Andrés Jaramillo, abogado del periodista y profesor Wílmar Vera, se manifestó por lo que denominó como irregularidades en el proceso.

‘Excesivo intervencionismo del juez’, denuncia abogado de Wilmar Vera

  • Este proceso penal ha tenido cinco fiscales y varias audiencias interrumpidas.
  • También presenta aspectos muy peculiares desde el punto de vista jurídico.
  • Para conocer todos los antecedentes del caso consulte aquí.
Andrés Jaramillo, abogado del periodista y profesor Wílmar Vera, se manifestó por lo que denominó como irregularidades en el proceso.
Andrés Felipe Jaramillo, abogado del periodista y profesor Wílmar Vera, se manifestó contrariado por lo que denominó como irregularidades en el proceso.

Por: Comité de Apoyo a Wílmar Vera

Los errores en el manejo de algunas pruebas por parte de la Fiscalía General de la Nación y el aval que dio a esa situación el juez 5 Penal del Circuito de Pereira, llevaron al abogado del periodista y profesor universitario Wílmar Vera Zapata a pedir la intervención del Tribunal Superior de esa ciudad para que garantice los derechos de su defendido y que no se violen las normas procesales.

Hay un manejo inadecuado de la prueba en el proceso y eso es delicado”, manifestó el abogado defensor de Vera, Andrés Felipe Jaramillo Restrepo, quien asegura que sus argumentos son en Derecho y de acuerdo con la jurisprudencia vigente.

Por ese motivo, Jaramillo apeló decisiones del juez ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Pereira, durante la tercera sesión del juicio oral que se sigue contra Vera Zapata, quien está acusado de ser el predeterminador (autor intelectual) del asesinato en 2011 de su exalumno y amigo Alexánder Morales Ortiz, quien fue precandidato al Concejo Municipal de esa ciudad.

Como se recordará, el supuesto motivo del crimen, según la Fiscalía, fue la no devolución de un dinero por parte de Morales a Vera Zapata, correspondiente a un negocio relacionado con una mina de carbón en la Jagua de Ibirico, departamento del Cesar, asunto que no funcionó como se había acordado. En ese negocio también participaron muchas otras personas de Pereira, Cali y Bogotá, según se conoció durante el juicio.

La acusación de la Fiscalía contra Wílmar Vera se basa en el testimonio que rindió el sicario capturado y sindicado por ese crimen, Carlos Andrés Velásquez Villada, versión que no dio en las primeras audiencias ni en el juicio en su contra, sino en una declaración un año después del crimen. Por ello, personas que han seguido el proceso han manifestado que se trata de un “testigo arreglado” en medio de un “falso positivo judicial”. Sin embargo, esa no ha sido la única presunta anomalía.

En la siguiente entrevista, el abogado defensor explica cuáles han sido –a su modo de ver– las irregularidades de la Fiscalía y del juez, en especial durante la última sesión del juicio.

 

¿En qué consisten sus quejas por la manera en que se ha venido desarrollando el proceso contra el periodista y profesor Wílmar Vera, en la ciudad de Pereira?

El proceso ha tenido cualquier cantidad de baches jurídicos y un excesivo intervencionismo por parte de la Judicatura (el juez), desequilibrando una balanza que debe mantenerse como un equilibrio procesal entre las partes.

Tengo un enemigo natural dentro del proceso que se llama fiscal y que él tenga fiscales de apoyo es normal: se pueden confrontar. Ese opositor natural tiene un ayudante que es el abogado defensor de las víctimas, y está bien. El Ministerio Público se suma a la bancada de la Fiscalía, con lo que tengo ya cuatro opositores, y en eso no tengo problema. Pero en interrogatorios, contrainterrogatorios o interrogatorios cruzados hay un excesivo intervencionismo por parte del juez protegiendo a los testigos de la Fiscalía o coadyuvando casi al trabajo de ella.

La Fiscalía ha actuado de manera deshonesta, con argucias y ha violado la ley, y el juez convalida y omite las equivocaciones de la Fiscalía. En un juego limpio, sano, la Fiscalía debe entregarle toda la prueba a la defensa, no puede esconderla ni ocultarla, y aquí nos la ocultaron y escondieron.

En la sesión del jueves 11 de julio demostré errores de la Fiscalía, tanto que el fiscal tuvo que aceptar y reconocer su error, por lo que solicité lo que es obvio: el rechazo de una prueba documental de una experticia y la declaración de una perito que iba a atestiguar. Demostré que no podían ser tenidos en cuenta para el juicio; sin embargo, el juez convalidó esa equivocación grave por parte de la Fiscalía”.

 

Andrés Jaramillo 1 2013-02-01 10.03.55Exactamente, ¿cuáles fueron los errores de la Fiscalía que avaló el juez?

“En la sesión del 11 de julio pasaron dos testigos de la Fiscalía que son dactiloscopistas. El objetivo de estos testigos era identificar jurídicamente a los tres acusados. El primer dactiloscopista identificaría a Wilson Espinosa Marín quien fue, según la teoría del caso, el sicario encargado de contactar al pistolero que, según la Fiscalía, buscó Wílmar Vera para orquestar el crimen. El error del juez radica en no haberle permitido a los otros abogados que no defienden a Espinosa Marín, entre ellos a mí, conocer el documento pericial con el que lo iban a identificar, ni dejó contrainterrogarlo, cuando esto hace parte del debate probatorio. Argumentó que yo no defiendo los intereses de Espinosa.

