Cesó la horrible noche en Pereira

Inicia una nueva era en la Villa de Cañarte, la que trajo consigo la aurora del 25 de octubre de 2015, que anunció el nacer de la primavera pereirana y fue el premio a quienes con amor y entrega total, han luchado para que dejen de imperar las costumbres antidemocráticas y las formas inadecuadas de gobernar en este maravilloso terruño.

GEOVANNI ECHEVERRI ALVAREZPor Geovanny Echeverri Álvarez

Juan Pablo Gallo encarnó el anhelado cambio que la comunidad clamaba hace mucho tiempo y que se concretó en las urnas con una votación majestuosa, cansados de los desaciertos y de la parálisis de un municipio que no podía seguir bajo el sometimiento de ciertos personajes que hicieron lo que quisieron con los recursos físicos y financieros de esta localidad.

Triunfaron la esperanza y la opinión, cayeron el nepotismo y el narcisismo después de un trasegar sinuoso y cruel, plagado de malas prácticas administrativas.

Hoy, quienes enarbolaron la bandera del cambio, están tranquilos porque la gente de la Perla del Otún entendió que la ciudad merece respeto, y que quienes solo siembran odio eso cosecharán y aquellos que hacen oposición con altura y luchan por sus sueños, al final serán bien recompensados.

Ahora bien, la ciudadanía debe participar activamente en las decisiones de gobierno, estar en pie de lucha por la defensa de los derechos humanos y de los animales, porque al fortalecer nuestra identidad, se estará reforzando la confianza de la gente y el respeto por las diferencias y por las instituciones, lo que conllevará a la sana convivencia.

Finalmente, recordarle a los nuevos funcionarios y servidores, que la Administración Pública no es un artículo de lujo, sino un bien colectivo que traspasa las fronteras del lucro y el interés personal y exhortarlos a actuar con transparencia y sentido de pertenencia, a querer la ciudad, a trabajar propendiendo por mejorar la calidad de vida de la población y por seguir embelleciendo a nuestra Pereira del alma.

Nota: “La ciudad más limpia, no es la que más se asea, sino la que menos se ensucia”.