen las mismas ilusiones, anhelos y esperanzas. Es la simbiosis perfecta entre amo y perro, entre perro y amo. 

Por: Martín Rodas

Todas las mañanas, sin falta, el amo saca a su perro de paseo. La rutina es simple: olisquear los mismos postes, los mismos árboles, las mismas paredes; cagar en la misma esquina y mear en el mismo sitio como un intento arcaico y nostálgico de marcar territorio. Tanto amo como perro regresan antes del desayuno para continuar sus existencias gracias al impulso de la inercia.

El amo va a su oficina pensando en su perro, el cual estará todo el día en su rincón babeando y espantando moscas, mientras una cola nerviosa y en tic-tac marcan los segundos que faltan para que su dueño llegue. De vez en cuando se levanta para comer el alimento que sabe a todo, pues en su revoltura informe de ingredientes, nutrientes y sabores, es indefinible. Bebe ruidosamente un poco de agua y torna lenta y pesadamente al lecho, mientras sus ojos perdidos en la pared de enfrente poco a poco se extravían en laberintos y recuerdos que dan vueltas y vueltas sobre lo mismo.

En los rituales del cuidado del perro, el amo se esmera porque sus uñas no estén demasiado largas, lo mismo que su pelo, para lo cual pide cita en el salón de belleza canina. Allí, los estilistas, diligentes oficiantes de la vanidad, le hacen un esmerado manicure, mientras es cepillado y motilado al último estilo de la moda; se le colocan moñitos, otros cuantos aderezos y se limpian sus dientes. Queda perfecto. Su salud es también prioridad para el amo y cualquier asomo de gripa o subida de temperatura, es ocasión para ir de urgencias al veterinario.

Amo y perro se acompañan, se miman, se acarician; lamen sus pieles, ven televisión, se enamoran de las mismas chicas, comen del mismo plato, tienen las mismas ilusiones, anhelos y esperanzas. Es la simbiosis perfecta entre amo y perro, entre perro y amo.

Todas las mañanas, sin falta, el perro saca a su amo de paseo. La rutina es simple:…