Como a Santos se le acabó el dinero para comprar a los medios de comunicación y su opinión favorable ha caído al 16%, la nueva estrategia es atropellar con las instituciones del Estado a todos los que están en desacuerdo con su fallido gobierno.

alvaro ramirez

Por Álvaro Ramírez

Desde la multa a los ingenios azucareros que se activó a raíz de que en los 150 años de Manuelita, el Sr Henry Eder, en su discurso, motivó un gigantesco aplauso para Álvaro Uribe, delante de Santos, hasta otra gigantesca multa de la Superintendencia de Industria y Comercio a RCN, muestran una actitud de venganza, disimulada y empacada con la ley, contra todos los que critican este su desacreditado e impopular gobierno.

Estas actuaciones hacen parte de una pobreza gerencial y argumental; Santos tiene malos todos los indicadores. La inflación desbocada, devorándose los ingresos de los colombianos. Un desempleo que crece a medida que se van cerrando empresas, ya está por el 12%.
Un déficit fiscal de $ 40 billones, resaca de un derroche desenfrenado.
Una desinversión industrial aterradora.Una salud en ruinas y una justicia colapsada.
Un país aterrado viendo como Santos le entrega a las Farc todo el territorio y toda la impunidad.
Mientras los colombianos de bien que tenemos un arma y tramitamos un salvoconducto no la podemos portar, las Farc aparecen por todas partes armados hasta los dientes,mientras Villegas da explicaciones tontas e insulsas.
El ELN, hoy socio y brazo armado de las Farc, dándole una pela a las FFMM y dejando cadáveres y destrucción por doquier y Villegas hablando pendejadas.
Santiago Uribe es hoy la víctima del show perverso de Santos y su títere, el Fiscal.
El hermano del Presidente Uribe tiene el gran pecado de serlo.
Lo ha llamado la justicia hace 16 años muchas veces a explicar el episodio de los 12 apóstoles sin una sola prueba y con testimonios de bandidos ” arreglados y resentidos”y siempre ha salido limpio.
Pero el Fiscal, antes de salir para su Embajada, tenía que dar el gran golpe: capturar y encarcelar a un ciudadano que siempre ha estado a disposición de la justicia y ” convertirlo en un peligro para la sociedad”.
La sociedad antioqueña vio con horror ese vulgar show de sirenas, y caravanas de motos y carros escoltando a Santiago Uribe, al tiempo que Timochenko y sus terroristas se pavonean armados por todo Colombia preparándose para la entrega del país.
Ese nuevo atropello al expresidente Uribe ,ha sido una actuación contracíclica. A Santos le le cayó el entable y las redes sociales se lo están devorando.
Esa es la nueva manera de gobernar de ese niño rico que se gastó la herencia y hoy no tiene más arma que atacar a sus enemigos disimulando su venganza con la ley; y su títere  de Fiscal, le hace el coro.