Posiblemente las 29.300 personas que habiten los predios del Batallón pondrán en circulación a las únicas dos vías de acceso y salida de la zona –Avenidas 30 de Agosto y la Sur-, la no despreciable suma de 9.666 vehículos.

 

Por: Adriana González

Con el proyecto inmobiliario destinado a los predios del Batallón, surgen algunos interrogantes, además del impacto ambiental y la necesidad de espacio público, tales como el costo que deberá asumir el Municipio en la instalación de servicios públicos domiciliarios, infraestructura vial, transporte, contaminación, minusvalía de predios afectados con la nueva construcción, entre otros.

La proyección de 8.147 viviendas por la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco para los predios del Batallón implicará en número de habitantes en el sector 29.300 personas, aproximadamente, aplicando el promedio del DANE calculado para Pereira que es de 3.6 personas por hogar.

Pereira tiene un total de 469.612 habitantes y el proyecto inmobiliario del Batallón no implicará un aumento de población, pero significará un desplazamiento interno –no planificado– de familias hacia la nueva zona habitacional y que ahora viven en lugares como el centro, la zona del Poblado y sus alrededores, terminal de transportes, sector la Villa-Corales y posiblemente Dosquebradas.

¿Cuáles serán entonces los impactos que sufrirá la zona cuando lleguen a habitar 29.300 personas a un lugar que se encuentra geográficamente encapsulado entre los ríos Consota y Otún, sumado a que las únicas dos vías de conexión entre el oriente y el occidente de Pereira son las avenidas 30 de Agosto y la Sur?

Veamos algunas cifras. La población total de Pereira está en 469.612 personas –según el DANE– y el parque automotor según datos oficiales del Instituto Municipal de Tránsito a enero de 2017 está en 160.480, distribuidos de la siguiente manera:

Automóviles: 58.165, motos: 71.760, camperos: 8.877, camionetas: 14.961, para un total de 153.763.  Corresponden a buses, microbuses, busetas, camiones, volquetas entre otros, un total DE 4.734.

Si tomamos la cifra de 153.763 automotores, tendremos 1 vehículo por cada 3 habitantes. Posiblemente las 29.300 personas que habiten los predios del Batallón pondrán en circulación a las únicas dos vías de acceso y salida de la zona –avenidas 30 de Agosto y la Sur-, la no despreciable suma de 9.666 vehículos.

Valga la pena aclarar que esta cifra no es precisa, toda vez que no contamos en Pereira con la estadística de número de automóviles por estrato social, por lo que puede aumentar la proyección.

Un segundo dato a calcular será el del transporte público que movilizará al 67.25% de la población que no posee carro particular y que habitará en la zona, esto es que para la movilización de cerca de unas 19.704 personas podría implicar unos 200 autobuses de más circulando. Por lo tanto, estaríamos frente a la posibilidad real de tráfico de un poco menos de 10.000 automotores en la zona.

Las consecuencias para el sector serán devastadoras. La primera de ellas será el embotellamiento vehicular en la conexión oriente occidente, esto es centro de Pereira con la zona de Belmonte y Cerritos, pues la circulación de unos posibles 10.000 automotores de más ocasionará un caos vehicular peor que el existente hoy en día.

Un segundo elemento a considerar, es la minusvalía que sufrirán los predios de la zona occidente (Belmonte-Cerritos) a causa de la enorme dificultad de movilidad que se prevé entre la zona centro y occidente de la ciudad.

Una tercera consecuencia, es que al municipio de Pereira, con el dinero de los impuestos, le corresponderá expandir la red vial, en una zona que a futuro solo permitirá el desarrollo –con unos costos enormes– aéreo o subterráneo, por lo expuesto ya: estamos encapsulados entre los ríos Consota y el Otún.

Además de estos seguros problemas que sobrevienen con el proyecto inmobiliario, el despojo de la plusvalía que hizo el Concejo Municipal al aprobar el cruce de cargas para la constructora, implica la pérdida total de una suma superior a los 90 mil millones de pesos, suma que podría sufragar las adecuaciones de la red vial para superar el problema de tránsito vehicular que generará el proyecto inmobiliario.

Triple negocio para los privados en el Batallón San Mateo: ganan por vía de especulación, ganan por vía de construcción y ganan por no pago de tributos al Municipio como la plusvalía, que sin duda podría aliviar el pago de las obras que a futuro deberá realizar la Administración.

@adrigonco