En ciclorrutas: vamos a pie

Perfil TLCDR Leandro ToroLa comunidad ha clamado por incentivar el uso de la bicicleta con acciones contundentes que la conviertan en un verdadero medio de transporte y no el objeto recreativo de cada mes.

Por: Leandro Toro Valencia

Grandes ciudades del mundo como México, Nueva York o Ámsterdam fomentan el uso de la bicicleta entre sus ciudadanos y generan una cultura de uso de un transporte ecológico. No pensamos que Pereira es una gran ciudad en tamaño, pero no es excusa para pensar la bicicleta como medio de transporte para gran parte de la población. Algunas personas ya lo piensan así, pero la infraestructura y la poca voluntad política de hacer más amigable la ciudad con los ciclistas lo vuelven imposible y peligroso.

En la ciudad pocas vías han sido diseñadas con un carril exclusivo para bicicletas. Entre ellas están la avenida del río, cuya ciclorruta se encuentra abandonada y consumida por la maleza, y el anillo longitudinal que recién fue inaugurado y cuenta con carril exclusivo para bicicletas. De resto, usar la bicicleta se convierte en un peligro en donde cada vez hay más motocicletas y automóviles, y de cultura de respeto al ciclista poco se conoce.

La comunidad ha clamado por incentivar el uso de la bicicleta con acciones contundentes que la conviertan en un verdadero medio de transporte y no el objeto recreativo de cada mes. Pero la administración y su énfasis en otros temas han dejado de lado este asunto de vital importancia. La muestra de ello fue la no inclusión de una ciclovía en la polémica Calle de la Fundación, ciclovía que sí había sido planificada, pero debido a cambios en el proyecto finalmente no se materializó. La denuncia la realizó el colectivo ciudadano Espacio y Ciudad.

La bicicleta es un medio de transporte económico, sano, amigable con el medio ambiente y seguro si se posee una infraestructura adecuada para su uso. Esto ya lo han visto ciudades como México, Ámsterdam o Nueva York donde el uso de la bicicleta se populariza cada vez más como una alternativa a medios convencionales de transporte. Las ciclovías disminuyen los trancones, mejoran la calidad de vida de sus usuarios y baja considerablemente la emisión de gases tóxicos por persona. ¿Por qué no pensar una ciudad moderna con uno de los medios de transporte más antiguos?