Espacio Púbico

¿Doble moral? ¿Dónde? Hoy en nombre de la “dignidad de la persona” se cometen toda clase de injusticias, de esas mismas donde  miembros de las autodefensas hoy disfrutan de libertad y familias enteras aún no encuentran los cuerpos de sus familiares

 

LEANDRO TOROPor: Leandro Toro Valencia.

Gran alarma ha causado al puritano pueblo colombiano el descubrir grupos de personas que se citan en sitios públicos a tener sexo. De escándalo lo han calificado algunos diarios y los comentarios en los ciudadanos de a pie es de indignación y pecado. La doble moral de este país no da para más. La violencia, muertes, asesinatos y demás ya son parte del paisaje, hay que atacar algo que no conozcamos, acribillar a quien lo practique y sentirnos bien por honrar el “orden” en el espacio público.

Los ataques constantes de las FARC, ELN, Ejército y paramilitares ya se nos hicieron comunes. Las violaciones, ataques y violencia contra la mujer es más que normal en una cotidianidad que se dibuja diariamente de sangre y muerte. Los medios masivos de comunicación se encargan de tener en sus agendas estos temas, pues venden. Los colombianos nos indignamos más fácilmente si hay miles de kilómetros de por medio que si vemos estas degradaciones en la puerta de nuestra casa.

Claro que si en las puertas de nuestra casa vemos a una multitud de personas practicando sexo, o en un parque cercano, nos escandalizamos y armamos la tercera guerra mundial. ¿Acaso es mejor ver violencia, muerte y drogas para ser indiferente?

El Dogging o Cruissing es el encuentro de personas para practicar actos sexuales al aire libre, en público pero clandestinamente. Ese peligro de ser vistos es lo que genera excitación en algunas personas. Uno de los tantos fetiches que usted o yo podríamos tener. Está tipificado como delito en el numeral 3 del artículo 54 del Código de Policía y argumenta que este tipo de hechos atentan contra la “Dignidad de las personas”.

Entonces este tipo de actos si afectan la dignidad de las personas pero ver morir personas por falta de agua es lo más normal del mundo. Sé que sueno reaccionario o algo agresivo, y sí, es que lo quiero ser. Porque no hay derecho que tener sexo genere un escándalo y ver morir a compatriotas pase como si fuera parte del paisaje.

¿Doble moral? ¿Dónde? Hoy en nombre de la “dignidad de la persona” se cometen toda clase de injusticias, de esas mismas donde  miembros de las autodefensas hoy disfrutan de libertad y familias enteras aún no encuentran los cuerpos de sus familiares. De esa misma dignidad donde robarse un caldo de gallina tiene cárcel pero robarse los dineros públicos es un delito excarcelable.

Hasta que la moral de este país no esté en su sitio aceptaré que en la calle la gente haga el “amor” y no la guerra. Cuando la “dignidad de las personas” sea bien entendida aceptaré que se escandalicen por estos temas, que los castiguen y todo el mundo pierda la cabeza.