Desde esta columna me dirijo al primer mandatario de los pereiranos con el fin de solicitar la creación de una oficina para los jóvenes de la ciudad, una idea que impulsará el desarrollo de la Perla del Otún.

 

carlos marinPor Carlos Marín

Señor Juan Pablo Gallo, a través de los medios de comunicación pude enterarme de las transformaciones que se efectuarán en dos entidades de suma importancia para los ciudadanos. El Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo pasará a ser Secretaría de Cultura; de la misma manera el Instituto Municipal de Tránsito y Transporte correrá con la misma suerte, dentro de las políticas de su gobierno.

No conozco los detalles de dichas modificaciones; sin embargo si se contemplaron desde su despacho es porque así lo requiere el municipio; si son necesarias o no, hará parte de un futuro debate y control ciudadano.

Por esta razón, quiero a través de este medio pedirle que estudie la posibilidad de crear una Secretaría de la Juventud; es importante que entienda que los jóvenes están siendo protagonistas en el progreso de la ciudad. No basta con las Políticas de Juventud impulsadas desde la Gobernación de Risaralda, las plataformas juveniles para los diversos líderes sociales, culturales y políticos se están quedando cortas.

Tal vez usted lo desconozca, pero tenemos un ejemplo claro de esta práctica en Medellín. La capital antioqueña es la única ciudad en el país que ha dedicado toda una dependencia a los jóvenes. Juana Botero, quien encabeza dicha secretaría, recibió la agradable noticia por parte del OIJ (Organismo Internacional de la Juventud de Iberoamérica) el pasado 9 de septiembre. Ministros de la Juventud de América Latina decidieron denominar a Medellín como la Capital Iberoamericana de la Juventud.

Lo anterior debe sentar un precedente en la historia reciente de las juventudes en el país, no solo desde el espectro político. La necesidad de hacer visible a este segmento de la población ha estado desde siempre presente, pero solo fue hasta el año 2006 que el concepto de emprendimiento se relacionó directamente con los jóvenes, asociándolo con el liderazgo, de ahí que estos términos se hayan acuñado con los años hasta tomar la fuerza que tienen hoy en el imaginario de los colombianos.

Conocemos de los esfuerzos para la creación de subprogramas que se responsabilizan por el liderazgo, las ideas y el emprendimiento; pero no se puede crear una oficina tan minúscula para las situaciones de los jóvenes de la ciudad, ni del departamento, que abarcan mucho más.

Si bien es cierto que existe el capital humano, social y cultural para tejer redes de apoyo en el territorio, también es cierto que los jóvenes se están quedando solos en varias problemáticas. La primera de ellas el desempleo. Según el Informe de Pereira Cómo Vamos 2015, el 25 por ciento de los jóvenes pereiranos aptos para desarrollar alguna actividad se encuentran sin ocupación; y el 34,5 por ciento están desempleados.

En materia de educación el panorama es más favorable, pero no alentador, ya que nos estamos basando en el promedio nacional, un promedio bajo en cuanto al acceso a la educación superior, punto en el que es de resaltar al municipio le va bien. Ejemplo: si en Pereira hay 100 mil jóvenes y el 52 por ciento tiene acceso la educación superior es motivo de halago, pues el promedio nacional está sobre el 45 por ciento; un promedio que sigue siendo muy bajo dado las necesidades en cuanto al acceso a la educación superior en ALC (América Latina y el Caribe)

Los embarazos adolescentes, 926 partos de 4.538, fueron asistidos para madres entre los 15 y 19 años; madres que podrán dedicar estos esfuerzos a asuntos de ciudad, educativos y de fortalecimiento de valores en el hogar. Son estos datos pues una medición importante para entender que los jóvenes no solo tienen que ver con el emprendimiento, el liderazgo y la cultura, y que hay situaciones que van más allá. Ojalá el informe del próximo 27 de septiembre muestre cifras alentadoras.

 

Progreso

Los convites que se gestaron hace décadas para construir a ‘punta de ladrillo’ las edificaciones más importantes de esta tierra se están replicando por medio de movimientos juveniles en la ciudad de hoy. Son diversos las agrupaciones lideradas por activistas sociales entre los 17 y 35 años, a quienes las dificultades de los otros les generan algún tipo de sensibilidad.

Periodistas, médicos, abogados, artistas, deportistas, académicos, todos jóvenes, están direccionando sus esfuerzos a impactar socialmente a Pereira, a contribuir a su desarrollo. ¿Por qué no dar una mano?

Usted que es un Alcalde joven entenderá la petición. Aliento a que se haga, junto a su equipo de trabajo, una réplica de lo que vive Medellín hoy, un municipio ejemplo en la materia y del que sin dudas hay que aprender bastante.

No puede Pereira ser ajeno a los procesos que se viven a nivel local, nacional e internacional, y su gobierno tampoco.