Mantener un pulmón verde para la ciudad –como lo es hoy el Batallón San Mateo– es fundamental para la salud y bienestar de los pereiranos, toda vez que a menor conservación ambiental, mayor deterioro en la salud física.
En 1954, un grupo de pereiranos preocupados por los hechos producidos en el marco de la violencia política en Colombia, de la que no fue ajena la ciudad de Pereira, decidieron generar todas las condiciones para que el Grupo del Ejército Nacional “San Mateo” se instalara de manera definitiva. Fue así como adquirieron, a manera de compra, una parte de los terrenos de la finca “Maraya” a Pobreza Vélez, quien no hizo honor a su nombre.
En un acto de verdadero civismo y generosidad, los ciudadanos donaron, léase bien, donaron los predios adquiridos al Ministerio de Defensa, y fue así como se instaló el Batallón San Mateo en la ciudad. Los pereiranos de la época dejaban un gran legado: el Batallón.
Sesenta años después, los pereiranos preocupados por la suerte que van a correr los predios del hoy Batallón San Mateo, solicitaron una consulta popular ante la Registraduría, con el fin de alcanzar por voto popular la declaratoria de utilidad pública sobre los predios en mención, como el nuevo legado requerido por la ciudad.
La consulta popular no tiene un objeto diferente a que dicho lugar se constituya en un espacio de conservación ambiental –pulmón verde– y en un verdadero parque para el uso cultural y disfrute ciudadanos.
Las cifras lo dicen todo. Pereira es la ciudad capital de Colombia con el menor espacio público, 3.01 m2 por persona, y 1.6 m2 de espacio público efectivo por persona. En contraste con la norma nacional que establece 15 m2. Lo que significa que el déficit es abismal para los pereiranos.
El parque automotor demuestra un crecimiento exponencial con cifras actualizadas a enero de 2017 por parte del Instituto de Movilidad, en el que cuenta un total de 160.480 automotores, esto es 1 vehículo por cada 3 habitantes.
Lo anterior significa que entre el poco espacio público verde y la cantidad de automotores circulando en la ciudad, las condiciones ambientales en Pereira, sin duda, están siendo complejamente difíciles, al punto de que en las estadísticas que miden la influencia de Enfermedades Respiratorias Crónicas (ERC) o las agudas (ERA), éstas ocupan, entre 2012 y 2016, el 3er lugar de muerte en la ciudad.
Significa lo anterior que la necesidad de mantener un pulmón verde para la ciudad –como lo es hoy el Batallón San Mateo- es fundamental para la salud y bienestar de los pereiranos, toda vez que a menor conservación ambiental, mayor deterioro en la salud física de los ciudadanos.
Sin embargo, no parece ser que el bienestar ciudadano sea el motivo de mayor preocupación del Alcalde de Pereira y del Ministro de Defensa, y lo afirmo por dos situaciones concretas.
La primera de ellas ha sido la lentitud con la que ha marchado la “Mesa de San Mateo nos une”, constituida por colectivos ciudadanos, Cámara de Comercio, algunos gremios como la Sociedad de Mejoras, la de Ingenieros y la de Arquitectos, el Municipio de Pereira y el Ministerio de Defensa.
La paquidermia para contratar el personal que se encargará de redactar la Actuación Urbana Integral (AUI) que el POT ordena para los predios del Batallón San Mateo. Sumado a ciertos contratistas que harán parte de la nómina, que son más cercanos al clientelismo que a la condición técnica requerida, demuestran a todas luces que no existe voluntad política por parte de la actual Administración de concretar las bases para la constitución de un gran parque.
En segundo lugar, anda rondando un comentario en los pasillos de la Alcaldía, que el Ministerio envió comunicación a la Administración en la cual le informa que de ser declarados de Utilidad Pública los predios del Batallón, se debe respetar el derecho de propiedad privada del Ministerio de Defensa y por lo tanto tendría que ser indemnizado.
De ser cierto este comentario, el Ministerio olvida dos cosas:
La primera, que por mandato constitucional consagrado en el artículo 2º, tanto el ente territorial –Municipio de Pereira–, como la Nación –Ministerio de Defensa– tienen como fin esencial: “servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución”.
La segunda, que constituye un hecho mezquino por parte del Ministerio de Defensa amenazar al Municipio con el pago de una indemnización por la entrega de los predios del Batallón, que le fueron “regalados” por los pereiranos.
Por eso la consulta popular es vital para Pereira, en ella los ciudadanos definiremos dos cosas sobre nuestro territorio, el que nos pertenece, el que ocupamos y que queremos: la protección de nuestros recursos naturales, que son los únicos que permiten nuestra pervivencia y el espacio público que requerimos para un desarrollo integral. Este será nuestro legado como generación: “El Parque San Mateo”
Consulta Popular: www.pereiranos.org
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