ALBERTO DONADIOLa Fiscalía de Pereira lleva dos años perpetrando una serie de atropellos. Acusa sin motivo. Acusa sin pruebas. Y no busca a los que en efecto contrataron al sicario, sino que se ceba en un ciudadano inocente al cual mantiene injustamente detenido. 

Por: Alberto Donadio*

Pregunta el periodista Wilmar Vera, detenido en Armenia en la cárcel de San Bernardo y acusado del homicidio de Alexánder Morales en Pereira, por qué, si su abogado ya había dado a la fiscalía de Pereira la información sobre los testigos que declararían a su favor, nuevamente la fiscalía solicitó esa información. Se le volvió a suministrar y esa información fue empleada, según Wilmar Vera, para amedrentar a los testigos, residentes en Medellín.

Esa actuación irregular, señala Vera, fue ejecutada por dos agentes de la Sijin de apellido Arias y Guarín. Afirma Wilmar Vera que los citados agentes de la Sijin “se entrevistaron con compañeros de la institución universitaria donde laboraba hasta el día de mi captura haciendo preguntas extrañas y hasta obligándolos a firmar un documento, actitud que a todas luces es una flagrante irregularidad, pues el trabajo investigativo que no realizaron en la etapa procesal correspondiente no tienen por qué realizarlo ahora”.

Wilmar Vera sostiene que es un ciudadano acusado de un crimen que no cometió. Pide al juez Carlos Andrés Pérez Alarcón, juez quinto penal del circuito de Pereira, que se le permita “una defensa sin amedrentar o asustar a mis testigos”. El periodista escribe que “la Fiscalía y la Sijin pretender condenar a como de lugar a una persona inocente”.

Es inconcebible lo que ha pasado en la Fiscalía de Pereira. Acusa a Wilmar Vera de contratar un homicidio que ocurrió en Pereira y como única prueba presenta el testimonio del sicario, el cual dice que vio en Pereira a Vera. Pero resulta que Vera vivía en esa época en Medellín, donde trabajaba como profesor de la Fundación Universitaria La Salle, de Caldas, Antioquia.

La Fiscalía no ha suministrado ninguna prueba objetiva e independiente que muestre que Wilmar Vera viajó de Medellín a Pereira por la época en que supuestamente el sicario lo vio allá. La Fiscalía de Pereira quiere en efecto condenar sin pruebas. ¿Por qué la Fiscalía no ha mostrado el tiquete de avión que demuestre que Wilmar Vera viajó a Pereira? ¿Por qué la Fiscalía no ha mostrado el boleto del bus donde se compruebe que Wilmar Vera viajó a Pereira en flota? ¿Por qué la Fiscalía de Pereira no ha adjuntado las pruebas que indiquen que Wilmar Vera viajó a pie, en bicicleta, echando dedo o por cualquier otro medio de Medellín a Pereira?

La respuesta es muy sencilla. Esa prueba no existe. Alexander Morales, la persona muerta en Pereira, fue alumno de Wilmar Vera cuando éste fue profesor de la Universidad Católica de Pereira. También es cierto que los dos tuvieron un negocio en que los resultados no fueron buenos sino que llevaron a pérdidas. Pero esto no es suficiente para acusar a Wilmar Vera por el homicidio.

La Fiscalía de Pereira lleva dos años perpetrando una serie de atropellos. Acusa sin motivo. Acusa sin pruebas. Y no busca a los que en efecto contrataron al sicario, sino que se ceba en un ciudadano inocente al cual mantiene injustamente detenido.

*Periodista e investigador. Fundador de la Unidad Investigativa de El Tiempo.