Eso es flojera, escapismo, importaculismo, pequeñez mental; eso es la actitud de un hombre calculador, mentiroso, tramposo; ese es Santos.

alvaro ramirezPor: Alvaro Ramírez González 
Es muy trabajoso encontrar un hombre más calculador y mala persona que Juan Manuel Santos. ¿Cómo es posible que a estas alturas del partido, con nuestra frontera cerrada en un acto dictatorial y arbitrario, con 22 presidentes Latinoamericanos y la OEA con su director Almagro enfrentados hoy al gorila de Maduro, el gobierno colombiano prefiera hacerse el pendejo y pasar de agache ante un atropello tan brutal al pueblo hermano, ejercido por unos gorilas corrompidos y asesinos, que muy pronto caerán por un golpe militar gestado desde adentro, ante la crítica y asfixiante situación?
¿Es eso diplomacia, presidente Santos? Eso es flojera, escapismo, importaculismo, pequeñez mental; eso es la actitud de un hombre calculador, mentiroso, tramposo; ese es Santos.
¿Cómo no salir a denunciar con toda la fuerza de la diplomacia continental que esa es una dictadura miserable que ha destruido a Venezuela en lo político, lo económico y lo social, para que un puñado de ladrones, gorilas y narcos, llenen sus bolsillos en el espectáculo más grotesco y ruin que haya conocido América Latina en los últimos tiempos? ¿No le da pena a Santos, hacerse el pendejo, cuando 22 presidentes de América Latina y la OEA, enfrentan y denuncian esa brutal y grotesca dictadura? ¿Cómo hacerse el pendejo y no apoyar la lucha por la democracia que están dando los opositores venezolanos?
¿Cómo es posible que la destemplada canciller afirme que ” prefiere el diálogo”? ¿Cual diálogo canciller? Los alaridos, gritos, insultos, vulgaridades, amenazas  y atropellos de ese gorila de Maduro se le parecen a un diálogo? ¿Es ese el diálogo que usted ve canciller? ¿No le da vergüenza canciller? En buena hora, Alvaro Uribe está enfrentado desde el principio a esa oprobiosa dictadura y aliado de frente con el pueblo venezolano que en una aplastante y abrumadora mayoría quiere expulsar a ese gorila y a esa caterva de hampones que lo rodean.
Lufthansa, la aerolínea alemana y TAM, la mayor línea aérea suramericana han cerrado su operación en Venezuela, ante la imposibilidad técnica y económica de continuar. Más aislamiento. Polar cervecería y Coca Cola, ya cerraron sus fábricas y la estampida empresarial no se detiene.
El modelo socialista confiscador de empresas, destructor de los medios de oposición, destructor de la más sólida economía latinoamericana, ha fracasado, ha colapsado. Lo que sigue es la caída del régimen. La oposición ha tramitado la vía del revocatorio con la idea de ahorrarse una solución sangrienta, pero la ceguera e imbecilidad de Maduro y Diosdado que no dejarán tramitar esa vía democrática, los llevará a un golpe militar más temprano que tarde.
Hay ya fracturas enormes en la cúpula militar fatigada y desmoralizada de tanto atropellar al pueblo y no ver salida alguna. Y es que no la hay. Desde esta columna, mi más firme solidaridad con los opositores a esa vulgar y grotesca dictadura. ¡Y mi sentimiento de vergüenza ante el silencio cómplice y miserable de Santos que respalda a ese gorila y le da la espalda al sufrido y maltratado pueblo venezolano!