En la mañana del martes fue presentado el nuevo técnico que orientará al equipo en la temporada 2017. Alberto Bulleri, también argentino, viene con la idea firme de hacer crecer el patrimonio futbolístico de Corpereira, un onceno que deja a sus hinchas atrás.

Por Carlos Marín: Ya son cuatro los técnicos extranjeros que han pasado por estas tierras desde que el equipo de casa se encuentra en las profundidades de la B. Octavio Zambrano (ecuatoriano), Hernán Lisi (argentino), Néstor Craviotto (argentino) y por último Alberto Bulleri (argentino), quien al parecer llega recomendado por Lisi.

“Hace dos años aproximadamente sé del Deportivo Pereira, cuando Lisi se encontraba en el plantel me hablaba de la institución” aludió el estratega.

Bulleri quien estará acompañado de su preparador físico Lisandro Nardone y su asistente técnico Jorge Calabro, solo trae en la hoja de vida las ganas de hacer crecer la institución y un leve guiño, el haber actuado como coordinador deportivo de la fundación ‘Leo Messi’.

Este es sin duda el técnico que Jhon Omar Candamil y Duván Vásquez seleccionaron en el tan cuestionado proceso desde su llegada. Candamil ha dejado claro que su responsabilidad es recuperar el equipo independientemente si asciende o no, lo está logrando, y el ascenso deberá esperar.

Lo cierto es que en los pasillos del Hernán Ramírez Villegas se respira un aire de resignación disfrazado de respeto hacia Bulleri, un hombre que desconoce todo lo que ha padecido la familia Matecaña en toda su historia, pero al que se le debe dar la oportunidad de aportar sus conocimientos.

Se fue José Izquierdo, se marchó Anderson Plata, se vendió a Leonardo Castro, salió Juan Camilo Hernández y todos han servido para el ajuste de caja del equipo, mientras que el hincha, ese que espera el ascenso debe entender, ser paciente con las aspiraciones de cada nuevo técnico que llega, con los objetivos del gerente liquidador que finalmente tampoco tiene la responsabilidad judicial de llevar al plantel a la máxima categoría.

Ningún técnico firma con la intención de obstruir el trabajo deportivo de sus jugadores, todos llegan con buenas intenciones, Bulleri lo transmitió en la rueda de prensa; sin embargo ¿dónde queda el hincha?

Bulleri conoce del proceso de liquidación porque tal vez Lisi le comentó de las patrañas de las que se ha venido salvando Deportivo Pereira después de la salida de Álvaro López , lo tiene claro. Lo que no creo que sienta todavía es esa necesidad de transmitir espíritu de lucha a sus atletas para lograr un campeonato, o mejor el ascenso.

De corazón creo que este señor viene a hacer un trabajo responsable, así como lo quiso Zambrano, como lo construyó Lisi con su disciplina, como lo ejecutó Craviotto durante un año, las preguntas continúan y no porque persistan se está sembrando mal ambiente. Por el contrario, es necesario pensar en el hincha. Cuestionar no es el origen de la mala fe.

Nacional y Medellín ya lo hicieron, las retribuciones económicas y de asistencia fueron monumentales. Son dos ejemplos en polos opuestos. El verde, un equipo pudiente, el rojo, un equipo de pueblo. Entendieron que ofreciendo celebraciones a su hinchada las dificultades financieras tendrían un mejor rumbo.

En Corpereira se piensa en el proceso de liquidación, en la nómina mensual de los jugadores, en la rendición de cuentas al juez que lleva el proceso. Menos en el hincha. El hincha es el ‘bocón’ de la popular que siempre acompaña y nada más.

El hincha es el único capaz de devolverle el alma al fútbol, y Deportivo Pereira no tiene alma ni espíritu. Bulleri, con sus buenas intenciones, podría ser un integrante más del selecto grupo de técnicos que no han podido triunfar en La Perla del Otún, dependerá de él. 

En lo deportivo, este nuevo técnico tiene las aspiraciones normales con las que llega cualquier timonel a un club. Buscará un arquero y un defensa central como sus prioridades, un armador y un delantero con el agregado de que dos de las posibles caras nuevas sean extranjeras.

La pretemporada se estima empiece desde el 16 de enero, en un año donde se escribirá. Aquí vamos nuevamente con el equipo de la ciudad.