Esta pretensión de enredar el asunto o darle vueltas a la perdiz –como dirían los españoles–, además de dejar en evidencia la penosa falta de rigurosidad de quienes administran la ciudad, así como el silencio o las verdades a medias, justifican que puede ser cierta la especulación de algunos sectores: debajo de la mesa se mueve un gran negocio inmobiliario.

 

Por: Adriana González Correa

La pasada semana, desde esta misma columna hice algunos comentarios en torno a los manejos e información que viene dándosele a la ciudadanía acerca de los predios del Batallón San Mateo, y debido a las situaciones dadas en la última semana, me pareció vital tratar nuevamente el tema.

El Secretario de Hacienda del Municipio, el señor Carlos Maya, hizo unas declaraciones a Caracol Radio el 3 de agosto, ratificadas por El Diario, en las que afirmó que el Municipio tenía “embargados los predios de Batallón San Mateo, por una deuda de impuesto predial de 1.800 millones de pesos”.

El Certificado de Tradición vigente a agosto 4 de 2017, correspondiente a la Matrícula Inmobiliaria No. 290-15437, que por sus cabidas y linderos se identifica como el predio donde funcionan las oficinas del Batallón y para el cual proyectó la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco un total de 8.147 viviendas, es el predio objeto de controversia.

Dicho Certificado de Tradición no tiene ninguna anotación que constituya un embargo por parte del Municipio de Pereira, y por el contrario, la última anotación corresponde a 08 de julio de 2014 y se trata de una expropiación de unos terrenos para la operación del Megabús.

Sumado a lo anterior, la oficina de Prensa del Batallón San Mateo emitió comunicado el 4 de agosto, en cual daba cuenta y claridad de la inexistencia del mencionado y supuesto embargo por No pago de impuesto predial, es decir, desmintiendo las declaraciones del Secretario Maya.

Ahora bien, la información que da Maya en algunas redes sociales sobre el embargo por Jurisdicción Coactiva corresponde a la Matrícula Inmobiliaria 290-89791, que es el predio de la Avenida Sur que da acceso al barrio Cuba, con un área de 14.805 metros cuadrados, es decir, uno de los predios más pequeños del Batallón y para el cual no está proyectada la gestión inmobiliaria.

Adicional a lo anterior, el concejal Carlos Crosthwaite me hizo llegar un derecho de petición hecho al Secretario de Hacienda Maya, en el cual el Concejal solicitó la relación de los predios urbanos y rurales que se encontraban en mora por pago de impuesto predial.

En la respuesta Maya le anexa un archivo de Excel, en el cual no existe ningún predio con gravamen de una cifra similar a los 1.800 millones de pesos.

El día martes de la presente semana, en Caracol radio, nuevamente hace declaraciones el Secretario Maya, quien evidentemente pillado modificó sus manifestaciones, afirmando que existe una “orden de embargo” de la Administración Municipal contra los predios del San Mateo, la cual no se ha podido hacer efectiva por existir un recurso en trámite (cosa diferente a lo inicialmente planteado).

Al parecer, Maya, en su supuesta política de austeridad, posiblemente no ha contratado abogados para la Secretaría de Hacienda, por lo que son asombrosas sus impresiones legales.

Desconoce varios elementos: uno de ellos es que las fichas catastrales no son objeto de embargo, pues la ficha es el número de identificación del predio en el IGAC y el afirmó que estaba embargada la ficha catastral: craso error.

El segundo elemento y más importante, es que los embargos se asientan en la oficina de Instrumentos Públicos y se registran en el Certificado de tradición que contempla todos los movimientos que tiene el predio, y solo hasta que un embargo se registra o se asienta en el Certificado de tradición es que tiene validez jurídica.

Esta pretensión de enredar el asunto o darle vueltas a la perdiz –como dirían los españoles-, además de dejar en evidencia la penosa falta de rigurosidad de quienes administran la ciudad, así como el silencio o las verdades a medias, justifican que puede ser cierta la especulación de algunos sectores: debajo de la mesa se mueve un gran negocio inmobiliario.

Lo peor de esta posibilidad es que el negocio se haría de espaldas a la ciudad, y cuando los ciudadan@s intentemos rescatar el parque para Pereira, tal vez todo esté consumado.

Pd: es comprensible por qué el embargo no está en el certificado de tradición: porque Maya embargó la ficha catastral. “Echeverry, te equivocaste otra vez…”

@adrigonco