A escasos dos meses de asumir el cargo, el alcalde de Pereira Juan Pablo Gallo realizó un contrato sobre un bien inmueble con el fin de adquirirlo, sobre lo cual no existe objeción alguna, debido a que él puede comprar lo que desee. Pero la manera como se hizo la negociación del bien ubicado apartamento en Pinares amerita respuestas a los interrogantes que genera.

 

daniel-silva-orrego-2016Por: Daniel Silva Orrego

Hace ocho meses los pereiranos iniciamos el 2016 con un nuevo mandatario en la ciudad, el exconcejal Juan Pablo Gallo Maya, elegido con 126.700 votos.

El discurso enarbolado por el militante del Partido Liberal fue el del “Cambio”, como un supuesto rechazo a las prácticas irregulares de las anteriores administraciones municipales, en las que tuvo injerencia el senador de La U Carlos Enrique Soto, siendo la última la del inolvidable Enrique Vásquez.

Aunado a lo anterior, el candidato Gallo Maya rechazó los contratos de prestación de servicios celebrados en dichas administraciones, que denominó en un debate en el canal Telecafé como una nómina paralela y “contratos basura”, indicando que de llegar a ser elegido, los reduciría y no permitiría su duración menor a un año, considerando que con ello se vulneraban los derechos laborales de los contratistas.

Y como si lo anotado fuera poco, el candidato rechazó tajantemente el cobro de la contribución de valorización, atreviéndose inclusive a marchar junto al Comité de Indignados.

Sin embargo, como estamos en Colombia, tantas maravillas no podían ser ciertas y así fue. Pereira no se convirtió en la excepción.

El alcalde Juan Pablo Gallo, una vez elegido y posesionado, olvidó su oposición y rechazo a ultranza a la valorización queriendo cobrarla de inmediato, pero detenido a tiempo por la decisión del Juzgado Sexto Administrativo que ordenó la suspensión del cobro y que aún se mantiene.

imagen-3 imagen-4El tema de valorización no fue el único que olvidó defender el Alcalde, pues también se han suscrito contratos de prestación de servicios con duración inferior a un año y, como si fuera poco, ya está dada la orden para que este tipo de contratos suscritos en el segundo semestre, no duren más allá del 30 de noviembre [ver facsímiles de circular], es decir, durante diciembre los actuales contratistas estarán desvinculados y sin pago alguno para la Navidad. ¿Acaso eso fue lo dicho por el actual alcalde en el debate de Telecafé?

A pesar de lo antes dicho, es necesario formular unos interrogantes sobre un particular negocio del Alcalde, que merece una explicación pública, por ser él un hombre público.

A escasos dos meses de asumir el cargo, Juan Pablo Gallo realizó un contrato sobre un bien inmueble con el fin de adquirirlo, sobre lo cual no existe objeción alguna, debido a que él puede comprar lo que desee.

Imagen 5 Imagen 6El bien en mención es un cómodo apartamento de 152.58 metros cuadrados de área privada, compuesto de: sala, comedor, cocina, zona de ropas, dos alcobas cada una con baño, una alcoba principal con vestier y baño, zona de estudio, alcoba auxiliar con baño, baño social, hall de circulación de alcobas, tres balcones y dos parqueaderos [páginas 5 y 6 de la escritura pública No. 0586]. Ubicado en el exclusivo sector de Pinares, específicamente en el nuevo edificio Pinamar.

A pesar de las características del apartamento, existe algo más llamativo: su precio.

Según la escritura pública No. 0586 que reposa en la Notaría Segunda de Pereira, el costo pactado del inmueble fue por 400 millones de pesos y la mitad, es decir, $200 millones, fue dada por el alcalde Gallo al representante legal de la sociedad Espacio y Diseño Construcciones [ver copia de escritura], y lo restante lo asumió el banco Davivienda, en razón a un leasing habitacional que le fue aprobado por dicha entidad al Alcalde el 02 de marzo de 2016 [ver carta de Davivienda].

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Imagen 9Hasta aquí todo muestra las características de una compraventa normal. No obstante, existen detalles que generan algunos interrogantes. Veamos:

El apartamento del alcalde Gallo, como se indicó con anterioridad, tuvo un precio de 400 millones de pesos y posee un área de 152.58 metros cuadrados, lo que indica que cada metro cuadrado tuvo un costo $2.621.575. Sin embargo, al revisar el precio del apartamento que colinda con el del mandatario (en el piso 11), que tiene 198.88 metros cuadrados y costó $614.800.000, arroja que el metro cuadrado al vecino le salió a $3.091.311 [ver facsímiles de Oficina de Registro de Instrumentos Públicos. Matrícula 290-204899], es decir, casi $500.000 más caro que al alcalde de los pereiranos.

