Por: Gustavo Colorado Grisales
El tiro de gracia se lo dieron
Antes de nacer
Para que no tuviera ocasión alguna
De escapar a su destino.
-Así le dicen en estas tierras al crimen a secas-
Y allí estaba:
Tendido sobre el asfalto
Con una rosa de sangre
Abierta en mitad del pecho.
El dedo índice algo deformado
De tanto apretar el gatillo:
Como Billy the Kid
Aprendió las cifras de la muerte
A muy temprana edad.
-Catorce años, tal vez-
El rigor informativo del fotógrafo
Se ensañó en el primer plano de un tatuaje
Un nombre escrito en el antebrazo:
Leyla
Una joven madre, quizás
-O una amante niña-
Tempranamente envejecida
De tanto escapar a medianoche
A través de calles habitadas por el espanto.
Con el nombre de El Remanso
-Refinada forma de la ironía-
Bautizaron a este barrio
Habitado por hombres
Exiliados en su propio miedo.
A lo lejos, los ladridos de los perros
Y el graznido de las ambulancias
Confirman lo inefable:
Es una madrugada más en esta calle
En este barrio
En esta ciudad
En este agujero negro que nos legaron
A modo de país.
Tribunas (Pereira)
Diciembre 12 de 20016
PDT: les comparto enlace a la banda sonora de esta entrada


