MACBETH, UNA ENSEÑANZA DE VIDA

La tragedia de Macbeth nos deja grandes enseñanzas, y considero que la más importante es no dejarnos llevar por la ambición y el querer llegar al poder a cualquier precio, incluso pasando por encima del interés general y del bienestar de las personas.

 

Por / Camila Murillo Uribe

Muchas personas trabajan sin parar para obtener el poder de manera ambiciosa, sin ningún tipo de límites y Macbeth presenta esa realidad que puede llevar a las personas a trastornos psicológicos, guerras, conflictos y hasta la muerte. Hay en el mundo muchos ejemplos de líderes que alcanzaron el poder, la fama y el prestigio pasando por encima de los principios, los valores éticos y morales que deben ser reconocidos en cualquier sociedad.

En la tragedia se presenta a Macbeth, un hombre guerrero, fiel a su patria y a sus convicciones, con una familia compuesta por él y su esposa, Lady Macbeth, quien influiría en  la  toma  de  decisiones  y  en  el  futuro  de  él.

También era costumbre que líderes guerreros y gobernantes acudieran a la figura de las brujas para predecir aspectos importantes en la vida de cada uno de ellos. Las brujas llegan a Macbeth y a su vida una vez libra y gana una batalla, dando comienzo a un vínculo que se fortalecería con el paso del tiempo.

Las primeras predicciones de las brujas para Macbeth fueron muy grandes ya que le dieron a conocer todo su destino para encaminarse como rey y no tuvieron en cuenta que esto sería el comienzo de un gran trastorno psicológico que lo marcaría para toda su vida: “Bruja 1: ¡Salud Macbeth, señor de Glámis! / Bruja 2: ¡Salud Macbeth, señor de Cáudor! / Beuja 3: ¡Salud, Macbeth, tú serás Rey!”

A partir de ese momento, Lady Macbeth, al enterarse del presagio, comienza a obsesionarse por llevar a su esposo al trono, iniciando así un proceso de cambio en su comportamiento y en el de su compañero, con influencias negativas. Una vez Macbeth cumplió su cometido asesinando al rey Duncan, se dejó llevar por sus pensamientos oscuros ya que recordar su acción delictiva lo afectaba cada vez más.

El primer delito de Macbeth fue el asesinato del rey, una acción muy importante y que lo dejó marcado ya que nunca antes había cometido una acción delictiva tan grave y lo peor es que su conciencia sabía que esta acción lo atormentaría durante toda su vida, pues en principio no se rehusó a hacerlo: “Me acaba de colmar de honores, y he ganado / dorada nombradía en toda laya de hombres; / que habría hoy que lucirla en su más nuevo lustre, / y no tan pronto arrinconarla”

El delito de homicidio es uno de los más graves y perjudiciales en la sociedad, es la forma más extrema de opresión y resolución de los conflictos sociales entre las personas y los colectivos. En la mayoría de los casos, los asesinos tienen un patrón de violencia y comportamientos no planificados, entre otros, pero que en Macbeth no existían, mientras que en su esposa sí, ya que pasó por muchos aspectos de su vida que la afectaron negativamente. De esta manera, se evidencian las consecuencias que una mala influencia puede ejercer en alguien, pues él, sin compartir los deseos de Lady Macbeth, terminó realizando lo que ella deseaba.

En la tragedia, el poder, la riqueza y el territorio son un reflejo de un hombre poderoso, algo que Macbeth nunca llegó a obtener por sus propios méritos. Lo pudo haber conseguido, eso sí, pero desde que comete su primer error y tan grande como fue el asesinar al rey Duncan, se sabe indigno de la corona, pues nunca en la tragedia disfrutó verdaderamente de tenerla; se sentía sucio, culpable, indigno, entre muchos sentimientos que no fueron escritos pero que como lectores podemos interpretarlos con facilidad.

