El lector, entonces, se confronta a sí mismo con sus valores y creencias más arraigadas en la lectura de este capítulo, porque aquellos caballos, reinantes sobre los hombres, no conocen el concepto de la mentira…

 

Por Miguel Ángel Rubio Ospina

DIÁLOGO ENTRE BABIECA Y ROCINANTE

Soneto

B.¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
R.Porque nunca se come, y se trabaja.
B.Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?
R.No me deja mi amo ni un bocado.

B.Andá, señor, que estáis muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.
R. Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miradlo enamorado.

B.¿Es necedad amar?
R. No es gran prudencia.
B.Metafísico estáis.
R. Es que no como
B.Quejaos del escudero.
 R. No es bastante. 
¿Cómo me he de quejar en mi dolencia, si el amo y escudero o mayordomo son tan rocines como Rocinante?

 

ACTO 1

UN CABALLO

La historia humana y la literatura, han ponderado de manera superior el papel del caballo en la vida humana; reza una antigua leyenda que el gran conquistador Alejandro Magno logró domar a su caballo Bucéfalo haciendo que huyera de su propia sombra; esto demostró a los demás, que el hijo y heredero del rey Filipo de Macedonia sería el más grande conquistador de la historia humana, que no superaron ni Napoleón ni Hitler.

En el Cid se menciona a Babieca, como el fiel acompañante en la gesta caballeresca del héroe histórico y literario de la cultura medieval española, en los prólogos literarios del Quijote existe incluso un diálogo a modo de personificación entre Babieca y Rocinante, en el cual cada uno diserta sobre las condiciones de vida con su amo.

Rocinante es quizá el más famoso de los caballos de la historia humana, porque aunque personaje literario, es de modo alguno la descripción decadente de un tiempo, de una época, de una visión de mundo, el caballeresco; pero también es el símbolo de una sociedad española en crisis, de un imperio poderoso, pero corrupto e ignorante de su tiempo.

Fue luego a ver a su rocín, y aunque tenía más cuartos que un real, y más tachas que el caballo de Gonela, que tantum pellis et ossa fuit, le pareció que ni el Bucéfalo de Alejandro, ni Babieca del Cid con él se igualaban[i]

Otro ejemplo de la estima que la raza humana ha tenido con la estirpe  de los equinos, y de la admiración y belleza que por estos seres profesa, lo ilustra Jonathan Swift en su maravilloso libro Los viajes de Gulliver, en el cual, en el último libro que compone esta obra magna de la literatura inglesa y universal, el médico Lemuel Gulliver, después de ser abandonado por los hombres que reclutó para irse de nuevo de viaje, se encuentra en el país de los Houyhnhnms, cuyos habitantes superiores en inteligencia, juicio y fundamento, eran los caballos.

En este viaje, el Navegante conoce los conceptos de moralidad y verdad total, convivencia pacífica e inocencia, al convivir con los caballos que gobiernan sobre los humanos llamados Yahoos, seres estos últimos, inferiores en inteligencia, que viven sometidos por los caballos y los cuales son despreciados.

El lector, entonces, se confronta a sí mismo con sus valores y creencias más arraigadas en la lectura de este capítulo, porque aquellos caballos, reinantes sobre los hombres, no conocen el concepto de la mentira, metáfora desde la cual el autor irlandés intenta moralizar a la sociedad de su tiempo y quizá, sin llegar a proponérselo, a la nuestra…

Me argüía que si el uso de la palabra tenía por finalidad que nos comprendiésemos unos a otros y recibir información acerca de los hechos,  esta finalidad fracasaba desde el instante en que alguien decía la cosa que no era, porque entonces ya no podía decir que nadie le comprendiese… [ii]

En el cine, la reivindicación del héroe supone una reiteración de la figura del caballo como aliado en la gesta humana, el paradigma más sólido que podemos traer a cuestión es Plata, el caballo del Llanero solitario, famoso en las historietas y en las versiones cinematográficas de dicho héroe del antiguo oeste.

Nuestro mayor símbolo político, el héroe de nuestra gesta independista, el libertador Simón Bolívar, hizo famoso a Palomo, su caballo, con el cual recorrió los cinco países que liberto. Tal es su mérito equino-heroico que se hizo merecedor de tumba propia en el corregimiento de Mulaló, Valle del Cauca, cuya lápida, bajo una ceiba, más lo hace leyenda que historia.

