Como el nuevo discurso seudo-democrático que ostenta el capital se basa en supuestos principios de respeto, estas corporaciones no pueden arrebatar las riquezas de los países a sangre y fuego, como otrora era su procedimiento, sino que deben elaborar una estrategia discursiva, eso sí sin descartar el uso de la fuerza armada, como quedó demostrado claramente en la guerra por el dominio del petróleo en el Medio Oriente.

Por: Carlos Arturo Gamboa

Durante la primera década del siglo veintiuno las grandes corporaciones mundiales desbordaron el Estado y, bajo el eslogan del libre mercado, emprendieron la fase final de un neo-colonialismo mercantilista, un estrategia de despojo de los bienes y servicios de los países denominados en «vía de desarrollo». Como el nuevo discurso seudo-democrático que ostenta el capital se basa en supuestos principios de respeto, estas corporaciones no pueden arrebatar las riquezas de los países a sangre y fuego, como otrora era su procedimiento, sino que deben elaborar una estrategia discursiva, eso sí sin descartar el uso de la fuerza armada, como quedó demostrado claramente en la guerra por el dominio del petróleo en el Medio Oriente.
En esa fase de elaboración discursiva de poder, juegan muchos aspectos estudiados por los equipos de científicos y humanistas al servicio del capital (que desafortunadamente cada vez son más cualificados), y que elaboran métodos que le permiten jugar en los contextos, para socavar la resistencia y, si es posible, llevarse los recursos ante el aplauso impávido de las poblaciones despojadas. Entre los procedimientos más usados por las multinacionales podemos enunciar:
1. Rastreo geo-planetario de fuentes de recursos minerales, naturales y nichos para venta de servicios. Backup proporcionado por el Banco Mundial, Unesco, etc.
2. Alianza con grupos de dominación en los contextos a despojar, no importa si se hacen llamar democráticos, tiranos, reyezuelos o salvadores populares, el mercado no discrimina, a todo se le puede llamar democracia o búsqueda de la misma.
3. Estrategia de engaño a incautos con la proliferación de conceptos como: desarrollo, avance tecnológico, bienestar, compromiso social, etc. Esto garantiza ayudantes gratuitos a la causa de la expropiación, nadie defiende más una idea que a quien se le ha vendido-convencido de ella, así sea la más grande de las mentiras.
4. Entrega de prebendas a las clases dominantes, a los corruptos de las localidades, a unos pocos ambiciosos de las clases en ascenso, a las fuerzas de control, a los administradores de las regiones; de esta manera se elimina los diques legales y se garantizan cómplices que callarán porque se involucran en la red de corrupción.
5. Reparta pequeñas dádivas entre la población de escasos recursos, apoyando proyectos culturales, dotación de escuelas, campos deportivos, etc. La gente que nunca ha tenido nada desea algo sin importar que luego lo pierda todo.
6. Invierta fuertemente en los medios comunicativos del contexto como periódicos regionales, emisoras locales, canales de difusión interna de las localidades. Si es posible capture los medios alternativos con pautas, apoyos a propuestas novedosas. Invierta en los pequeños sueños de la gente, ellos estarán dispuesto a entregar el futuro a cambio de un barato presente.
7. Alíese con las comunidades religiosas, ellos poseen el control mental sobre gran parte de la población, sobre todo si esta se encuentra en niveles bajos de formación. Done dinero para campañas altruistas, teletones, niños marginados, ancianos, etc. Haga como el astuto ladrón que primero se gana la confianza y luego obtiene la entrada a la casa que va a despojar.
8. Aproveche el espíritu festivo de los pueblos, patrocine sus ebriedades, aplauda sus reinados, aporte dinero para los carnavales, incluya en el rubro de sus gastos a los gestores culturales, ellos saben adormecer el pueblo.
9. Si aparecen brotes de resistencia trate de cooptarlos en algunos de los ítems anteriores, si es resistencia calificada ofrézcales contratos con altas remuneraciones, si aún continúan en su terquedad, contrate equipos especializados que desbaraten sus discursos desde cualquier óptica. Recuerde, esto es una gran inversión y debe ser protegida para el bien de los miles de inversionistas, la imagen de la empresa está en juego a cada momento.
10. Invierta en proyectos de investigación, sobre todo en las entidades públicas, en las Universidades, ponga el conocimiento al servicio de la producción de capital.
11 Finalmente no olvide que los países en vía de desarrollo, o tercermundistas como ellos mismos se llaman, son naciones con fragilidades sociales, que presentan enormes injusticias y descontentos, esto crea violencia social y proliferación de grupos armados. No dude en aliarse con algunos de ellos para el bien de la corporación, al fin y al cabo ya fue dicho que la violencia es la partera de la historia.

RECOMENDACIÓN ESPECIAL
Si nada de lo anterior funciona, salga rápido de esa región, estamos frente a un extraño caso de concientización no observado antes, y no se puede poner en riesgo el capital de nuestros accionistas.