Metidos ya en el enguande del tal Parque temático de flora y fauna UKUMARI, del que tanta bulla y onomatopeya hacen en los medios locales, digo, acudo a mi civismo ciudadano para dar mis aportes a lo que considero debería hacerse respecto a este proyecto.

MIGUEL ANGEL RUBIO (DER)Por Miguel Ángel Rubio Ospina:

De nuevo, me disculparan las especies del antiguo y tradicional Zoologico Matecaña, y también los defensores de los animales de esta ciudad, pero lo que diré en esta columna no es con el ánimo de ofenderles ni más faltaba.

 Primero: ¿Por qué se complican moviendo tierra en los terrenos aledaños al parque COMFAMILIAR, y a toda la zona de Galicia y Esperanza Villegas si ya los animales habitan en plenas calles del centro de la ciudad?

 Acaso no les parece que hay que ser muy animal en esta vida, para ir dejando basuras desperdigadas por todo el centro de la ciudad a merced de indigentes, y de cuanto perro callejero habita este terruño “Querendón trasnochador y moreno” sin que a la administración pública, le importe un soberano… los malos olores y la percepción de inseguridad que esto ocasiona. Los invito mis queridos visitantes cotidianos, a que caminen entre las calles 24 y 31 entre séptima y octava, para que disfruten de este espectáculo gratis, mientras sus pies se divierten saltando bolsas rotas y restos de comidas, excrementos de animales que pueden dejarle aromas a su paso inesperados, personajes de aspecto siniestro que le generarán una adrenalina por la que pocas personas pagarían, barras bravas del Pereira que invaden las calles como cardúmenes de buitres en busca de otros hinchas para volver las calles del centro un campo de batalla, donde ni la policía, ni el SMAD, los logran controlar. Toda el África libre, el Serengueti en pleno esplendor

 O por qué fue que los animales habitantes de la antigua casa del señor Roa Martínez, se enjaularon en su propia cobardía, cuando los manifestantes en contra de la Valorización les hicieron mitin y los exhibieron en sus miserias, frente al Concejo municipal, y ellos,  acobardados, pusilánimes, cínicos,  pidieron un cuadrante completo de la policía y se atrincheraron en sus pequeños imperios para no darle la cara a la ciudadanía indignada. ¿Temerosos de qué, de qué delatemos lo violentos que son ellos?

 Se dice que en el parque temático de flora y fauna los visitantes irán encerrados en un vehículo tipo safari, mientras observan a los animales que tranquilos aguantaran calor y humedad sin saber siquiera que observarlos es una acto de superioridad al ver su civilismo y como ellos nos superan en organización y vida tranquila. Para que carritos safari, si ya existen las busetas naranjas, donde no solo observamos los animales cotidianos que habitan esta ciudad, sino que son conducidos por bestias de carga que aún no asimilan que ya no estamos en el tiempo de las yuntas. Toda la sensación de una montaña rusa por solo 1800 pesos.

Y que tal los casi 15 funcionarios de la Administración municipal presos por nexos con los terroristas de La cordillera, quién sabe que animaladas nos habrán hecho, en su voraz apetito burocrático, y nadie, nadie se indigna por eso, ni nadie marcha, ni nadie… nada. Aquí no pasa nada señor Vásquez, siga con sus “negociaciones en Miami” y claro, Crosthwaite está loco, más loco que una cabra de la Granja de Noe, o que un tití del Zoológico.

 Siga Así que de  seguro los pereiranos ciegos elegirán al nuevo conserje de este zoológico, (uno morenito de bigotes que ya nos había dejado mal)  gigante, enjaulado en su propia animalidad y sus bestias de acero, en Sotos de miseria y corrupción, en una Cordillera de malos manejos.

 Siga así señor Vázquez, pero llegara un momento que estos animales le devoraremos las entrañas

 Siga así.