Chet Baker, un Ángel Caído

CAMILO PELAEZEl éxito de Chet llegaría rápidamente cuando en 1952 fue elegido para tocar con Charlie Parker. Y en el verano de ese año empezó a tocar con el cuarteto de Gerry Mulligan, con apenas 23 años. Pero no tardaría mucho para que esta estrella tan precoz siguiera la línea de las drogas, tan común en el ámbito del jazz. 

 

Por: Camilo Peláez 

Verano de 1960. En la prisión de Lucca (Italia) todas las tardes se escuchan unos susurros lentos y resignados de una trompeta. En Lucca, gran parte de su población sabe quién la interpreta, pero para aquellos que les era desconocida la identidad del intérprete, se les escuchaba murmurar que era un joven blanco y apuesto: un ángel…, que había caído preso por problemas con las drogas, en especial con la heroína. Pues bien, ése ángel era Chet Baker, quien a pesar de su juventud ya era reconocido en la escena artística del jazz.

chet baker
Tomado de http://www.shookdown.es

Chet había nacido en el seno de una familia de clase media el 23 de diciembre de 1929. Desde niño tuvo contacto con la música, ya que su padre era guitarrista; y será él quien en su adolescencia le comprara un trombón, pero por cuestiones de estatura pronto sería reemplazado por la trompeta, quedando en total afinidad con ella.

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El éxito de Chet llegaría rápidamente cuando en 1952 fue elegido para tocar con Charlie Parker. Y en el verano de ese año empezó a tocar con el cuarteto de Gerry Mulligan, con apenas 23 años. Pero no tardaría mucho para que esta estrella tan precoz siguiera la línea de las drogas, tan común en el ámbito del jazz. A mediados de los 50, luego de una gira en Europa y Estados Unidos, cae preso varias veces por cortos plazos de tiempo. Pero no sería hasta 1960 que su adicción comienza a interferir con su vida artística. Tras su regreso a Europa, en Italia para ser más exactos, dura preso cerca de un año y medio en la prisión de Lucca. 

Cuando sale de la prisión de Lucca, el mundo se encontraba con un nuevo Chet y Chet veía al mundo de una manera diferente. Éste era un Chet nuevo, rejuvenecido, limpio y desintoxicado. En su celda compuso cerca de 32 canciones. Muchas de ellas irían en su álbum “Chet is Back” (Chet Regresa). Muchas de las canciones de éste álbum no serían tan serenas y resignadas. Eran llenas de vigor y de nuevo aire, como es el caso de Will You Needn’t.

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Luego de su álbum “Chet is Back”, y de su regreso a las giras, fue arrestado en Alemania Occidental y expulsado a Suiza, luego a Francia y, finalmente a Inglaterra. Luego fue deportado a Francia por unos problemas con las drogas ,nuevamente. Residió en París. Y todo el año siguiente (1964) actuó entre Francia y España. Tras ser arrestado nuevamente en Alemania Occidental fue deportado a Estados Unidos, donde llegaría en 1965. 
En el verano de 1966 sufrió una gran paliza (aparentemente a causa de las drogas) en San Francisco. Debido a dicha paliza sufrió un desperfecto en su dentadura, como consecuencia tuvo que modificar la embocadura de su trompeta haciéndolo actuar de forma más irregular, y grabando muy poco. Estuvo retirado de la escena gran parte de los años setenta. Regresa en los 80 para hacer unas grabaciones con Elvis Costello y algunas giras nuevamente en Europa y Asia. 

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La carrera de Chet Baker inició muy temprano, llevándolo a lo más alto de las cúspides del jazz, teniendo a su favor factores variados: su dulce fraseo cuando cantaba y su serenidad al tocar la trompeta; serenidad digna de la resignación en la vida. Unas facciones que lo hacían apuesto. Cumplía características de un ángel, pero quiso escalar tan alto que las drogas lo hicieron caer hasta lo más bajo, dejándolo como un “yonki”. Fue tanto así que el 13 de mayo de 1988 muere en Ámsterdam al caer de su habitación en su hotel, aparentemente drogado.

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Algunas personas del pequeño pueblo de Lucca siguen escuchando en el viento los sonidos serenos de la trompeta de Chet, 53 años después de su estadía en la prisión. Y 25 años después de su muerte, sus melodías siguen vivas en las personas de Lucca.