Apuesto que si los anticapitalistas, los comunistas y la militancia izquierdista hiciéramos, y con sobrados motivos, una marcha en apoyo a las guerrillas ya nos tendrían entre rejas, acusados de subversión y terrorismo.

Libardo-García gallegoPor: Libardo García Gallego*

En la reciente Feria del libro de Bogotá, el periodista anticomunista Plinio Apuleyo Mendoza prologó y presentó el libro “Me niego a arrodillarme”, cuyo autor, Publio Hernán Mejía Gutiérrez, es un coronel delincuente en servicio activo, condenado a 19 años de prisión por haber ordenado asesinar 19 paracos indisciplinados en Bosconia y 2 indígenas en Valledupar, a quienes hizo pasar como guerrilleros del ELN y de las FARC; es decir, comprobado autor de “falsos positivos” y compinche de sanguinarios paramilitares, como Jorge 40, Hernán Giraldo, Tolemaida, … (1)

Al acto de presentación del libro de marras asistieron varios militantes del Centro Democrático, de la ultraderecha guerrerista: el nefasto José Félix Lafaurie, usurpador de tierras; el general retirado Rodrigo Quiñonez, cómplice por tolerancia, omisión o agache de la masacre de 27 personas en Ovejas-Sucre (vereda El Chengue); la horrorosa Representante María Fernanda Cabal, quien afirmó: “Desde hace nueve años yo visito al Coronel Hernán Mejía y a muchos otros soldados injustamente encadenados por haber enfrentado el terror”; la Senadora Paola Holguín; el narcotraficante No. 82, Uribe Vélez, quien envió al Coronel este trino: “Estimado Cr Mejía, lo felicito por su entereza. Solamente alguien de su fortaleza moral y en medio de tanta persecución presenta este libro. Hemos sufrido una larga noche de injusticias que tendremos que superar” (2)

Lo anterior es, ni más ni menos, una apología del genocidio. ¿Cómo que llorando porque un reconocido asesino y violador del DIH ha sido condenado “injustamente”? ¿Que no hay justicia? Si ellos se consideran maltratados por la justicia, qué dirán sus víctimas? ¿Que el gobierno los persigue? ¿Acaso los opositores al gobierno Uribe no fueron perseguidos en todo momento y tratados de terroristas? Es el colmo del cinismo, de la desvergüenza. Estos sí son los auténticos terroristas. Es como si el monstruo Garavito montara una marcha contra la violación de niños.

Apuesto que si los anticapitalistas, los comunistas y la militancia izquierdista hiciéramos, y con sobrados motivos, una marcha en apoyo a las guerrillas ya nos tendrían entre rejas, acusados de subversión y terrorismo. En cambio felicitan a estos auténticos terroristas por apoyar a un criminal. Algo similar sucede en Venezuela con los delincuentes presos a los que la derecha mundial, incluyendo el Centro Democrático, considera perseguidos políticos. Y se justifica vitorear a los guerrilleros revolucionarios, no a las bandas criminales, porque ellos luchan por establecer un nuevo país donde haya igualdad social y verdadera democracia. Es que todo depende del cristal con que miremos y analicemos los hechos, de acuerdo con la posición de clase de cada quien.

A quienes están condolidos porque condenaron al genocida Mejía deberían aplicarles el Código Penal, en particular la Ley 1773 de 2016, por medio de la cual se crearon y modificaron varios artículos  de la Ley 599 de 2000 y de la Ley 906 de 2004. Pero ¿qué podremos esperar en un país donde el mismísimo Procurador General de la Nación es el primer apologista del delito? Y si no que lo digan las víctimas despojadas de sus tierras, las cuales este cavernícola viene abogando porque sean entregadas a los usurpadores.

Hay imágenes que describen con toda propiedad la doble moral de esta caterva de malandrines que han ocupado altísimos cargos en el Estado.

Por ejemplo:

                          

(1)(2)- Fuente: Noticias UNO: Coronel sentenciado por aliarse con paramilitares fue felicitado por Uribe

*libardogarciagallego@gmail.com