De ésta manera concluyo que para que Colombia tenga el 300% de inflación como el de Venezuela, debe pasar lo siguiente: se deben desalinizar los océanos, inventar la fórmula de la eterna juventud, levantar a Tutankamon de su tumba y asegurar la vida eterna.

 

maria-victoria-velascoPor: Victoria Velasco

En el artículo anterior expresaba mis dos primeras razones por las cuales es casi imposible que Colombia repita la historia de Venezuela. La primera de ellas hace referencia a la memoria que tenemos en este país, al miedo que nos da el solo pensar en el presente de los venezolanos y, a la incapacidad de clase dirigente, de separar sus pretensiones personales de poder, de la necesidad del pueblo.

La segunda razón hace referencia específicamente al panorama financiero de ambos países y a la coyuntura especial que llevó al chavismo a destruir una de las economías más sólidas de Latinoamérica.

  1. La radicación de la Reforma Tributaria ante el Congreso de la República deja entrever mi tercera razón: el proteccionismo del Estado colombiano a los empresarios. Si bien todos quieren mandar, cada uno tiene su “mensajero” en los entes territoriales; los grandes empresarios quieren ser más ricos a costa de la evasión/elusión de impuestos. Permítame colocarle un ejemplo: se supone que existen dos impuestos nacionales a la renta por un porcentaje total del 34%, con todas las prebendas que se les dan a las empresas a través de deducciones legales, es posible que su verdadera contribución se reduzca a tan solo el 8%, es decir, una disminución del 26% en el margen de contribución. El resto, como usted ya lo sabe, lo pagamos los que menos tenemos.

No olvidemos que la gran mayoría de los políticos colombianos obtienen sus curules a través de apoyos económicos directos de los grandes grupos empresariales en el país; cada sector de la economía tiene su “mandadero” en instituciones como: el Congreso, Asambleas Departamentales, Concejos Municipales, etc.

En Venezuela, como el chavismo no hacía parte del empresariado, pensaron que lo mejor era golpear a los más ricos expropiando sus empresas, las cuales pasaron a ser administradas por el Gobierno. El pensamiento de ellos no se basaba en el bienestar del pueblo sino en la afectación directa a los de billetera gorda. Y bueno, todos sabemos cómo terminó el asunto: el hecho de que la administración industrial esté a cargo de personas que no estuvieron ni están preparados para tal fin, hizo que su nivel productivo sea tan deficiente como vergonzoso.

 

  1. El establecimiento del comunismo en Venezuela se dio en el marco del llamado Socialismo del Siglo XXI, en cabeza de países como Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, bajo la lupa de Cuba. En principio, darle a los pobres lo que necesitan les hizo ganar tal popularidad que se mostraba como un avance socioeconómico en términos de bienestar de sus gobernados. Siendo un grupo de países tan ricos y con autonomía gubernamental, los ojos del mundo no estuvieron sobre ellos hasta que sus modelos económicos empezaron a fracasar, los políticos de oposición fueron perseguidos y, la voz del pueblo en supuesto bienestar, se hizo sentir cuanto pudo palpar la pobreza en la que viven.

 

Si ningún país de la comunidad internacional intervino en Venezuela antes, mucho menos lo harán ahora, cuando su política interna y corrupta está tan fortalecida gracias al control total que tiene el Gobierno sobre los tres grandes poderes del país.

Por otra parte, a medida que la economía venezolana iba cayendo, la colombiana crecía. Los avances en materia de seguridad nos llevaron a pasar de ser la “Betty la fea” de Latinoamérica a ser un país pretendido por los inversionistas extranjeros. Simultaneo al panorama político-económico, se dieron aspectos importantes como: el boom del deporte colombiano a través de personajes como: Mariana Pajón, James Rodríguez, Radamel Falcao García, Catherine Ibargüen, entre otros; el tan nombrado y controversial Proceso de Paz y el posterior Nobel de Paz; y muchos otros eventos que pusieron a Colombia en la lupa del resto del mundo.

A diferencia de Venezuela, Colombia está siendo observada por la gran mayoría de los países en el mundo como consecuencia de los múltiples tratados de libre comercio; cualquier ápice de comunismo en Colombia sería fuertemente juzgado y castigado por la comunidad internacional. Estos acuerdos de cooperación nos obligan a cumplir condiciones específicas para asegurar la permanencia en ellos, los cuales en su mayoría son de índole financiera; olvidar esta participación nos costaría miles de millones de dólares así como un deterioro en la imagen internacional. En otras palabras, en este país es muy importante lo que piensen de nosotros en el mundo y los políticos saben lo que eso significa, por lo que no podrían en riesgo el reconocimiento de la economía nacional ante nuestros socios en los cinco continentes.

De ésta manera concluyo que para que Colombia tenga el 300% de inflación como el de Venezuela, debe pasar lo siguiente: se deben desalinizar los océanos, inventar la fórmula de la eterna juventud, levantar a Tutankamon de su tumba y asegurar la vida eterna.

Twitter: @Victoria_VeM