Lo anterior no termina allí. Al revisar el precio de otro apartamento del mismo edificio y con las mismas dimensiones que el del Alcalde, se encuentra que valió $534 millones, es decir, cada metro cuadrado salió en $3.499.803 [ver facsímiles de Oficina de Registro de Instrumentos Públicos. Matrícula 290-204893]. En otras palabras, a un ciudadano que adquirió un apartamento con igual número de metros cuadrados que el del alcalde de Pereira, le salió cada metro cuadrado $878.228 pesos más caro que al mandatario.

Pero como si fuera poco, hay más. Es de recordar que el banco Davivienda se encargó de cubrir los 200 millones de pesos restantes del precio del apartamento, brindándole un leasing habitacional que el mismo Alcalde había solicitado a la entidad bancaria.

Imagen 10 Imagen 11 Ello no tendría nada de extraño, si antes y después de dicho beneficio el municipio de Pereira no hubiera abierto cuentas para manejar dineros públicos en el mismo banco en el cual el alcalde se vio favorecido para ocupar el actual apartamento donde reside.

Imagen 12 Imagen 13Así, faltando ocho días para que se le aprobara al mandatario el leasing habitacional por $200 millones, el municipio de Pereira abrió dos cuentas en Davivienda. Y posterior al 2 de marzo de 2016 (fecha en que se le aprueba el leasing) se abrieron otras dos cuentas bancarias adicionales en la misma entidad, exactamente, el 1 y 6 de abril de los corrientes [ver respuesta de la Secretaría de Hacienda].

Sumado a lo anterior, una vez revisadas las cuentas que posee el municipio Imagen 14de Pereira en el banco que le brindó el leasing al Alcalde, se encuentra un dato particularísimo, consistente en que la entidad bancaria tiene sumas de dinero mayores a las de otros bancos depositarios de erario del Municipio. Por ejemplo, tiene una cuenta denominada “adulto mayor” con una suma de $6.906.295.047, otra titulada “S.G.P Libre inversión” con un guarismo de $3.923.117.358, otra llamada “S.G.P. Atención integral a la primera infancia” que contiene $1.464.372.243 y, finalmente, “Adulto mayor Gobernación” con la no despreciable cantidad de $4.344.081.434. [ver tabla]

imagen-15¿Acaso el alcalde Gallo no avizoró un posible conflicto de intereses al abrir esas cuentas en el mismo banco que le brindó un beneficio de $200 millones?

Y quedan los siguientes interrogantes:

¿Por qué al Alcalde le salió más barato el metro cuadrado que a otros compradores de apartamentos en el mismo edificio e inclusive en el mismo piso 11?

¿De dónde sacó el alcalde Gallo $200 millones para pagar la mitad del apartamento, teniendo en cuenta que no ha habido a la fecha reposición de votos? Además, el mandatario local quedó debiendo $80.708.110 en la campaña, tal como consta en el sitio Cuentas Claras de la Registraduría Nacional [ver cuadro Organización Electoral].

imagen-16¿Por qué razón en la anualidad 2016 se han abierto cuatro cuentas bancarias en la misma entidad que le aprobó al Alcalde un leasing para un apartamento en el exclusivo sector de Pinares?

Este caso se asimila a lo que sucedió con el exministro Andrés Felipe Arias [1], que una vez terminó su precandidatura presidencial hacia el mes de abril de 2010, adquirió un apartamento en un exclusivo sector de Bogotá, a un costo menor del real y más barato que sus vecinos, siendo lo más simpático que los vendedores eran beneficiarios del famoso programa Agro Ingreso Seguro (AIS). Y otra curiosidad: una de las corporaciones que apoyó a Arias en ese proceso de consulta interna dentro de Partido Conservador se llamó “Colombia Cambió” y el alcalde Gallo se eligió bajo el eslogan del “Cambio”.

Pero, como lo muestran los hechos, el único cambio de Pereira es el de la residencia del alcalde, porque ni Vásquez se atrevió a tanto.

Ñapa: varios ciudadanos conocedores del tema de avalúo de inmuebles, que sabían con anticipación de la publicación de este artículo, le expresaron al suscrito que realmente el metro cuadrado del edificio citado puede superar fácilmente los 6 millones de pesos, por consiguiente cada apartamento tiene un valor comercial que sobrepasa los mil millones de pesos.

 

[1] Al respecto pueden leerse las columnas de Daniel Coronell, a saber: i) El mal camino (febrero 6 de 2010); ii) Agro aporte seguro (febrero 13 de 2010); iii) Operación tapadera (febrero 20 de 2010); iv) El nuevo Santofimio (marzo 6 de 2010); v) El “startazo” MAC (abril 24 de 2010); vi) ¿No que no? (noviembre 13 de 2010); vii) Finca raíz (marzo 10 de 2012); viii) El florero de Llorente (abril 7 de 2012) y ix) Los nada que ver (abril 14 de 2012).