Leer es cosa de locos

Jhonattan Arredondo (nueva)Gente grande, como aquellas personas que convierten la realidad en otra cosa, en una que está lejos de cualquier percepción superficial, y en la que -gracias a la magia de la literatura- podemos volar sin tener alas.

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”
Miguel de Cervantes Saavedra

Por: Jhonattan Arredondo Grisales

No recuerdo el día en que tomé un libro por primera vez, pero estoy seguro que desde ese preciso momento en que mis ojos brillaron como los de un ferviente enamorado, no he dejado de leer.

Ni siquiera los papelitos que me encuentro tirados en las calles, o la publicidad -como oleadas-que reparten en los semáforos, puede escaparse de mis ojos, que ansiosos por la lectura, leen lo que se les atraviesa. Sí, amigos. Ahí, en la dirección que dejó al viento la señora, en las promociones del supermercado y hasta en los volantes con referencia a lo esotérico, también se puede encontrar un tesoro. Es decir, una palabra, una imagen, un personaje, un verso, en fin, todo lo que puede ayudar a construir una obra literaria, llevarla a sus entrañas. De esto puede dar fe Cervantes o el mismo Truman Capote.

Recuerdo que desde mis primeras lecturas viene esa idea de ver las cosas de otra manera, diferentes, más allá de lo que a simple vista podemos ver. Cuando tenía doce años mi profesora de grado me obsequió un libro para gente grande. El librito llevaba como título  “El principito”. Sin embargo, después de muchos años es que vengo a comprender la grandeza de sus palabras; las del libro y las de la maestra. ¡Cuánta razón tenía la profesora María al decir que era un libro para gente grande! Ella, la profesora María, se refería a la gente grande, como aquellas personas que convierten la realidad en otra cosa, en una que está lejos de cualquier percepción superficial, y en la que -gracias a la magia de la literatura- podemos volar sin tener alas.

Quizá para aquellos que ven pero que no miran, y que nos llaman locos, vagos y peludos, se les haga difícil entender esta idea. Yo diría que mucho. Pobrecitos.