Como vemos  las  cosas, independientemente de la afiliación política, usted debe participar y conocer la agenda ambiental de su candidato.

 

Por: Emilio García Gutiérrez
El buen político  debe tener una visión clara del país, pero especialmente de la región, sobre todo en medio ambiente, ya que el tema es prioritario en cualquier negociación.
Es algo irrefutable que la producción de alimento y la utilización de los suelos, incluido el uso de los recursos  naturales, es parte de una cadena de suministros. Entonces es fundamental revisar el papel del agua para la vida y para la producción de alimentos. La relación entre el agua y la alimentación es muy estrecha: plantas y animales necesitan agua para crecer. Por tanto, el agua resulta clave para garantizar la producción de alimentos seguros y para la seguridad alimentaria.
Lo  anterior no exige que ese candidato deba ser un recalcitrante ambientalista, sino por el contrario, debe ser una persona balanceada que conoce sobre estos temas y especialmente la realidad de la región, para poder incluir el tema ambiental en forma transversal en cualquier agenda pública.
Por  ello, es indispensable que nuestro vocero conozca la realidad y pueda tomar las decisiones por sí mismo sin argumentos calenturientos que producen noticias y que no solucionan los problemas.
Disponer de agua potable, segura y de calidad es fundamental para la producción de alimentos inocuos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tener a disposición agua dulce de calidad es “importante para el suministro de agua de bebida y la producción de alimentos”. El agua constituye un elemento clave por su diversidad de utilizaciones: consumo directo, producción animal y vegetal y para la higiene (ver).
En lo rural, la gente de escasos recursos depende directamente del entorno natural. Para los pobres rurales  lo que no se cultiva  en la parcela hay necesidad de comprarlo con ingresos muy limitados. Si la tierra esta mala o hay plagas o presencia de inundaciones o sequías, el ingreso (“el billete”) de las familias se verá afectado, aumentando así su grado de pobreza.

O sea, las elecciones de octubre de 2019 son un reto para que nuestros candidatos  y la sociedad, especialmente de Villavicencio, piense en cosas diferentes, además del producto interno per cápita, el voto tamal, el voto lechona, el voto achaca, el posible contrato o el voto del billete de cincuenta.
Como vemos  las cosas, independientemente de la afiliación política, usted debe participar y conocer la agenda ambiental de su candidato.
El futuro de los colombianos  y especialmente de los que habitamos el Meta, depende de la calidad  del medio ambiente y por lo tanto entender que en las próximas elecciones de octubre nos la jugamos por temas tan importantes como lo que queremos dejarles a nuestros hijos y a nuestros  nietos .