Ya lo había advertido un informe del Banco de la República de 2013: de las tres capitales del Eje Cafetero Pereira es la ciudad que más estudiantes reporta como matriculados.

 

ADRIANAGONZALEZCOLUMNAPor: Adriana González

En días pasados, uno de los periódicos locales emitió una noticia importante en cuanto al tema de la educación superior en Pereira. En el mismo se citaba que el gran reto era convertirse en ciudad universitaria.

La lectura del titular nos alegró a más de uno, sin embargo, cuando comencé a estudiar las estadísticas, los indicadores y la realidad de la ciudad, otro gallo canta alrededor del tema, y debo confesar que el panorama es desalentador. Por ello paso a describirlo a continuación.

Según el informe de “Pereira como Vamos”, la ciudad aumentó su oferta del 2012 a 2014 en 150.795 cupos más, significando un aumento del 40% a nivel nacional.

Pero la educación en general, tanto la básica, como la media y la superior, deben ser medidos y estudiados sobre indicadores no solo cuantitativos, sino con un especial énfasis en los cualitativos, por las implicaciones sociales de la materia.

El “Observatorio Laboral para la Educación” del Ministerio de Educación Nacional, entrega un desalentador panorama que comienza a desdibujar la fiesta planteada por el titular periodístico. Para el reporte de graduados 2001-2010 de dicho Observatorio, del total de graduados del país (22.812 titulaciones), Risaralda aporta un 1.4% del total, esto es que en una década completa solo se titularon 319.368 estudiantes. Cifra pobre para un departamento de un millón de habitantes (ver).

Veamos ahora el informe de gestión 2015 de la UTP. Según el informe, la universidad (única “pública” del Departamento y la que tiene el mayor cupo de estudiantes universitarios) tuvo para el año 2015 un total de 16.496 estudiantes matriculados. Analizados los resultados de medición en deserción, encontramos que por cohorte (esto es, el total de estudiantes matriculados a primer semestre por programa académico) existe un 49.15% de deserción, es decir que de cada 100 estudiantes matriculados en primer semestre, solo 50 obtienen su título universitario (ver).

El informe plantea una meta menesterosa para una ciudad que pretende abanderarse de la educación superior en la región. La meta a alcanzar en el total de los titulados es del 30%, es decir, que de entrada la UTP se resigna a que el 70% de los estudiantes que entra por primera vez a la universidad, solo se graduarán 30%. Pero pese a la pobreza de la pretensión, no alcanza el total de la misma, logra el 87.7%, es decir y a manera de chiste, tira a ser policía y se queda de ladrón.

Pero la intención no es criticar en esta columna a la UTP, universidad a la que quiero y respeto. El interés realmente es plantear que lejos estamos como ciudad capital de conseguir ser centro universitario del Eje Cafetero, pues en los indicadores del Observatorio del MEN, el departamento de Caldas contribuye con un total del 3% de los titulados del país, mientras que Risaralda –como ya lo mencioné– solo aporta un 1.4%.

Ya lo había advertido un informe del Banco de la República de 2013: de las tres capitales del Eje Cafetero Pereira es la ciudad que más estudiantes reporta como matriculados. Sin embargo, de las tres ciudades capitales, Pereira es la que menos títulos universitarios emite por año.

Lo anterior demuestra que lejos estamos de convertirnos en ser ciudad universitaria. Hasta el momento podríamos alcanzar el penoso título de “ciudad transitoria”, pues es evidente que la política de retención académica es pobre y poco eficiente, pues el éxito no radica en el número de matriculados por semestre, sino en el número de titulaciones que se haga por año, con calidad educativa y capacidad de competitividad en los graduandos.