El presidenciable sabe usar el micrófono, lo usa tan bien, que han alargado 10 minutos más el tiempo de la programación para que continúe sus ideas.  Pero el punto álgido de la conversación mañanera, que es oída por miles de pereiranos, sube de tono cuando surge la pregunta…

 

Por: Diego Firmiano

La abogada Adriana González, siempre, como buena oradora, llega a los debates o segmentos de opinión ciudadana en las emisoras de Pereira con su mejor arma: el humor. Pero esta vez, viene con un semblante serio. No ha sido el clima ni mucho menos un desayuno inadecuado, sino el saber que entablará un diálogo con el ex procurador Alejandro Ordoñez, hoy pre candidato por firmas a la Presidencia de la República.

Y aunque nada, a excepción de la injusticia o violación de derechos humanos hacia los ciudadanos hace cambiar su semblante, esta figura pública que tiene a su lado la predispone, pues es un reconocido ultra conservador, hombre de religión pública, y polémico por sus declaraciones basadas en morales rígidas y pre modernas.

El programa matutino comienza tarde, a las 7:29 a.m.  y se inicia con la explicación del por qué este personaje en nuestra ciudad: “estoy visitando a mis amigos en Pereira y Risaralda que me están apoyando en la convocatoria y recolección de firmas para mi candidatura”, refiriéndose a sus amigos políticos conservadores que por medio de gestión y campañas guían a cientos de jóvenes con camisas llenas de frases cristianas, buscando rúbricas ciudadanas para apoyar al presidenciable.

En el estudio afirma que nadie lo puede señalar de nada, porque, aunque es un conservador y defensor de sus ideas, es también reconocido por ser un librepensador. Pero cuando la doctora Adriana González interviene, explicándole que ella es la abogada del primer caso de eutanasia en Pereira, específicamente en el caso de don José Ovidio González, Alejandro Ordóñez queda de una sola pieza.  “Yo no le pido permiso a nadie para afirmar que creo en el respeto de la vida hasta la muerte natural” y soltando algunos titubeos comienza a minimizar la voz de Adriana González que se mantiene en la postura de los derechos sobre la eutanasia y otros temas afines a los derechos humanos.

“No comparto nada de lo que dice la doctora”, y se explaya hablando sobre el tema de la eutanasia, y agrega, sobre la misma afirmación, que lo que dice es su interpretación del asunto. No es cierto lo que usted está diciendo, ¡es que usted es abogada!, Sí, sí, sí, doctora. Soy conservador y creo que todos ya se han dado cuenta.

El presidenciable sabe usar el micrófono, lo usa tan bien que han alargado 10 minutos más el tiempo de la programación para que continúe sus ideas.  Pero el punto álgido de la conversación mañanera, que es oída por miles de pereiranos, sube de tono cuando surge la pregunta de si es válido usar las falacias de la ideología de género para sacar votos para su candidatura.

Inmediatamente el candidato se da cuenta que está parado sobre un geiser, y la emprende contra Gina Parody y su cartilla de identidad de género y la polémica frase de Humberto de la Calle, cuando citó a Simone de Beauvoir “el hombre no nace hombre ni la mujer nace siendo mujer, el hombre y la mujer se hacen”. Hace una pausa y arrinconado contra las cuerdas, comienza a decir que hay miles de teóricos de la ideología de género, entre ellos a Antonio Gramsci, la escuela de Frankfurt, el estructuralismo de Levi Strauss, el movimiento existencialista, cuyos representantes afirman que la sexualidad es una construcción teórica cuyo fin es destruir la familia.

Los ánimos dentro de las cabinas de la emisora Ecos 1360 se mantienen intactos al oír la perorata del candidato, pero una frase de la abogada lo para en seco: “pero todos los hombres, personas y movimientos que cita son de izquierda”.  Y el viejo zorro lanza una estocada: “es que ustedes los de izquierda no admiten una controversia en los aspectos culturales”.  Y arremete contra los políticos de izquierda, sabiendo que la doctora Adriana González pertenece al Polo Democrático. “Carlos Gaviria le hizo mucho daño al país al convertir una ideología política en precedentes constitucionales”, “lo que ustedes pretenden es volver una sociedad homogénea”, y al intentar profundizar el asunto, el tiempo prorrogado se termina.

Mire doctora Adriana, vengo en 15 días y le voy a regalar mi libro, Ideología de género: ¿utopía trágica o revolución cultural?”

Ella, con la sonrisa característica que ahora ha vuelto a la normalidad, responde: “con gusto doctor, es un libro que no voy a quemar” y los que están presentes en la emisora estallan de risa. Así termina la mañana, y Alejandro Ordóñez, sabe que ha sido un debate de la palabrería versus el encanto de los argumentos de la abogada pereirana.