SIMON BLAIR (IZQ)Y tienen razón algunos columnistas al referirse al caso y decir que no sólo la iglesia evangélica discrimina: la católica e islámica lo han hecho muchísimo tiempo sin que los medios de comunicación formen el escándalo que la iglesia de Piraquive formó.   

Por: Simón Blair

Demasiado revuelo esta semana en el país. Sin duda la noticia de mayor trascendencia la originó Maria Luisa Piraquive, otra de las miles de enviadas de dios (aunque aquí uno pensaría: ¿el diablo también puede ser un dios?). Ya se ha escrito mucho sobre esta señora. Por eso quisiera referirme hoy a un caso que está vinculado con los desmanes y desproporcionados comentarios de la pastora, pero con la reacción de ateos frente a él.

En Bogotá reside la Asociación de ateos y agnósticos, que valientemente salieron a defender los derechos humanos rechazando las enfáticas palabras de la pastora evangélica. Los comentarios no se hicieron esperar. El panorama de las protestas en aquel día era el siguiente: en una calle, cuatrocientas personas que apoyaban la iglesia del movimiento político MIRA y, de otro lado, abundantes pero en menor medida, los ateos bogotanos.  En el cruce de calle se encontraban los periodistas cubriendo la noticia. Muchas personas que son ateas o por lo menos son escépticas criticaron sus posturas aduciendo al mero hecho visual de la representación callejera.

Casi todos concordaron en decir que esos ateos eran igual de dogmáticos que los religiosos, otros dijeron que se encontraban en una batalla campal de religiones, etcétera.  Sin embargo, considero que todas estas interpretaciones son erradas por varias razones: en principio, la Asociación de ateos y agnósticos reclamaba el derecho a la igualdad de todas las personas, independientemente de su condición física (o sea, era como decirle a los evangélicos que su pastora se había equivocado; que eso le costaría algunos votos y asistentes al culto).

Y este hecho no es dependiente exclusivamente de los ateos; casi todo el mundo en Colombia –que no pertenece a la iglesia, obviamente- se sintió indignado y sabían que allí se estaba cometiendo una injusticia. Los derechos humanos no es un asunto de unos pocos, sino de todos. El problema radica en que muchas personas, igualmente dogmáticas aunque no lo vean, no apoyarían esta defensa simplemente porque quienes promovieron la protesta eran no creyentes.

Segundo, el ateísmo, más que su misma etimología clara y concisa, es contrario a manifestaciones de índole religioso. Esta aclaración boba que ya todo el mundo se figura, muchos la olvidan cuando lo tildan de dogmático y (aquí se olvidan completamente) de religioso. Una organización de personas que promueven la ciencia, el pensamiento crítico, la libertad de pensamiento y la duda ¿cómo puede ser afiliada a doctrinas dogmáticas?

Este asunto que es muy común me recuerda un ejemplo muy ilustrador que alguna vez leí en la revista Naukas: los creyentes son los fumadores, los no creyentes son los no fumadores. Ahora bien, los fumadores clasifican arbitrariamente a los no fumadores como otra religión, los tildan de dogmáticos y perseguidores de los fumadores; en últimas, se ha fundado otro imperio religioso de No Fumadores que fuman. Les pregunto, ¿tiene eso sentido? no, no lo tiene. Y es precisamente este tipo de falacia la que se ve a diario contra organismos que promueven la razón.

De los evangélicos del MIRA no hay nada qué decir, pues todos sabemos que no cambiarían nunca sus opiniones respecto a su líder: que esto es un intento por desestabilizar el poder político del partido religioso, que la Biblia dice que en el púlpito no pueden haber mutilados ni imperfectos que dios ha creado para que no entren a su iglesia (qué extraño que dios no quiera más ovejas en su rebaño).

Así pasa con este juego de religiones, todas sus ideas son un enmarañamiento de ad hocs: cuando la ciencia desbarata una de sus teorías y las pruebas son tan contundentes y numerosas, se prosigue a fundar una nueva teoría que mezcle –pero sin que se note–  el nuevo hecho con el antiguo paradigma de un dios creador que todo lo ordena, que todo lo organiza. Sin duda el ejemplo más claro es el de la evolución; ahora dios no nos creño tal como somos desde un principio, sino que la selección natural y los cambios evolutivos fueron también creados por el Señor.  Dios concuerda con todo, hasta con lo que lo niega: la vuelta del bobo, como diría Vallejo.

Ah, pero cómo así, ¿no pues que la Biblia tiene escrita la verdadera sabiduría y conocimiento del universo? ¿Dónde se menciona que venimos del mono?  Así pues, creer en una teoría moral basada en el libro más sanguinario y contradictorio es un deporte extremo de los Guiness Record.  Y no entiendo por qué seguir a un dios que discrimina haciendo sentir inferiores e infelices a los hombres. ¿En serio se merece el premio? 

Las personas que critican a las participaciones ateas no hubieran dicho todo lo que dijeron si en el otro extremo de la calle, los mismos ateos no hubieran hecho público que son sólo manifestantes que pedían por el cumplimiento de los derechos humanos.

Como ya lo dijeron

Y tienen razón algunos columnistas al referirse al caso y decir que no sólo la iglesia evangélica discrimina: la católica e islámica lo han hecho muchísimo tiempo sin que los medios de comunicación formen el escándalo que la iglesia de Piraquive formó.