Con un equipo sumido en la segunda categoría del fútbol profesional colombiano por sexto año consecutivo y un proceso de liquidación judicial vigente, el plantel todavía no ve un final feliz; pero en esta historia hay un beneficiado, su gerente liquidador. 
 
 
Por: Carlos A. Marín
 
Si el final feliz está cerca, todavía no se avizora. Ese es el panorama del cuadro Deportivo Pereira que responde con buen fútbol en el presente Torneo Águila, pero que no ha podido superar el proceso de liquidación que en julio próximo llega a su tercer año.
En documento publicado la semana anterior, se conoció que el Gerente Liquidador del equipo, Jhon Ómar Candamil, solicitó a la Juez Quinta Civil del Circuito de Pereira, Leidy Amparo Niño, que autorice el aumento del 30 al 50 por ciento de utilización del total de los recursos que ingresan al Deportivo Pereira. 
Es decir, si al plantel ingresan $ 100 millones, el 30 por ciento se destina a gastos de funcionamiento, y el 70 por ciento restante, se envía a una cuenta bancaria para saldar las deudas con los acreedores. El garante de la justicia quiere aumentar esa cifra de 30 por ciento destinados a gastos de funcionamiento a 50 por ciento.
Esta petición fue cuestionada por varios periodistas y personas allegadas al club, pues se consideró como un abuso.
Sin embargo, en el mismo documento, el gerente liquidador le explica a la juez las razones por las cuales no ha girado el 70 por ciento que se le ordenó judicialmente respecto a los recursos que ingresaron por el pago de las cláusulas de rescisión de los jugadores Juan Camilo Hernández y Leonardo Fabio.
El Granda B, de España, adquirió los derechos deportivos del jugador Juan Camilo Hernández por un costo de € 1.800.000; mientras que Deportivo Independiente Medellín (DIM), se hizo a los derechos deportivos de Leonardo Castro, por un valor de $ 3.500 millones. Cifras que según el documento no han sido canceladas en su totalidad, por tanto no se han podido dirigir los recursos correspondientes al 70 por ciento. Además hace referencia a que los dineros no ingresan netos, pues se debe cancelar derechos de formación de clubes, y porcentajes que fueron pagados a los jugadores.
El DIM debe aproximadamente $ 1.500 millones, mientras que El Granada debe desembolsar en el futuro € 800.000.
Candamil utiliza en su misiva el concepto de interpretación en varios aspectos importantes. El primero para referirse que la autorización de aumentar el porcentaje de utilización de recursos del 30 al 50 por ciento, no necesita la aprobación de los acreedores y se soporta en la ley 1116 del 2006. La juez con anterioridad hacía relación a la autorización que debe llegar desde los acreedores.
El segundo para explicar que no han girado los recursos, porque desde el juzgado se ordenó que ese 70 por ciento se enviaría a la cuenta bancaria una vez concretada la transacción, y como los equipos antes mencionados no han cancelado la totalidad de los montos, entonces no se ha concretado nada.
También alude que de acuerdo a las necesidades del Pereira, se han venido distribuyendo los dineros percibidos de las cuotas que los equipo (Granada y DIM) ya han cancelado, y justifica esto argumentando una serie de gastos, como los más de $ 600 millones que cuesta sostener el equipo mensualmente. 
La utilización de los recursos los soporta en la misma ley que prioriza los gastos de funcionamiento y administración por encima de las deudas que se tienen con los acreedores.
Cabe anotar que semanas atrás el mismo Candamil envió una carta a la administración municipal, en la cual solicitó ayuda económica debido a los altos costos que supone el arrendamiento del estadio Hernán Ramírez Villegas. Lo que lleva a concluir que la divisa pereirana, año a año se queda sin dinero, mientras se hacen otras inversiones para valorizar a Corpereira. 
Con esta realidad, lo que no suena coherente es que Candamil haya tomado la decisión junto a su Gerente Deportivo, Duván Vásquez, de adquirir la ficha para el plantel femenino ante Dimayor, sumando los gastos de contratación de las deportistas, cuando equipos de presupuestos altísimos como Atlético Nacional, ni siquiera tuvo la intención de participar en la primera versión de la Liga.
Deportivo Pereira pudo esperar; sin embargo otras lecturas son las que aparecen en este contexto.
Para Óscar Alzate, periodista y abogado, el más beneficiado con el equipo femenino es el mismo Deportivo Pereira, puesto que esto valoriza más al ‘rojiamarillo’, lo que lleva a darle cabal cumplimiento al proceso de liquidación cuya esencia es sanear las deudas.
Del otro lado, sí existe un beneficio para las jugadas que está adelantando Candamil, y es que la misma ley que utiliza para justificar su trabajo, le permite una vez concluido el proceso de liquidación obtener el seis por ciento de la venta en la subasta, y si demuestra que valorizó el costo del equipo, ese porcentaje podría aumentar a más del 10 por ciento.
En todo el embrollo que suscita el proceso judicial, existen dudas de por qué un equipo que está mal económicamente tiene bus, está próximo a tener un terreno, y ya cuenta con una ficha ante la Dimayor para un equipo femenino, mientras se queja en otros ambientes y contextos.
Ni siquiera los costos en las transacciones son tan importantes en este punto, toda vez que las justificaciones legales de Candamil parecen tener un transfondo económico y no deportivo, como lo viene pidiendo la afición y los pereiranos, el ascenso.
Otro elemento que brilla en esta supuesta oscuridad tiene que ver con el tiempo, el tiempo beneficia las maniobras de Candamil y Vásquez para valorizar al equipo pero no soluciona las deudas de los acreedores.
En el presente, la empresa, persona u organización que quiera adquirir el equipo tendría que pagar los $ 33 mil millones que representan sus deudas, sumados en este valor, los intereses. 
El avalúo actualizado por la misma dirigencia está en $ 27 mil millones, con las nuevas adquisiciones se podría entender que llegará a un avalúo de 30 mil millones. 
¿Cuánto le corresponde a Candamil?
Termino este artículo aludiendo a la situación complicada que atraviesan los actuales “dirigentes” del equipo en relación al pasado. 
Las acciones perturbadoras de Álvaro López y sus allegados, han generado un ambiente de enemistad entre algunos colaboradores de antes y los actuales. O por lo menos eso se evidenció durante el entrenamiento del viernes en la cancha sintética de la Corporación Deportiva de Pereira (Cordep) cuando Jardiel Sánchez, quien hizo parte de la institución cuando Álvaro López era amo y señor del Pereira. visitó el entrenamiento haciendo comentarios provocadores, tratando de “ratas” a los miembros del equipo, a lo que Rubén Marín, el actual jefe de seguridad del plantel, reaccionó de manera desafiante.
Esto es muestra de la difícil situación que atraviesan dos versiones de una historia. Solo el tiempo dará la razón.
@marin0319