Tal es pues la ilustración que sobre la importancia de los equinos hemos hecho en estos primeros párrafos; para referirnos al hecho reciente sobre el caballo del cual se cayó el senador Uribe Vélez y que le quebró una costilla. ¿Este caballo anónimo no merece acaso un cupo en la historia de las luchas políticas de Colombia? ¿Alguien sabe cómo se llama el caballo, dónde está, si fue o no requerido por el comandante paramilitar de la zona, por intento de homicidio al “Mejor presidente de la historia”, según Paloma Valencia? ¿Este caballo puede ser juzgado por la JEP, debido a que actuó en legítima defensa de su integridad? ¿Cubre a este proequino el estatuto de la oposición? ¿Compartirá con Petro y Robledo la bancada que liderará la oposición a Duque? ¿Puede ser tildado de caballochavista este Pegaso de las gestas revolucionarias?

Estas preguntas galopan hoy en la opinión pública, que reclama que, junto al monumento funerario del caballo Libertador, se erija un bulto al anónimo equino reaccionario que tuvo más conciencia política que los 10.373.080 habitantes de esta patria que apoyaron su proyecto político. Lo que demuestra que Swift y Lemuel Gulliver tenían razón al relatar y describir el país donde los caballos son más inteligentes que los humanos.

 

ACTO 2

UNA COSTILLA  

Entonces el SEÑOR Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar.  Y de la costilla que el SEÑOR Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre. Y el hombre dijo: Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada mujer, porque del hombre fue tomada. …

Gen -2:22

La tradición bíblica del Génesis cuenta al pueblo judío y después al cristiano, la importancia que este hueso humano tiene en la mitología monoteísta en este lugar del mundo.

Fue de este hueso, según la tradición relatada por el Génesis, que Dios creó a la mujer, al extraer de Adán una costilla mientras este dormía.

Desde entonces, este órgano ha significado más que solo una estructura anatómica. Es un símbolo poderoso en la religión y el misticismo monoteísta judeocristiano, arraigado en el hecho de la superioridad del género masculino sobre el femenino.

La alegoría no es gratuita. Romperse una costilla supone un dolor profundo en el vientre y una recuperación en absoluta quietud. De algún modo es un hueso fundamental que resguarda órganos vitales en el funcionamiento humano. Pero como esto no es un artículo de anatomía, no nos detendremos en describir su función.

El caso es que Uribe se rompió una costilla al caerse de una potranca, según su trino en Twitter: “Empezaba temporada de trabajo en el campo, al cruzar un caño se partió la cincha de una potranca, al caer me fracturé una costilla”.

Y el país de esas 10.373.080 costillas que apoyaron al que él dijo, se conmociono más por el costillar del señor Uribe que con los asesinatos consuetudinarios a líderes sociales, amenazados sin vergüenza, a través de la radio nacional, por parte de los capos del paramilitarismo, reactivado en los últimos años.  Líderes que se la jugaron por la paz, por la justicia social, por los derechos sociales, por un país decente.

La costilla menor, que se sacó verbigracia el expresidente, para así crear de la nada un prototipo de ser manipulable y ambivalente, deambula hoy, “solíto” por el mundo contando el milagro de ser presidente en un país de incautos. No habían pasado 5 minutos del accidente equino del expresidente y la costilla “Solita” trinó, preocupada por la salud de su amo y señor, olvidando que la prioridad como presidente es la vida y honra de los colombianos menos favorecidos.

Colombianos, habéis elegido una costilla como presidente de la república, extraída del costillar de un diosecillo barato, de ídolo de barro, de una imitación de dios, sentiremos por cuatro años más un dolor en el costado derecho y tendremos, a punta de acetaminofén, porque la EPS no dan más, que soportar tal dolor hasta que aprendáis a elegir el mejor espécimen equino en qué montar.

[i] De Cervantes, Miguel- Historia del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Cap 1. W.M.JACKSON, INC EDITORES.

[ii] Swift, Jonathan- Los viajes de Gulliver, Libro 4- P 245 Editorial Cumbre, S.A. México 1985