Lo que se viene para Colombia con el inexperto presidente es una completa incertidumbre. La rama ejecutiva y la rama legislativa ya han quedado en manos de la derecha colombiana; aún estamos al pendiente de lo que ocurrirá con la rama judicial…

 

Por: Juan Daniel Serna Morales

Cuando ganó la presidencia Iván Duque ocurrió lo que algo más de 8´000.000 de colombianos no querían: el regreso del uribismo al poder.

Es increíble el masoquismo de los colombianos. Salir a votar por un personaje del que no se tenía idea de su existencia hace un año, del que mintió en su hoja de vida, el que ganó a punta de mentiras, con un discurso de odio, miedo y xenofobia; ese es Iván Duque, nuestro nuevo presidente, un sujeto que, aunque diga lo contrario, será un Pinocho, y Uribe, Geppetto, su titiritero. O bueno, ya veremos si Duque traiciona a Uribe como lo hizo Santos en su momento.

Carolina Sanín califica la elección del que era el máximo exponente del uribismo durante la campaña para la presidencia de la república como un fenómeno psicológico donde existe un padre maltratador y la inocencia de un pueblo que no se da cuenta que le hacen daño.

A continuación se mencionan algunos de los eventos que han estado ocurriendo desde la elección del actual presidente de nuestra república de Colombia:

  • El electo presidente de la república de Colombia ya deja ver sus intenciones con el país. Un día después de su elección decidió solicitar una prórroga para que el proyecto de ley que permitiría aprobar la jurisdicción especial para la paz (JEP) sea votada después. El Senado regaló 24 votos a favor y 22 en contra. Que no se note el apoyo al uribismo (esto fue en sus primeros dos días como presidente electo).
  • En Boyacá comenzaron con los estudios para la explotación petrolera haciendo uso del fracking, algo que es contrario a la propuesta de Duque durante su campaña, no permitir este tipo de actividades, a partir de una frase que se entiende como paradójica “producir conservando y conservar produciendo”. Algo que va contrario a la lógica que se aplica en nuestro país, que de a poco apuesta por lo que se concibe como el desarrollo sostenible.
  • Misteriosamente desaparecieron las noticias referentes a la situación de nuestros vecinos venezolanos. De nuevo RCN y Caracol han hecho su tarea a la perfección, ayudar a los privados a seguir manteniendo el poder y a mantener adoctrinados a los colombianos.
    Noam Chomsky, filósofo y politólogo estadounidense, tiene toda la razón cuando propone que los medios siempre se prestan para la manipulación mediática, en este caso, mostrar la situación de otro país con una crisis presente para generar miedo, de tal manera que los colombianos no realizaran un voto consciente sino uno influenciado por el miedo de “convertirnos en Venezuela”.
  • El nuevo Congreso de la República que ya se posesionó el 20 de julio, queda literalmente a manos de la derecha colombiana, con algo más del 55 por ciento de participación de los ideales políticos del uribismo. Desde el Senado y la Cámara de Representantes se apoya esta postura política. ¡Ah! y que no se nos olvide que incluso el nuevo presidente del Congreso es un senador del Centro Democrático que falsificó su diploma de bachiller.
  • El futuro ministro de Hacienda, que sirvió como empalme del gobierno saliente de Santos con el gobierno entrante de Duque, es nada más ni nada menos que Alberto Carrasquilla, aquel que por allá en el gobierno de Uribe mencionaba que el salario mínimo en Colombia es ridículamente alto. Ojalá opinara lo mismo del salario de los congresistas, su salario sí es ridículamente alto.
  • Que no se nos olvide que hay una consulta anticorrupción pendiente, pilas con esto. Iván Duque dice que hay que respaldarla, así que ojalá todos esos que lo apoyaron durante la campaña y votaron por él, hagan lo mismo en la consulta anticorrupción.
  • Iván Duque dijo que iba a acabar con la mermelada, pero se están designando cargos públicos de buenas a primeras. ¿Quién se lo imaginaría?.
  • Iván Duque ya dejó entrever su inexperiencia en un escenario fuera del país. Fue precisamente su encuentro con el rey de España en su intento por mejorar las relaciones internacionales de Colombia. Algo que no le salió para nada bien y le generó muchas burlas al presidente colombiano, pues le mandó saludos de los presidentes Uribe y Pastrana, que lo quieren mucho. Ahí sí toca decirle que está equivocado, que ellos ya no son los presidentes del país, que es él. Como dice La Pulla: ¡créalo hermano, usted es el presidente!
  • El culo de Antanas Mockus durante el posicionamiento del nuevo Congreso es un claro ejemplo de cómo se pueden mantener unas nalgas tersas después de los 60 años y un llamado de atención a la falta de respeto, no de él, sino a la parla constante y el cotorreo que había en la sala de lo que mucho políticos colombianos de derecha llaman “el templo de la democracia”, pues no guardaban silencio ante la exposición de las palabras finales del saliente presidente del Congreso, Efraín Cepeda.
    Los actuales congresistas piden investigaciones contra Antanas Mockus desde la comisión de la ética, por mostrarse como obsceno, en un acto tan formal como la posesión del Senado y la Cámara de representantes. A decir verdad, se muestran muy mojigatos y se creen los más cultos, pues parece que siguen el manual de Carreño a la perfección. ¡Vaya ironía!
  • El asesinato de líderes sociales en el país sigue aumentando a un ritmo exponencial y ningún representante o seguidor del uribismo se ha manifestado sobre lo que ocurre. Aunque hay que admitir que el único pronunciamiento sobre estos hechos lo hizo el mismísimo presidente Iván Duque; pues desde Estados Unidos manifestó que trabajará arduamente en el tema y que aunará esfuerzos para contrarrestar este fenómeno.
  • Álvaro Uribe Vélez es un estratega político impresionante. Después de ser llamado por la Corte Suprema de Justicia para ser interrogado sobre las investigaciones en su contra por fraude procesal y soborno, decidió renunciar al Senado de la República con la excusa de que se siente moralmente impedido. De nuevo se hace la víctima para que sus seguidores digan que el pobrecito es un perseguido político.
    Iván Duque ha salido a defenderlo y a decir que es intachable su honorabilidad, que siempre ha sido un líder que ha defendido la patria.

Lo que se viene para Colombia con el inexperto presidente es una completa incertidumbre. La rama ejecutiva y la rama legislativa ya han quedado en manos de la derecha colombiana; aún estamos al pendiente de lo que ocurrirá con la rama judicial, pues con una de las propuestas de la campaña presidencial se está a la expectativa sobre si las cortes se unificarán para supuestamente hacer más rápida y efectiva la justicia. Ya veremos qué pasa.