Miguel angel lopezLos homosexuales no necesitan matrimonio para reafirmar su sexualidad. No lo necesitan para pasar la vida entera al lado de quien aman. Si lo están pidiendo es porque esto es una democracia y se les están negando derechos que las personas heterosexuales poseen.

Por: Miguel Ángel López

Matrimonio igualitario. Dos palabras que hay que coger con pinzas. Un dilema de estos días. Sin importar en cuántos países lo hayan legalizado, quienes dicen que no van a seguir diciendo que no, no importa lo que pase.

Para discutir este tema hay que entender dos cosas. Primero, a ellos nadie les va a cambiar su parecer, en el mejor de los casos se resignarían. No hay estudio científico, antropológico, sociológico o psicológico que les sirva. Un homosexual es una aberración de la naturaleza, así como son los teléfonos inteligentes y los cigarrillos mentolados.

Segundo: el hecho de que no legalicen el matrimonio igualitario no significa que los gays van a dejar de existir. Mucho ya se ha dicho de lado y lado, tal vez todo.

Pues déjeme decirle algo, los maricas van a ser maricas, con o sin matrimonio. Así los partidos conservadores y la gente retrógrada ganen este debate. No importa que Roberto Gerlein hable porquerías de las relaciones sexuales entre hombres o que  Ordóñez se despeluque en el Congreso.

Van a tener que ver hombres caminando de la mano de hombres, mujeres besando mujeres, hombres vestidos de mujeres, hombres gritando en un centro comercial, mujeres amachadas y niños jugando con barbies.

No sé si es que la gente piensa que esta ley va a frenar el desaforado crecimiento de la homosexualidad de los últimos años. Por favor, la homosexualidad ha existido y va a existir así ellos no puedan legalizar su unión.

Es más, sin la necesidad de su preciada ley los homosexuales ya se proponen matrimonio y comparten argollas. Ya pasan años viviendo juntos. Ya tienen hijos ¿Sorprendidos?

La razón para que se busque dejar la unión de hecho y se avance a una unión marital es que la primera tiene un déficit de seguridad. Las parejas homosexuales que aprovechan la unión de hecho deben esperar dos años para que los derechos de un matrimonio les aplique. Los segundos gozan de ellos el mismo día que se legaliza la unión.

Situación hipotética: dos hombres viven juntos, pero solo uno de ellos tiene trabajo (situación no tan hipotética). En el caso que la persona que no trabaja tenga un accidente o una enfermedad grave, el seguro de su pareja, que en un matrimonio lo cubriría, no lo haría. Se verían obligados a pagar medicina particular.

Los homosexuales no necesitan matrimonio para reafirmar su sexualidad. No lo necesitan para pasar la vida entera al lado de quien aman. Si lo están pidiendo es porque esto es una democracia y se les están negando derechos que las personas heterosexuales poseen.

El peor error de esta gente es creerse unos luchadores de la pureza humana y del matrimonio, a pesar de apoyar la infidelidad, el divorcio y la pederastia, hasta la pedofilia, que en la mayor de los casos es, ¡oh sorpresa!, homosexual.

Así que dejen la maricada. Con frenar el matrimonio igualitario no están evitando la homosexualidad, sencillamente están violando derechos a ciudadanos colombianos por  quedarse en un Estado anticuado.

PDT: Procurador, independientemente de la cantidad de pases y porros que utilicé para escribir esta  columna, ¿qué  se siente que me pongan más atención a mí, y al resto de periodistas, que a usted? Todos ignoramos al abuelito cuando alega en el paseo familiar.