La emisora se ha quedado sin licencia de concesión para la prestación del servicio de radiodifusión; esto es, en plata blanca, es muy posible que pueda dejar de funcionar o de emitir su señal radial temporalmente.

 

Por Adriana González Correa

Tenía toda la razón el candidato Gallo Maya, cuando en el Foro de Cultura en julio de 2015 calificó de “craso error” la idea de liquidar el Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo de Pereira.

Sin embargo, así lo decidió un año después y liquidó el Instituto de Cultura. La primera consecuencia funesta para la ciudad, para el patrimonio cultural de nosotros los pereiranos y residentes de la ciudad, para las ciudades aledañas que disfrutan tanto como nosotros de la emisora cultura Remigio Antonio Cañarte, es desastrosa.

La emisora se ha quedado sin licencia de concesión para la prestación del servicio de radiodifusión; esto es, en plata blanca, que es muy posible que pueda dejar de funcionar o de emitir su señal radial temporalmente, porque la licencia otorgada en el año 2012 por el Ministerio de las TIC ha terminado.

En carta fechada del 16 de enero del presente año, la Subdirectora de Radiodifusión Sonora, Doris Patricia Reinales Mendoza, envió comunicación al Alcalde Gallo, informando sobre la terminación de la Licencia que estaba concesionada al Instituto Municipal de Cultura de Pereira (ver anexa la carta completa).

Refiere la misma comunicación que al desaparecer el Instituto a partir del 1º de enero de 2017 por liquidación, y los bienes del mismo transferidos al Municipio de Pereira, opera lo contemplado en el artículo 11 de la Resolución 415 de 2010, que establece como causal de terminación de la concesión “la liquidación de la persona jurídica del contratista”.

El domingo, el Alcalde sacó un comunicado desestimando la carta de Reinales Mendoza y en el que afirma que existe una equivocación en los funcionarios del MinTIC, por cuanto el Instituto Municipal de Cultura no ha desaparecido y que se encuentra en proceso de liquidación que se estima durará 6 meses.

Al parecer, ni el Alcalde, ni sus funcionarios, conocen los efectos jurídicos de la Resolución que suscribió en el mes de diciembre por medio de la cual ordenó LIQUIDAR el Instituto de Cultura. Dicha resolución al ordenar la liquidación, tiene como consecuencia la desaparición del Instituto. Es decir, la persona jurídica conocida como Instituto Municipal de Cultura, ya no existe.

A hoy, enero de 2017, lo que existe es el Instituto de Cultura en liquidación, es decir, que la entidad solo puede dedicarse a “liquidar”, no puede contratar, no puede realizar ninguna actividad jurídica concerniente al extinto Instituto Municipal, porque su función está solo para darle cumplimiento al objeto determinado en la Resolución 837/16.

Espero que a los pereiranos no nos toque ver enterrar la emisora cultural o ver su cierre temporal, mientras el Municipio de Pereira realiza las diligencias correspondientes a la recuperación de la licencia. Lo cierto es que el Ministerio de las TIC, en su misiva otorga un ultimátum al alcalde sobre la terminación de la concesión.

Finalmente, en el mismo ámbito cultural, la Banda Sinfónica de Pereira cumplió cien años de fundada, fruto del esfuerzo ciudadano de la época y un apoyo decidido de la Administración.

Muchos esperábamos un gran concierto, algo así como una fiesta de gala de celebración del centenario de la banda más antigua de Colombia. Sin embargo, el Alcalde se fue de vacaciones sin importarle la trascendentalidad del momento y, a punto de terminar el mes, seguimos sin celebración de un hecho histórico para la ciudad.

A un año de gestión administrativa siguen aumentando los desaciertos de Gallo, las decisiones antidemocráticas y totalmente improvisadas, que nos pueden costar muy caro, tanto como estar ad-portas de la desaparición de la emisora cultural.

@adrigonco