Botella al mar / Carta 2

No es gratuito que a medida que sus senos aumentaron, haya por osmosis aumentado sus votos. Entre más hijos acogidos, mayor será su caudal electoral, esa es una estrategia que debe ser reconocida.

MIGUEL ÁNGEL RUBIOPor: Miguel Ángel Rubio Ospina

Señora

Judith Giraldo

Concejala, lidereza y cuanto feminismo gramatical quepa en su seno

Cordialmente

Le escribo porque quiero ser acogido cual hijo de Abraham en su seno. A propósito, honorable, entre los misterios que la humanidad se cuestiona constantemente está el de preguntarse: ¿qué copa era el seno de Abraham? ¿Era sostén o sujetador? ¿Usaba escotes el patriarca hebreo? Esas situaciones que un diseñador de esos de la Universidad Andina puede estarse preguntado para su tesis de grado. Pero no es de modas que quiero hablarle señora.

Quiero ofrecérmele, si su Cambio Radical no se lo impide, como editor, prologuista, corrector e, incluso, como escritor fantasma de su primer libro, señora. Sé que lo ha pensado, personas sin méritos como usted en este país que “escriben libros” hay en cada esquina. Además, si Pachito Santos, que no tiene cabeza, ni estatura, ni mucho menos senos, pudo hacerlo, usted podría lograrlo con absoluta certeza. Vea otros ejemplos como Pinchao o Ingrid, que escribió “No hay silencio que no termine”, donde cuenta menos de lo que calla, un bodrio intelectualoide insufrible. Tome el ejemplo de Roy, tres personas distintas y un solo senador, poeta, lagarto y voltiarepas.    Sé que algo en su Corazón por Pereira se lo dicta. Déjeme proponerle un título para ese boom editorial que podría escribir por interpuesta persona –de esto último tiene usted experiencia (del interpuesta persona, claro)–, continúo,  el título de ese libro podría ser “Sin tetas no hay presupuesto

No se escandalice, con esto quiero decir que todos cabemos en su seno, que usted incluirá  a todos sus votantes en el presupuesto de la ciudad, como hijos de Abraham acogidos en su seno. Que usted, como siempre, valorizará ponderadamente a quienes la apoyen, todo eso la hacen merecedora de llevar la delantera (sin agravios) de ser la primera concejala en escribir un libro, en el cual podría incluso discernir sobre la prohibición que quieren poner ahora de amamantar críos en espacios públicos. Usted sabe que una madre asegura el futuro de sus hijos, ya ha intentado hacerlo con sus hijas beneficiándolas con la teta del estado. He ahí la tesis central del argumento de su libro.

Además de tetas y paraísos, en este terruño siempre se ha hablado mucho. Con escándalo y polémica, recuerdo que años atrás a la periodista Salud Hernández le armaron tremendo zaperoco porque partiendo de un artículo un poco sardónico, denuncio el problema de la prostitución pereirana  poniendo en entredicho, según algunas líderes, “la dignidad de la mujer pereirana”, como dándose por aludidas. Hasta políticos oportunistas (¡qué político no lo es!) consideraron persona non grata a la periodista ibérica, pero creo que es más porque ella carece de senos que de méritos.

No es gratuito que a medida que sus senos aumentaron, haya por osmosis aumentado sus votos. Entre más hijos acogidos, mayor será su caudal electoral, esa es una estrategia que debe ser reconocida. Ahora, ¿de qué se quejan las matronas pereiranas, si el concejo y la asamblea están ocupadas por mujeres armadas?

A excepción de la concejal Carolina, que varias publicaciones sí tiene, entre la diputada Nieto y usted le podrían dar razón a la maladicente Hernández sobre lo que afirma en sus artículos. Pero no voy a juzgar eso, yo por ejemplo veo ventajas oportunas al asunto. Recuerde un accidente ocurrido hace pocos días, en el que se vio implicada usted con un motociclista. Es posible que su auto-airbag la protegiese, al igual que a sus escoltas y al carro, y por eso salió ilesa del mismo.

Queda mi propuesta, señora. Piénselo, medítelo, únase si es del caso con Nieto y López y hagan un trío, literario claro. La mujer pereirana no estuvo en otras épocas mejor representada que en ustedes.