Otra prueba de que el  país y el gobierno están llenos de jíbaros se manifiesta en el ministerio de Hacienda. El señor Alberto Carrasquilla, titular de dicha cartera, ha dicho recientemente un par  de incoherencias que reafirman al presidente Duque en que lo más efectivo sí son las medidas que ha tomado. Por ejemplo, el ministro ha propuesto, por efectos de la traba, subir las tarifas de Electricaribe para mejorar el servicio.

 

Por: Miguel Ángel Rubio

Al contrario de lo que muchos piensen, defensores a ultranza de las libertades individuales o el libre desarrollo de la personalidad, yo sí estoy de acuerdo en que la policía adquiera facultades para judicializar a los consumidores de sustancias alucinógenas y, en algunos casos, psicoactivas.

¿No es acaso preocupante que esas sustancias generen traumatismos en funciones vitales como el lenguaje, el pensamiento coherente y ordenado, o las funciones mentales básicas? Sobre todo si estas se manifiestan en expresiones como estas: “¿Qué es un ladrón? Un ladrón no es alguien que nació ladrón, no. Nadie nace ladrón. El ladrón es el que roba. Entonces, el que roba es un ladrón, el que roba es un ladrón, entonces, recordemos que la persona que roba, no es una persona buena que roba de vez en cuando, la persona que roba se vuelve un ladrón”. 

A mí la verdad poco me importaba quienes se trabaran con su buen porro, o quienes se dañaban al tabique al trazo de sus buenas rayas de coca, pero cuando esto llega a la administración pública, si debe el presidente, buscando preservar la imagen y salud de sus colaboradores, prohibir la dosis personal y judicializar a quien la porta, sobre todo si quien lo hace es un funcionario elegido por el pueblo.

En el caso del famoso y poco titulado alcalde de Bogotá quedan manifiestas dos cosas. Uno, o el tipo se la pasa viendo a Cantinflas en su apartamento del Palacio de Liévano, o consume grandes cantidades (proporcionales a su estatura) de sustancias psicoactivas, que le afectan el lenguaje; a este particular, debería intervenir Duque, para evitar más peñalosadas de acá en adelante, como aquel trino que dice: “A diferencia de otros antes y ahora, jamás desobedezco un semáforo con motos, jamás motos o carros con licuadoras luminosas, discreción, casi sin escoltas frecuentemente sin ellos…”. Los efectos se manifiestan en pensar que el alcalde se moviliza en licuadoras luminosas.

Las manifestaciones incoherentes en Twitter sólo le son permitidas y aplaudidas a Uribe, quien no es que este trabado, si no que amanece cargado de tigre y de forma franca y honesta este “Presidente eterno” expresa su sabiduría en redes sociales. Lo de Peñalosa es que el hombre está en las drogas, no cabe duda.

La pregunta es ¿cómo llegaron los Jibaros al ministerio de Defensa, y quién le expende al ministro Botero las drogas, será por eso que defiende tanto el Glifosato, y dicen por ahí que hasta se ofreció de voluntario para probarlo tomándose un litro? Esperemos que la traba al ministro Botero le funcione y que si el Glifosato no previene el consumo y producción de drogas, por lo menos no lo mate.

Otra prueba de que el país y el gobierno están llenos de jíbaros se manifiesta en el ministerio de Hacienda. El señor Alberto Carrasquilla, titular de dicha cartera, ha dicho recientemente un par de incoherencias que reafirman al presidente Duque en que lo más efectivo sí son las medidas que ha tomado. Por ejemplo, el ministro ha propuesto, por efectos de la traba, subir las tarifas de Electricaribe para mejorar el servicio. Incoherencias que superan con creces las de Peñalosa, son trabas surrealistas, casi místicas, o la última de proponer trab… digo, gravar con 19 % del IVA, la canasta básica familiar; son ideas que solo a un consumidor adicto se le ocurren.

Presidente Duque, duro con las drogas alucinógenas, lo apoyo, me da lástima oír a Macías viendo chamanes rosados, o a Lafaurie viendo contralorías voladoras, ataque ese flagelo, por el bien, sino del país, por lo menos sí de su gobierno.

No es gratuito que el consumo de drogas esté relacionado con robos y asaltos, en este caso al erario y a los ciudadanos que pagamos impuestos…. Digo.

@rubio_miguel