En virtud a que el traslado no se hizo por malos manejos de la rectora, sino por requerimientos que nunca han de aparecer en un acto administrativo, esta pudo escoger la plaza en la cual deseaba posesionarse, así fue como se decantó por el Colegio Lestonnac, que tenía vacante la rectoría.

 

Por: Adriana González Correa

@adrigonco

Parto de aclarar que no soy amiga de filtrar por este medio los procesos que acompaño como apoderada, pero dadas las últimas dimensiones de la situación del colegio Lestonnac y con las debidas autorizaciones de quienes están afectadas, he decido analizar lo que está sucediendo.

Producto de las presiones politiqueras de dos ediles del corregimiento de La Florida y de manera inconsulta, el Secretario de Educación decidió trasladar en el mes de junio a la rectora Morales, sin justificación alguna de ‘necesidad del servicio’.

A su vez, la rectora tuvo que denunciar penalmente a dichos ediles por los delitos de injuria y calumnia, pues por emisoras locales y en un derecho de petición dirigido al alcalde, tales señores le imputaron falsamente la comisión del delito de tráfico de influencias y otras conductas.

En virtud a que el traslado no se hizo por malos manejos de la rectora, sino por requerimientos que nunca han de aparecer en un acto administrativo, esta pudo escoger la plaza en la cual deseaba posesionarse, así fue como se decantó por el Colegio Lestonnac, que tenía vacante la rectoría.

Los padres de la asociación del Lestonnac, en virtud al “prejuicio” de lo promovido por los ediles, comenzaron una campaña para no aceptar la rectora Morales.

Las marchas no se hicieron esperar, incluso acudieron a la Personería Municipal alegando que la rectora presentaba sanciones disciplinarias y penales, que carecía de las competencias para adelantar el proyecto educativo institucional del Lestonnac, además de la posible ilegalidad del acto administrativo de traslado, razón por la cual la Personera decidió intervenir en el caso.

En una reunión citada por la propia Personería, se despejaron todas las dudas acerca de la rectora Morales. La Personera comenzó por aclarar que revisados los antecedentes penales y disciplinarios la rectora no tenía ninguna sanción.

Las calidades académicas eran incuestionables, puesto que la rectora cuenta con dos pregrados y una maestría, además de estar cursando un doctorado. Y finalmente, el acto administrativo de nombramiento era completamente legal. Razón por la cual, solicitó a los padres de familia que reconsideraran sus malestares y permitieran la posesión, toda vez que las dudas estaban absueltas en favor de la rectora.

Al finalizar la reunión, la presidenta de padres de familia, afirmó que ella no se hacía responsable de la integridad de la rectora por cuanto en la comunidad existían personas “non sanctas”, afirmación que me pareció confusa.

Pero la situación pasó de ser cualquier reclamo racional a una intransigencia irracional por parte de los padres de familia y la personera estudiantil, al parecer apoyada por las estudiantes, quienes promovieron la anormalidad académica para no aceptar la llegada de la rectora.

Todo se agravó a raíz de que el pasado jueves en el Facebook de la Personería aparecieron amenazas de muerte contra la Dra. Sandra Lorena Cárdenas, Personera Municipal, así mismo recibió llamadas telefónicas amenazantes, que dan cuenta de la posible relación con la comunidad del Lestonnac. Ya hizo las denuncias respectivas.

La Presidenta de la asociación de Padres, la señora Cruz Elena Cardona, anunció públicamente una denuncia disciplinaria contra la Personera Municipal.

Concluyo que algo esconde esta comunidad y que evidentemente no acepta rector que no sea de sus afectos, no por la protección del proyecto educativo institucional, pues todas las dudas están resueltas, tal vez porque no quieren tener el control de un externo que pueda poner en evidencia sus falencias.

Solo espero que producto de esta columna de opinión no salgamos la rectora o yo amenazadas y siendo objeto de la ira irracional acostumbrada por esta comunidad.