El personaje en mención, tal como lo reconocen algunos funcionarios, es el encargado de manejar la nómina de contratistas, de tal manera que si alguien requiere una vinculación con el municipio debe hablar primero con él…
Desde el inicio de la administración del Alcalde Juan Pablo Gallo, el nombre de Mario Castaño, más conocido como “Cheché”, salió a la luz pública, pero no precisamente por ser el Asesor Privado del mandatario o por sus méritos, sino en razón a otro tipo de circunstancias que dejan en entredicho el nombre de la administración del “Cambio”. Veamos:
El personaje en mención, tal como lo reconocen algunos funcionarios, es el encargado de manejar la nómina de contratistas, de tal manera que si alguien requiere una vinculación con el municipio debe hablar primero con él, debiendo acreditarle el nombre del político que lo respalda y, lo más importante, que sea de la simpatía del Alcalde.
Lo anterior, es suficiente para generar rechazo por parte de ciudadanos y de cientos de profesionales que se encuentran desempleados en la ciudad, pues en la administración pública debe primar la meritocracia para acceder a un cargo o a un simple contrato, pero bajo ninguna circunstancia el factor político. Y por la falta de este último elemento, se les han cerrado las puertas de la Alcaldía a no pocos profesionales.
Con este panorama, se pensaría que el Asesor del Alcalde es una persona que cuenta con la altura moral y profesional para haberle coartado el ingreso a muchas personas a la administración del “Cambio”, pero esto no es así. Pues, como bien reza el adagio popular “en casa de herrero, cuchara de palo”.
El señor “Cheché” no podía posesionarse en el cargo de Asesor Privado del Alcalde de Pereira, toda vez que para la fecha de su posesión (01 de enero de 2016), si bien estaba graduado como Ingeniero Industrial, no contaba con su matrícula profesional y respectiva tarjeta profesional, pues como lo acreditó el Consejo Profesional Nacional de Ingeniería (COPNIA), la primera tan solo la obtuvo el 05 de febrero de 2016 [ver] y la segunda le fue entregada el 14 de abril de 2016 [ver].
Y como bien lo establece la Ley 842 de 2003, que reglamenta el ejercicio de la ingeniería, es requisito indispensable estar
matriculado en el COPNIA para tomar posesión de un cargo público o privado, cuando se ostenta título de ingeniero.
Pero, a pesar de lo narrado hasta ahora, las pilatunas de “Cheché” no culminan, ya que para posesionarlo el 01 de enero de 2016, se dejó consignado en el acta de posesión que había presentado tarjeta profesional [ver], cuando esto no era cierto, debido a que el COPNIA certificó que aquella fue entregada el 14 de abril de 2016. Con esta actuación non sancta, el señor Alcalde y su Asesor Privado se podrían ver envueltos en el delito de falsedad ideológica en documento público, es decir, por consignar hechos contrarios a la realidad en documentos oficiales.
Lo anterior ya fue puesto por parte del suscrito en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación y la Procuraduría Regional de Risaralda, solo queda esperar que estos organismos actúen.
Por último, es necesario reflexionar qué tipo de funcionario es el que nombró y posesionó el Alcalde Juan Pablo Gallo, el mismo quien cerró las oportunidades laborales a profesionales de la ciudad por no contar con respaldos políticos, cuando ni siquiera él cumplía requisitos y llega inclusive a bordear el sendero del derecho penal.