Uno no defiende personas sino causas. Hay un problema jurídico que es global que compromete a todos los acusados de esa sala de audiencias: si Espinosa fue supuestamente contactado para trabajar para Wílmar Vera, ¿cómo no iba yo a tener interés en conocer todas las pruebas que tengan que ver con Espinosa Marín? Porque si no es así, que abran un proceso y un juicio para cada uno de los involucrados y que sean entonces tres procesos diferentes. Si yo estoy en un debate probatorio tengo que conocer toda la prueba y contrainterrogar a todos los testigos que pasen en ese proceso, pero el juez no lo permitió.

El segundo error es que cuando termina ese testigo y llega una nueva testigo, una perito forense que cumple funciones de dactiloscopia. Ella iba a identificar jurídicamente a Wílmar Vera y a Jilder Antonio Aricapa Motato.

Cuando presentan a esa testigo, la Fiscalía descubre dos documentos, cada uno de cuatro folios. A mí me da copia de un documento y al defensor de Aricapa Motato otro. Esos documentos no los habían entregado antes, cuando la ley es clara y se lo exigía a la Fiscalía. Como es obvio, y asistiéndome la razón porque la ley lo dice así, le solicito al juez que rechace ese documento y la declaración de esa testigo, con base en esa opinión pericial.

El juez, obviando la ley y la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia, dice que el Tribunal Superior de Pereira dijo en un caso parecido que no era necesario que se rechazara ese tipo de situaciones. Yo le expliqué al juez que el Tribunal de Pereira no hace jurisprudencia ni emite decisiones para todos los casos sino interpartes: ese es un asunto solo de ese proceso; en el que yo estoy es un asunto diferente.

Por eso interpuse un recurso de apelación ante la autoridad judicial superior, porque el juez admitió una prueba aducida de manera ilegal y eso yo no lo puedo permitir.

Como la Fiscalía obró dolosa y arbitrariamente porque nos estaba escondiendo las pruebas y luego, en forma descarada las muestran en juicio cuando lo debieron haber hecho antes, le digo al juez el error de la Fiscalía. La misma Fiscalía reconoció el error argumentando que su carga laboral era muy grande, que habían pasado cinco fiscales por este caso, que se enfermaron tres y luego llegaron dos, y que por eso se les olvidó, que qué pena… Ante semejante adefesio, el juez hace un esguince, le busca la comba al palo y permite esa prueba”.

 

¿Por qué afirma usted que el juez no está siendo imparcial y, por el contrario, está protegiendo a los testigos de la Fiscalía?

 “Hay una sobreprotección de los testigos: se cree que la defensa los está atacando, cosa que no es verdad, yo solo los contrainterrogo. El juez interrumpe mucho los interrogatorios cruzados del defensor, impidiendo la organización de las ideas de uno como defensor y cortando la argumentación. Yo espero que eso lo haga el fiscal, como es natural, pero no el juez, eso es inaudito. Eso es como si en un partido de fútbol el árbitro pide el balón a un equipo y va y mete un gol. Eso es lo que está pasando”.

 

¿Por qué el juez está actuando de esa forma?

WILMAR VERA“No lo entiendo. En mi vida como litigante, y lo he hecho en muchas regiones del país, nunca me había ocurrido que me pasen un testigo por el frente y no me lo dejen interrogar. Eso solo me ha ocurrido en Pereira. ¿Por qué pasa allí? Todo esto es tan raro como ha sido la misma indagación e investigación de este caso.

Yo no voy a permitir estas arbitrariedades. Además, hay un acecho, una persecución: yo abro la boca y todo el mundo se me quiere venir encima, brinca el Ministerio Público… Cuando el Ministerio Público me ataca a mí, el juez no dice nada, pero cuando digo: señores del Ministerio Público, respétenme, yo no tengo nada contra ustedes, entonces el juez me ataca a mí.

Parece una cuestión de soberbia, de juego de poderes. Yo no me voy a enfrascar en eso: el problema es jurídico y del proceso. Ataquemos el problema: discutamos quién ordenó el homicidio y qué pasó, esto no es un problema entre abogados. El asunto que percibo es que quieren callar al abogado de Wílmar Vera, y yo no me voy a dejar callar”.

 

INVITACIÓN A MEDIOS DE COMUNICACIÓN


Familiares, estudiantes y amigos del periodista y profesor Wílmar Vera reiteraron su invitación a los medios de comunicación a seguir este proceso y a obtener de manera directa información de todas las partes implicadas.

Del mismo modo, atender el principio periodístico de presentar en forma equitativa y con el mismo despliegue todas las versiones y fuentes que se presenten durante este juicio, de acuerdo con los cánones éticos de la profesión del periodista.

 

PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE CASO

 Andrés Felipe Jaramillo Restrepo, abogado defensor de Wílmar Vera Zapata

Tels. 310 500 44 44 y 300 400 48 44. En Medellín, (4) 448 18 22

totaljuridica@hotmail.com y totaljuridica.sas@hotmail.com