Golpe a la democracia

Una verdadera cruzada se adelanta en contra de la Revocatoria de Peñalosa, ni siquiera en defensa de su gobierno, sino en contra del derecho a que los bogotanos decidan.

 

Por: Miguel Angel Muñoz Benavides*

La Revocatoria de Peñalosa está poniendo a temblar a más de uno. Tanto ha sido el desespero por detenerla que en los últimos días se ha visto a Enrique Peñalosa contratando abogado para meterle zancadilla, mandando a la Fundación Azul Bogotá a hacer el ridículo inscribiendo un Comité de Revocatoria sin argumentos, y que ya le valió una denuncia por fraude procesal al promotor del chistecito; a sus amigos políticos mojando columnas de opinión denunciando el “acabose” que será de Bogotá por la Revocatoria y al Consejo Nacional Electoral (CNE) preparando un saboteo de las revocatorias en curso.

Hay que recordar que el sello político de Peñalosa es el de los partidos tradicionales que, hijos del bipartidismo liberal-conservador, gobiernan pésimamente Colombia hace décadas. Ha aspirado a todo, seis veces a la Alcaldía de Bogotá, y ha convivido con todas las toldas de los políticos en el poder: Vargas Lleras, Santos, Uribe, Lucho Garzón, entre otros. Y hoy no ejerce como Alcalde sólo por unas firmas o por el apoyo de Cambio Radical, sino también por el de la Unidad Nacional y el Centro Democrático, de los cuales sus bancadas en el Concejo de Bogotá defienden unánimemente la gestión de Peñalosa.

Y analizando la composición del CNE, donde 8 de los 9 magistrados fueron elegidos por la Unidad Nacional o el Centro Democrático, los mismos partidos que hoy ponen el Concejo de Bogotá a las órdenes de Peñalosa, no se necesita ser adivino para saber de antemano cuáles son los intereses detrás de la decisión del CNE de crear nuevas exigencias a las revocatorias de mandato y convertirse en el órgano que valore la procedencia o no de estas. Con un elemento peor y es que permite aplicar esto incluso para revocatorias que ya se están adelantando, con obvias intenciones de lanzarle un salvavidas a Peñalosa. Así pues, juez y parte se asocian para darle un golpe a la democracia.

Como no han podido ganar el debate político, donde está probado el interés de Peñalosa por favorecer a unos cuantos negociantes pasando por encima del Metro, la Van der Hammen, la ETB, etc. Y como tampoco han podido ganar el debate legal sobre la procedencia de la revocatoria, pues es incontrovertible la insatisfacción generalizada de la ciudadanía de Bogotá, demostrada por la desfavorabilidad de Peñalosa, que roza el 80%. Ahora quieren acabar el mecanismo de la revocatoria sujetándolo a los designios de los amigos de Peñalosa, pasando por encima del derecho a decidir de los capitalinos. Sin poderle hacer trampa a la ley, ahora quieren meter la trampa en la misma ley.

Más de 700.000 firmas recogidas, excediendo con creces el mínimo legal exigido y aun contando con tiempo para seguir, son la evidencia de que los bogotanos no nos comimos el cuento de que hay que aguantarse a Peñalosa porque los gobiernos anteriores fueron peores y que nos cansamos de que hagan de Bogotá la feria de unos negociantes y la condena de la mayoría. Hoy martes 8 de mayo a las 5pm, desde el Planetario y hasta la Alcaldía de Bogotá, marcharemos para decirle a Peñalosa y sus amigos que nuestra firma se respeta, que exigimos el adelanto de la revocatoria, que no permitiremos un golpe a la democracia y que a Peñalosa lo vamos a revocar.

*Estudiante de Derecho Universidad Nacional de Colombia  @ilmiguelangel