Iguales sentimientos que pudieron ser su salvación para que se detuviese, volviera a ser el Macbeth guerrero y fiel que era antes, pero no fueron suficientes para que parara. En cambio, estos sentimientos los convirtió en odio y la corona le dio un poder mental de que todo lo que le estorbase en su camino lo podría asesinar y no habría consecuencias. Él se sentía imparable, como un dios, inalcanzable; y claro, asesinó al rey y obtuvo lo que quiso o lo que su esposa quería para él, tan “rápido y sencillo”, y esa ambición desde ese momento sería su destrucción.

A partir del asesinato del rey por parte de Macbeth este empezó a transitar por caminos de sombras y malas decisiones que lo conducirían al peor de los fines, asesinar a su amigo Banquo. ¿Debemos preguntarnos entonces la intención de Macbeth al cometer tal asesinato? Definitivamente tenía un interés genuino al apartar a todo aquel que se interpusiera en su camino para perpetuarse en el poder y Banquo era una piedra en el zapato ya que su descendencia podría aspirar más adelante a la corona.

El entorno en el que sucede lo anterior empieza a afectar de manera significativa a Macbeth y comienza a perder su lucidez que antes lo caracterizaba y además a trabajar en solitario sin hacer caso de consejos y advertencias que le hacía Lady Macbeth:

Macbeth- Lo seré, mi amor; y así también, te ruego, selo. Tus atenciones se dirijan sobre Banquo; dale preferencia con tus ojos y tu lengua. ¡Ah, mal seguros, mientras que lavar debamos nuestro esplendor en esa profusión de halagos, y hacer de nuestras caras máscaras de nuestros corazones, disfrazando lo que son!

Es importante resaltar la afectación mental que en el momento empezaba a padecer Macbeth, ya que en la tragedia nos dan a conocer apariciones de sus fantasmas del pasado que lo estaban afectando, dando un revés a sus aspiraciones como persona y como gobernante. Ahora bien, siendo una mujer tan segura de sus propias decisiones como nos lo muestran en la tragedia, Lady Macbeth se suicida tras sentirse responsable por los crímenes cometidos por su esposo, padeciendo visiones que la causaron un gran trastorno psicológico que no la dejó vivir en paz.

El autor de la tragedia, William Shakespeare, explora los sentimientos claves de Lady Macbeth y la contradicción que aflora entre feminidad y masculinidad; cómo ella sacrifica todo lo que representaba una mujer en esa época, como maternidad, compasión, fragilidad y ternura por dureza, ambición y codicia.

Las tres apariciones en Macbeth son actos importantes para él. En la primera, las brujas conjuran una cabeza sin cuerpo que lleva un casco de armadura de metal, esta advierte: “ten cuidado con Macduff, El Barón de Fife”, en la segunda se manifiesta en un niño con sangre que da la siguiente profecía “ninguno de mujer nacida debería perjudicar a Macbeth”, la última aparición que conjuran es otro niño, es la celebración de una rama. Le dice que no será vencido hasta que el “bosque de Birnam a alta Dunsinane colina se levantará contra él”.

La tragedia de Macbeth nos deja grandes enseñanzas, y considero que la más importante es no dejarnos llevar por la ambición y el querer llegar al poder a cualquier precio, incluso pasando por encima del interés general y del bienestar de las personas. Él tuvo muchas oportunidades de tomar el camino correcto y de trabajar para lograr sus propósitos, pero desafortunadamente pesaron más los consejos de su esposa con innobles ideales y las inapropiadas predicciones de las brujas. Sus pensamientos siempre lo alertaron antes de cometer un mal acto, pero se dejó afectar de factores externos que estuvieron por encima de sus buenas intenciones.

Hoy, muchas personas todavía recurren a algún tipo de magia para predecir su futuro, pero esto no es lo más confiable, llevándolos así por un camino lleno de incertidumbre, cerrándoles la posibilidad de encontrar caminos más certeros para obtener su destino y disfrutarlo, un claro ejemplo de ello es Macbeth.

Por último, quiero preguntarles, ante las predicciones de las brujas, ¿cuál camino tomarían ustedes? ¿El camino que las brujas le predijeron o dejarían su destino al azar?